Opresión racial, opresión sexual, destrucción del medio ambiente,... existieron en todas las sociedades de clases, pero nunca llegaron a un nivel tan sistemático y tan gigantesco como con el capitalismo y especialmente con el progreso de la civilización capitalista en la fase actual. Solo una lucha global, puede destruir la base misma que produce tanto la enajenación del hombre como el conjunto de manifestaciones inhumanas y atrocidades propias a las relaciones sociales capitalistas. Solo una clase social -el proletariado- contiene en su ser dicho proyecto y su realización -la revolución comunista-. Por el contrario la liquidación de la lucha mediante su parcialización y la creación de movimientos específicos tendientes a disminuir o resolver uno de esos problemas separados, sin poder por lo tanto atacar su causa común y profunda (feminismo, antiracismo, ecologismo,...) son irremediablemente tentativas adicionales de adaptación, de mejoramiento, de reparación del sistema y por lo tanto de reforzamiento de la dictadura del capital. Prácticamente esos movimientos han servido y solo pueden servir para desviar la energía revolucionaria del proletariado, para mejorar los mecanismos de dominación y de opresión e incluso para aumentar la tasa de explotación del proletariado.

TE39 : Tesis 39