Ello implica necesariamente la constitución del proletariado en clase y por ello en Partido Mundial, es decir en fuerza orgánica y centralizada contrapuesta a todo el orden social constituido. La organización del proletariado en clase tiende permanentemente a ser socavada por la competencia que se libran los obreros entre ellos como vendedores libres e iguales de la mercancía fuerza de trabajo. Un conjunto de fuerzas ideológicos-políticas-militares cimientan esta atomización sobre la cual reposa la paz social, el orden burgués. En estas condiciones, a pesar de ser, por su propia esencia, el irreconciliable y amenazador adversario de la burguesía, el proletariado no mantiene más que un oscuro sentimiento de su antagonismo social con el orden capitalista y tiende a transformarse en su apéndice político, apareciendo diluido (destruido) en el pueblo. En este terreno florecen los frentes democráticos, las unidades nacionales, los frentes populares, o de liberación nacional, el nacional socialismo o el socialismo nacional... que llevan la negación burguesa del proletariado como clase a su nivel superior hasta su masacre en la guerra capitalista.

TE23 : Tesis 23