La comunidad primitiva fue destruida por sus propios límites. El hombre, al producir las condiciones de su propia supervivencia -reproducción ampliada-, desarrollaba sus necesidades y hacía saltar en pedazos el cuadro restringido de aquella comunidad limitada. El intercambio entre comunidades (el intercambio de mercancías empieza ahí donde las comunidades terminan) va poco a poco subsumiéndolas y revolucionando su realidad interna; operando el divorcio entre la utilidad de los objetos para las necesidades inmediatas, -valor de uso- y su utilidad con vistas al intercambio -base sobre la que se desarrollará el valor de cambio- hasta provocar su disolución histórica y el comienzo del ciclo del valor.

TE2 : Tesis 2