La fuerza de la contrarrevolución se basa hoy en la explotación de todas las debilidades de la gran ola revolucionaria internacional de los años 1917- 23, lo que a su vez es posible por la destrucción político/organizativa de las fracciones comunistas que iniciaron un balance de la misma. Sobre el cadáver del proletariado revolucionario, la contrarrevolución erigió el mito del Estado obrero en un solo país (del cual el mito del "socialismo en un solo país" no es más que su variante de derecha), que ha servido para utilizar millones de proletarios como carne de cañón de la guerra capitalista. Dicho Estado o los que sobre esas bases adoptaron esa denominación u otras similares (Europa del Este, China, Cuba, Angola, Mozambique, Argelia, Nicaragua,...), no son ni más ni menos que Estados capitalistas, cuya ideología ha usurpado expresamente algunas expresiones marxistas para mejor esconder su carácter burgués. Capitalista es el planeta entero, la revolución comunista será mundial o no será nada.

TE34 : Tesis 34