En todas las formaciones sociales anteriores a la era capitalista, a pesar de la estrechez de las determinaciones políticas, nacionales, religiosas, etc. el hombre se presenta siempre como el objetivo de la producción y el intercambio no es más que un medio. En la producción mercantil generalizada, en contraposición a todas las sociedades precapitalistas, el enriquecimiento se transforma en el objetivo supremo, el dinero -pasa a ser el fin, su acumulación pasa a ser la determinación que predomina frente a todas las otras (dinero como medio de cambio, de circulación, etc.) y luego de un largo proceso termina por constituirse en el único ser común de los hombres, la única comunidad que los unifica. El mismo desarrollo del intercambio fuerza al capital a conquistar la producción, haciendo de ella el objetivo del hombre y del enriquecimiento el objetivo de la producción.

TE4 : Tesis 4