Nuestro pequeño grupo, es una expresión de esa comunidad de lucha del proletariado, de su tendencia a la reapropiación programática de toda la experiencia secular acumulada por el proletariado mundial. En términos concretos, es el producto de la centralización de un conjunto de negaciones, de rupturas, de una experiencia de lucha y balance de derrotas, realizado por distintos compañeros en diversas latitudes y transformado en base a la teoría comunista, a la experiencia acumulada por generaciones de revolucionarios en todo el mundo y a un trabajo colectivo, organizado y consciente, en fuerza viva y actuante de la centralización internacional del proletariado. Como tal, el Grupo Comunista Internacionalista, actúa de forma consciente y voluntaria sobre la base del programa comunista invariante, del cual las tesis aquí expuestas son una expresión, para dirigir el proceso de constitución del Partido Comunista Mundial y la Revolución Comunista. Esta tarea gigantesca, secular, invariante, que consiste en asumir consciente y voluntariamente las determinaciones materiales que empujan al desarrollo de la comunidad de lucha del proletariado y que constituyen premisas indispensables para el Partido y la Revolución de mañana, será la obra colectiva de miles de cuadros revolucionarios y ya hoy es asumida por grupos y militantes revolucionarios en diversas partes del mundo. Dadas las condiciones de las cuales emerge esa comunidad de acción revolucionaria, luego de décadas de contrarrevolución, hoy resulta, más evidente que nunca de que la misma es una comunidad práctica de necesidades e intereses proletarios afirmados en el enfrentamiento contra el capital, y cristalizados en la acción de minorías de vanguardia, mucho antes de ser una comunidad de consciencia (incluso en lo que respecta a estas minorías). La organización, la centralización de esa comunidad, que se irá afirmando en base a la coordinación de la acción contra el capital (que desarrolla hoy en forma inorganizada), se contrapone entonces necesariamente con todo tipo de criterios de demarcación ideológica y es y será una demarcación eminentemente práctica, de lucha. En el seno mismo de esa comunidad en desarrollo y en afirmación, en cada grupo de militantes que actúen para dirigir ese proceso (y por supuesto también en nuestro Grupo) son y serán inevitables las diferencias teóricas, las discrepancias -incluso importantes- pero la única forma de resolverlas será al interior mismo de esa comunidad, único espacio político en donde tiene sentido la discusión: entre compañeros.

TE56 : Tesis 56