Las clases no existen primero y luego actúan, no se definen en sí mismas (por la "producción" y la economía) y luego "luchan" ("hacen la política"), sino, por el contrario, solo existen como fuerzas orgánicas contrapuestas. Ellas se definen pues, en la práctica, por su movimiento de oposición y lucha inherente a las relaciones de producción y los intereses antagónicos que ellas implican. "Producción" no en el sentido inmediato referido a la exclusiva producción de cosas, sino en el sentido global de reproducción de la especie, de reproducción de la explotación, de reproducción de dos bandos inconciliables: explotadores y explotados, de reproducción de la propiedad privada y de una masa siempre creciente de seres privados, por la propiedad de los otros, de todos los medios necesarios para reproducir sus condiciones de existencia,... en fin reproducción siempre exacerbada del antagonismo entre propietarios de medios de producción, defensores del mundo de la propiedad privada y aquellos cuya existencia misma se contrapone en toda su vida práctica con ese mundo. Así pues burguesía y proletariado, se definen por el mutuo antagonismo: la burguesía como personificación de las relaciones de producción capitalista, como partido de la conservación, como fuerza reaccionaria; el proletariado como negador de toda la sociedad presente, como partido de la destrucción y portador del comunismo.

TE8 : Tesis 8