Pero los antagonismos de clase vuelven inevitablemente a manifestarse y el proletariado surge como clase, como partido, más fuerte, más firme, más decidido revelando que, por su propia esencia, su existencia es solo posible excluyendo todo frente, toda alianza de clase. Incluso en la época de la denominada "revolución" burguesa, el proletariado se afirma como clase intentando organizar por su cuenta el terror revolucionario y su dictadura de clase, programa frente al cual incluso las fracciones más "progresistas" de la burguesía, retroceden atemorizadas, replegándose sobre los sectores más "reaccionarios" de la sociedad y afirmando conjuntamente el canibalismo, el terror contrarrevolucionario.

Es cierto que más de una vez la lucha del proletariado pudo coincidir en el tiempo y en el espacio al enfrentar un mismo enemigo con alguna fracción de la burguesía (lucha contra los "enemigos de sus enemigos" como la llamaba Marx), pero solo en tanto que coincidencia parcial, limitada, política dado que la contraposición social contra sus propios explotadores es permanente, y por ello cada vez que esta misma lucha lo llevó a afirmarse inevitablemente como fuerza autónoma amenazando a la burguesía en su conjunto, todas las fracciones de ésta asumieron la misma política de terrorismo contrarrevolucionario.


TE24 : Tesis 24