El proletariado es el heredero de todas las clases explotadas del pasado porque sus condiciones de vida son el paroxismo de la inhumanidad de las condiciones de vida de todas las clases explotadas del pasado, concentrando en él todas las causas profundas de las luchas de aquellas clases. Pero, a diferencia de lo que sucede con el proletariado, aquellas clases no tenían un proyecto social propio y sus luchas estaban materialmente imposibilitadas de superar el cuadro de simples reacciones tendientes, ahistórica y utópicamente, a reconstituir la vieja comunidad perdida. Con el proletariado, la lucha secular contra la explotación, contra la deshumanización del hombre, contra la subordinación de la vida humana a la dictadura del valor, es asumida por primera vez en la historia por un sujeto revolucionario, es decir con proyecto social propio, válido para toda la humanidad y en ruptura total con toda la civilización del progreso: la destrucción del capital y por lo tanto de las clases, de la explotación, de la propiedad privada, de todo Estado,... y la instauración del comunismo. Dicha lucha, por lo tanto, no es solo una reacción de clase explotada, sino también, y principalmente, acción de una clase revolucionaria históricamente forzada a asumir su programa y a constituirse en partido comunista mundial (inversión de la praxis en el sentido más global de dicha concepto).

TE7 : Tesis 7