La separación socialdemócrata, entre "lucha económica" y "lucha política", "lucha trade-unionista" y "lucha socialista", "lucha reivindicativa y lucha revolucionaria", "lucha inmediata y lucha histórica" es el método burgués -ya clásico- de parcializar y liquidar las luchas obreras. Una organización obrera que adopte esta falsa distinción, siembra la confusión en las filas proletarias y contribuye -sea cual sea su voluntad- a mantener la desorganización, a desorientar el movimiento y a alterar la sustancia totalizadora de la guerra de clases. Confundir el movimiento social con la bandera que flota sobre la cabeza de sus protagonistas, las reformas del capital propuestas con el proletariado afirmando sus intereses y reivindicaciones, es criminal, es aceptar como real, la traducción, en términos burgueses, efectuada por sindicalistas y socialdemócratas. Y ello durante toda la historia del proletariado.

Aunque la lucha del proletariado vuelve a comenzar una y otra vez en base a negaciones parciales, lucha contra el aumento de precios, lucha contra el aumento de la extensión o/y de la lucha contra tal o tal medida que deja masas de proletarios sin trabajo, o contra cualquier otra medida económica o represiva del Estado,... esta lucha es, por su propio contenido, una lucha contra el aumento de la explotación (contra el aumento de la tasa de plusvalor) y contra la explotación misma, lucha que en el proletariado como clase explotada y revolucionaria es inseparable. Inseparabilidad, que, por otra parte, se hace manifiesta cuando en situaciones de crisis, la más mínima reivindicación económica proletaria, implica un ataque directo contra la tasa de explotación y de ganancia del capital y constituye un ataque a la sacrosanta competitividad de la economía nacional y el enfrentamiento entre proletariado y los capitalistas asociados en Estado, se hace inevitable.

Claro esta, que el hecho de que tal bandera burguesa flote sobre el movimiento, o que tal reforma del capital aparezca como el "objetivo" de la lucha, no es solo una mentira burguesa (aunque a veces si lo es, sobretodo cuando en una parte del mundo los proletarios reciben la información, filtrada por los medios de comunicación de masa, de lucha en otra parte del mundo; en efecto, ¡si nos atuviésemos a lo que estos dicen, la lucha estrictamente de clases habría desaparecido y todo serían luchas nacionales, religiosas, raciales o democráticas!) sino una fuerza objetiva que pesa sobre el movimiento y que constituye una debilidad real del mismo. Desconocer esto y no desarrollar una lucha consciente contra esta debilidad objetiva de nuestra clase, sería desconocer que la ideología dominante es la de la clase dominante, sería desconocer que el movimiento subversivo de esta sociedad, solo puede expresarse por lo que realmente es (es decir levantando como consignas aquellas que explícitamente niegan la sociedad actual como por ejemplo "abolición del trabajo asalariado"), en base a sus fracciones de vanguardia necesariamente minoritarias durante todo el proceso preinsurreccional y con toda seguridad, inmediatamente después.


TE31 : Tesis 31