Tanto la desviación politicista, según la cual el proletariado debería ocupar el Estado de la sociedad capitalista, para reformar la sociedad, como la desviación economicista, según la cual el problema se reduce a ocupar, controlar y gestionar la producción y la distribución, casi siempre combinadas en una misma teoría, constituyen ideologías funestamente contrarrevolucionarias que han servido de últimas barreras de contención capitalista en momentos cruciales y que el proletariado deberá enfrentar, suprimir y enterrar.

TE47 : Tesis 47