Pero el Estado del proletariado, no tiene nada que ver con el Estado actual (burgués) con un gobierno "obrero", el objetivo de la lucha del proletariado no es el de tomar el poder político del Estado y ponerlo a su servicio, pues el Estado burgués, sea cual sea su dirección, seguirá reproduciendo el capital. Toda pretensión de utilizar el Estado burgués para servir al proletariado es una utopía reaccionaria, uno de los mejores métodos de la contrarrevolución para desviar los efectos devastadores de una insurrección obrera contra el Estado burgués y contra la tiranía del valor valorizándose. La lucha del proletariado, tiene por objetivo, por el contrario, la destrucción, la demolición total del Estado burgués y de su poder económico-social. El Estado burgués no se extingue, ni se extinguirá jamás, es necesario suprimirlo, demolerlo por la violencia, conjuntamente con la dictadura mercantil y democrática de la cual emerge y que reproduce. El único Estado que se extinguirá será, por el contrario, el del proletariado, que es esencialmente un NO Estado o si se quiere un Estado en negación (de ahí la consagrada expresión: semi-Estado) que en su desarrollo, consolidación, extensión, se irá extinguiendo en el mismo proceso de liquidación del capital.

TE45 : Tesis 45