La contradicción propia a la sociedad burguesa está presente en el propio capital que ha subsumido a toda la humanidad. El capital solo realiza su propia esencia en tanto que valor que se valoriza, desarrollando, revolucionando, las fuerzas productivas, lo que reduce el tiempo de trabajo socialmente necesario a la producción de todas las mercancías o dicho de otra manera, provoca la desvalorización general (de todos los productos, de la fuerza de trabajo, de todo el capital productivo...). Es decir que el punto de partida y el objetivo de la producción (la autovalorización del capital) entran en contradicción insuperable con los medios para ello (revolución de las fuerzas productivas = desvalorización). Ello se manifiesta en cada crisis por la destrucción masiva de las fuerzas productivas, que evidencia el carácter invariantemente reaccionario de las relaciones de producción capitalista y hace explosiva la contraposición con aquellas (contraposición que solo el proletariado revolucionario puede llevar a sus últimas consecuencias).

TE9 : Tesis 9