¿EL FIN DEL PROGRESISMO EN EL GOBIERNO?

Sin dudas, estamos viviendo el fin del ciclo en el que el "progresismo" y la "izquierda" asumieron directamente la gestión de la explotación y la opresión capitalista, con una relativa impunidad social, en una parte importante de países de América Latina. Dicho ciclo se basó en condiciones relativamente buenas de colocación de las materias primas en el mercado internacional y en el reparto (sumamente relativo y mentiroso) de algunas migajas de las divisas entradas. Mientras esos Estados hacían propaganda sobre las migajas que otorgaban, mintiendo descaradamente sobre la "eliminación de la pobreza", seguían al pie de la letra los dictámenes de la dictadura de la ganancia del capital, dosificando al mismo tiempo una política clientelista, dando prebendas y sueldos sin contrapartida laboral a algunos sectores de los "sin reservas" para movilizarlos en apoyo al Estado. Se aplicaba así la vieja receta populista, en base a un modelo muy similar al del peronismo en los años 40/50 o al fascismo de Benito Mussolini. El éxito electoral que estos sistemas tuvieron durante las últimas décadas, se debe, sin dudas, al desgaste general de las otras fracciones del capital, al discurso basado en la promesa de cambio y también a la conquista de capas del lumpen proletariado organizadas y movilizadas directamente por el aparato estatal, en base a la gestión y el reparto de esas migajas. Pero digámoslo claramente, ninguno de esos regímenes cuestionó nada importante del capital, sino que, al contrario, intentaron canalizar la lucha proletaria contra el capitalismo, que había llegado a tener un carácter insurreccional en muchas partes, tirando abajo gobiernos y haciendo tambalear a los Estados (como en Argentina, Bolivia…), hacia la oposición al "neoliberalismo". Esta palabreja se transformó en el discurso del poder para que no se fuera a las raíces de los males sociales y se atacara al capital mismo, y en última instancia, en la forma con mayor legitimación social para asegurar el aumento de la tasa de explotación, que, digámoslo netamente, siguió aumentando en todas partes. Las migajas necesarias para cooptar lumpenes al aparato del Estado en defensa de la "revolución boliviariana" o "la lucha contra el neoliberalismo", nunca cuestionó, en ninguna parte, los constantes esfuerzos del poder para buscar la mayor rentabilidad en todos los espacios que esos Estados gestionaban.

Sin dudas, la lista que puede hacerse de los países que intentaron esa política es muy grande, aunque no todos sean reconocidos como tales, porque sus discursos antiimperialistas no solo eran todos mentirosos (¡como lo hemos dicho tantas veces no se puede hacer capitalismo no imperialista!), sino que ni siquiera lograron un discurso unificado antiyanqui primario y a cada rato uno u otra de las republiquetas latinoamericanas se abrazaba económicamente con los "gringos".

Probemos igual hacer esa lista, sabiendo que no se trata de una realidad socio política, sino de la imagen supuestamente diferente que esos gobiernos intentaron dar, en algún momento, diciéndose más o menos de izquierda, progresistas o socialistas, y verificamos que en la misma están concernidos más de la mitad de los países latinoamericanos: Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Perú, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Nicaragua…

¿Qué es lo que realmente está cambiando hoy? Para nosotros, principalmente y en primer lugar, el desgaste de haber mentido tanto, durante un tiempo considerable, sin que el proletariado haya tenido ninguna mejora sensible, en segundo lugar, que la dictadura de la tasa de ganancia del capital, especialmente de las grandes multinacionales, tan celosamente respetado e impuesta por el progresismo, ha hecho más evidente y explosivo su antagonismo con la especie humana (apropiaciones, contaminaciones, asesinatos, escuadrones de la muerte, desapariciones…), suscitando cada vez más protestas y rabia contra el modelo, y por último, pero no menos importante, el hecho de que ni siquiera aquellas migajas repartidas puedan considerarse estabilizadas, dado el evidente cambio en las propias condiciones de rentabilidad del capital que agudiza lo que llaman "crisis" y las contradicciones con las fracciones burguesas competidoras. Claro que ello no quiere decir que el progresismo se suicidará o desaparecerá del poder, sino que aquellas formas populistas, tan basadas en la "esperanza" y la "voluntad popular", van cediendo paso cada vez más claramente a las formas abiertamente represivas y dictatoriales, que antes mantenían más escondidas: hay que estar demasiado distraído, o comprado por el poder, para creerse todavía que en América Latina el terrorismo de Estado es un privilegio de la derecha, como verificamos en las denuncias compañeras que publicamos.

En cuanto al cuestionamiento del modelo del supuesto "cambio", el mismo comenzó desde el principio. Sobretodo en los países adonde el proletariado había masiva y violentamente destituido y expulsado al gobierno mismo, al "progresismo" le costó muchísimo venderse como sinónimo de ese "cambio". Al Estado le fue muy difícil responder, ante el "¡que se vayan todos!" y la rajada de sus presidentes (y otros personajes del poder) para que no los lincharan, con patrañas y "progresismos". El poder siempre tiene dificultad en transformar una relación de fuerzas desfavorable, producida en la calle, en la ilusión de que el "cambio" podía ser desde arriba. Por eso, por ejemplo, en Bolivia desde la imposición del Gobierno de Morales, el proletariado salió a la calle, vanguardizado por los mineros, gritando "si esto es el cambio el cambio es una mierda" (ver Comunismo número 61). En Argentina a los KK (Kirchner y Kirchner) les costó dos o tres años imponer una relativa disminución de la conflictividad social, que duró menos de una década, aunque hay que reconocer que lo hizo con una gran habilidad (el "¡que se vayan todos!" seguía en la calle), tanto en la organización estatal de capas del lumpen (cuya expresión culminante es lo que se llama hoy "la Campora"), como habían hecho todos los populismos anteriores, como en la criminalización de la protesta social y una represión mucho más selectiva, organizada, perfeccionada, tecnificada. ¡Si Argentina tiene un récord mundial hoy, es en luchadores sociales criminalizados y procesados judicialmente por protestas en las calles!

En los últimos tiempos, lo que más cambió la cosa en todo el continente fue sin dudas el gigantesco movimiento de protesta social del proletariado en Brasil, en 2013…Cuantitativamente, nunca el mundo había visto tanta humanidad protestando en tantas ciudades al mismo tiempo y desbordando todas las fronteras de los Estados brasileros y de América del Sur. Desde ese momento, el globo del progresismo se pincha y empieza a perder por todas partes. El fin de las condiciones favorables de acumulación capitalista en toda la región siguió desinflando la cosa. La lumpenización de la propia fracción burguesa en el gobierno progresista, su corrupción generalizada, su inconsecuencia sobre su propio discurso se hicieron más patentes. Desde Venezuela a Argentina, desde Ecuador a Uruguay el verso del progresismo se sigue desinflando… "Las empresas más grandes del mundo", como Petrobras, se mostraron como las de la "mayor corrupción del mundo". Por todas partes y en todos los progresismos en los gobiernos, se constatan los acomodos, las coimas, la arbitrariedad insoportable de los grupos de choque ligados al poder, la prepotencia policial y parapolicial, los pactos secretos con las multinacionales o el gobierno del "Imperio", los tráficos de drogas y de influencias, la importancia de lo militar en el poder así como la militarización de la vida misma, las farándulas de corruptos, los "abusos" de los servicios de inteligencia del Estado... Las banderas, como los "derechos del hombre", se transforman en negocios del personal gubernamental y el dinero público se utiliza en beneficio de la mafia en el poder. Frente a la lucha histórica contra la impunidad, es verdad que el Estado hizo juicios y condenó a algunos de los desaparecedores y torturadores más importantes, pero en general se aseguró la impunidad de lo más sustancial del aparato, llegándose a extremos como premiar con cargos oficiales (en lo interior y exterior) a los más inmundos torturadores, como fue denunciado en Chile, Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Guatemala, Nicaragua, Colombia… Poco a poco, el ciudadano medio se fue enterando que la impunidad generalizada fue pactada desde el principio mismo, cuando la estrategia general del Estado Internacional del capital en todos esos países, en donde se había desaparecido a decenas de miles de luchadores sociales…, había decidido presentarse con jeta "democrática" y "progresista". Los "guerrilleros" en el poder (Chile, Brasil, Uruguay…) habían traicionado en general a sus propios compañeros y no solo habían colaborado con el aparato represor desde el principio, sino que habían pactado la impunidad con los torturadores y desaparecedores, como en el emblemático caso del Uruguay y el presidente "pobre" y "guerrillero". Ello no solo garantizaba la paz social y la seguridad nacional, sino que posibilitó que los ejércitos de todos esos países hicieran el trabajo sucio imperial, como por ejemplo la represión del proletariado en Haití. Poco a poco se verificó que la única lucha contra la impunidad era la que seguía llevando adelante el proletariado contra todos los Estados y los gobiernos, que la única condena real era la condena social y que el asunto de los juicios, lo jurídico y las prisiones, para los torturadores y desaparecedores, no era más que circo y teatro indispensable para el pueblo, cuando no quedó al descubierto que quienes supuestamente estaban presos no lo estaban o tenían un régimen especial de "hoteles de 5 estrellas".

 A continuación presentamos dos panfletos que denuncian claramente el hartazgo del proletariado frente al capital y el Estado. Esos materiales dejan en evidencia, contra todo lo que dice la izquierda y el progresismo, que como ayer en las protestas sociales de Brasil, quien está en la calle es el proletariado en lucha contra el capitalismo y contra el Estado. Se trata de tomas de posición claras y netas contra la burguesía de todos los colores, el capital mismo y todos sus defensores. 

1) Extractos de un folleto proveniente del ECUADOR

2) Un volante proveniente del URUGUAY.

3) Extractos de artículos proveniente de BRASIL

Contra el Capital-Estado, sus defensores

y sus falsos críticos

Análisis y posicionamiento comunista-anárquico sobre las protestas de agosto y septiembre del 2015

ECUADOR

Las protestas de agosto y –en menor medida- de septiembre del 2015 en este país (cierres de carreteras principales, marchas masivas, enfrentamientos con las fuerzas represivas, tomas de plazas, motines en cárceles... en Quito, Macas, Guayaquil, Portoviejo, Cuenca, Saraguro, Latacunga, etc.) son la respuesta a los ataques del Capital-Estado contra la clase trabajadora y la naturaleza durante los últimos años y meses, a través del gobierno "socialista del siglo XXI" de Correa...

(En dicho movimiento subrayamos) la capacidad combativa e incluso insurreccional (indicios de lo cual hubo precisamente en Plaza Chica y Macas)...... Lxs hermanxs de clase "indígenas" de Macas durante las últimas protestas, ... usaron una vieja táctica de lucha de lxs oprimidxs de estas tierras: el sorpresivo asedio a las instituciones estatales, y luego el ataque frontal al aparato represivo del Estado de los patrones. ...

Ahora bien, ¿por qué ocurrieron tales hechos de violencia en las últimas protestas? A primera vista, porque las contradicciones y los conflictos sociales bajo este gobierno se han acumulado ya hasta el punto de estallar. En el fondo, porque la sociedad capitalista es violenta desde siempre y todos los días; y porque –aunque no parezca- estamos en guerra entre explotadores y explotados, entre opresores y oprimidos...

Por eso ellos son los más virulentos enemigos de las aún minoritarias y precarias expresiones de combatividad proletaria: de los "infiltrados", esos "cucos" que, por ejemplo, aparecieron en la Plaza Chica, San Francisco y otros puntos esa tarde-noche, así como han aparecido en anteriores protestas siquiera hace un año atrás (el "17S"… en realidad hace años… "toda la vida"). Esto al menos en Quito, porque días después en Macas "los violentos" no llevaban capuchas ni bombas caseras pero sí plumas, lanzas y mucho coraje acumulado. Lo que demuestra que, más allá de las diferencias "ideológicas" con algunos encapuchados urbanos, y más allá de las diferencias "étnicas" con los guerreros amazónicos, en el fondo somos lo mismo: proletarixs, explotadxs y oprimidxs que se han atrevido a enfrentar al Estado-Capital, "cara a cara" con el enemigo...

Lo que pasa es que ya estalló la burbuja-mentira del "milagro ecuatoriano". Que la mayoría de la gente ya está curándose en las calles del chuchaqui de la (contra)"revolución ciudadana". En suma, que ya "regresó" la "vieja" lucha de clases a esta parcela del mundo capitalista llamada Ecuador.

...

(Las diferentes fracciones burguesas)... dicen luchar por "defender la democracia" y "mantener la paz social". Y efectivamente así es, puesto que la democracia en realidad es la dictadura del Capital sobre el proletariado (de los ricos sobre los pobres, lo cual se mantiene intacto), y la paz social en realidad es la paz de los cementerios inseparable de la esclavitud asalariada-ciudadanizada que es vigilada por el Estado y co-gestionada por los sindicatos...

LLamamos a todxs lxs proletarixs, especialmente a lxs jóvenes proletarixs que ya están en pie en lucha –así no se identifiquen como tales-, de distintas "tendencias ideológicas", que ya le "joden" al sistema todos los días como pueden, con quienes hemos confluido en la acción callejera, a superar la dispersión, el aislamiento, el gueto, así como los prejuicios, confusiones y barreras ideológicas; a estrechar lazos de confianza y afinidad en base a la acción pero también en base a la discusión y la reflexión (para la acción); a la articulación, al reagrupamiento; a juntar rabias y fuerzas (pero también alegrías y goces); a asumir que si tenemos un enemigo común y algunas ideas y prácticas comunes en la guerra social –y en lo individual- es porque somos una misma clase: el proletariado, "el negativo del obrero en la sociedad actual", un sujeto multiforme de naturaleza negativa y destructora, que se afirma en su negación, que se asume como tal para negarse y autosuprimirse como clase, para dejar de serlo; es decir, porque a esta sociedad burguesa que lo niega y destruye a diario en tanto que humanidad no tiene nada que "aportarle" más que su total destrucción; porque para volver a ser humanidad y naturaleza, debe abolir su condición de clase explotada y oprimida mediante la revolución social, lo que significa la abolición de la sociedad de clases misma. Así como también la liberación total de todos los tipos de explotación y opresión (incluida a la naturaleza)...

Guerra al Capital

hasta que caiga.

¡Ni Gobierno ni Derecha ni Izquierda! ¡Que Se Vayan Todos!

¡Abajo el Capitalismo y el Estado! ¡Abajo el Reformismo y el Pacifismo!

¡Autonomía, Antagonismo y Acción Directa Violenta!

¡Por el Desborde y la Ruptura Proletaria!

¡Por la Revuelta y la Revolución Social!

***

LA RELACIÓN DE FUERZAS EMPIEZA A CAMBIAR

Uruguay

Creemos que desde el 72 vamos de derrota en derrota y, a pesar del esfuerzo de la lucha de los de abajo, el capital y el Estado ganaban en todas las canchas. El "festejen uruguayos" nunca fue otra cosa que la reorganización de la explotación capitalista impuesta por el Frente1 en continuidad perfecta con la dictadura militar. Por eso siguió campeando la impunidad, se siguieron abrazando los milicos y los demócratas y toda la reorganización de la sociedad se basó en las necesidades de la tasa de ganancia del capital y en la legitimación de la impunidad.

Es de destacar en todo eso, el inmundo e importante papel de la dirección oficial de los Tupamaros, con Huidobro y Mujica…a la cabeza, consolidando la contrarrevolución en nombre de la revolución, por la que decían haber luchado2. En realidad lo de "festejen uruguayos" era una burla siniestra del poder contra la gente y, como toda canción para someter esclavos, siempre hubo demasiados que festejaban su esclavitud y adulaban a sus propios explotadores y opresores.

Lo que nos llena de alegría es ver que esa relación de fuerzas, favorable a la dictadura de la ganancia, a la esclavitud y opresión, empieza a ponerse en cuestión, en muchas partes del mundo, y que en Uruguay, no nos quedaremos atrás. La catástrofe de la sociedad del capital queda en evidencia por todas partes, el proletariado vuelve a cuestionar toda la sociedad y a enfrentar al Estado en todas sus formas.

Queremos subrayar al respecto, algunos elementos recientes en este sentido que consideramos muy importantes y que evidencian que también en Uruguay se empieza a cuestionar la esencia de la dictadura del capital.

1) Primero que nada, subrayar la importancia histórica de la salida a la calle masiva del proletariado a rechazar el decreto de esencialidad3. Esa respuesta se da en apoyo a la lucha de la enseñanza pero a su vez en un cuadro más amplio de rechazo a la política del Estado.

La gente lo entendió enseguida, contra todo lo que decían los dirigentes políticos y sindicales, que lo de la esencialidad fue un decreto pachequista4, es decir dictatorial y represivo.

¡Y como en el 68/69, el proletariado se fue conformando como clase enfrentando a la política de austeridad del capitalismo y del gobierno! En esa afirmación en la calle no estaban solos los docentes, estudiantes, obreros…, sino que en la misma estaban los familiares de los desaparecidos, los GURISES torturados y reprimidos del CEPRILI y el INAU5 y en general de los cantegriles, los luchadores históricos contra la impunidad, los despedidos de FRIPUR, los vecinos resistiendo al aumento del boleto, manifestantes en defensa de la tierra y el agua, y muchos otros trabajadores y/o desocupados … El proletariado se constituye en clase en ese proceso superando todas esas divisiones y etiquetas parciales con las que se lo mantiene atomizado y sometido.

2) Que la misma es a la vez el producto de una gran sensación colectiva y masiva de "no va más" frente al desarrollo mismo del capital (cada vez más antihumano, destructivo, contaminante, egoísta, hambreador…) y de cientos de grupos humanos que se fueron organizando en diferentes estructuras y organizaciones cada vez más afuera y en contra de los partidos y sindicatos de derecha y de la izquierda.

Como siempre la lucha arranca de lo que se necesita, de lo vital, de que "no nos den más palo", de la defensa de la tierra, de la necesidad de recibir algo más del producto que nos expropian, de la lucha contra la represión y la tortura en los centros de encierro de jóvenes…. Frente a la organización que la propia gente se fue dando, el poder actuó como una fuerza ajena en base a grupos de choque, infiltrados, patoteros y matones policiales y sindicales.

3) Ese parate contra el Estado en su contenido y en su forma, es el primer gran quiebre del sistema de impunidad del terrorismo de Estado defendida por los tres partidos oficiales y todos sus gobiernos. En su contenido dicho parate es el repudio a toda la política del capital, la del lucro, la que hambrea, la que contamina la tierra y el agua, la corrupta, la de los agro tóxicos, la de minería a cielo abierto, la del encierro y represión de los excluidos…, la que en todo el mundo mata la vida humana.

En cuanto a su forma es el principio del fin de las ilusiones electorales, de las ilusiones parlamentarias, de las ilusiones democráticas…y la asumación clara y neta de que solo en la calle y por la acción directa se puede parar la política criminal del capital y el Estado.  Como en la época de Pacheco, la democracia muestra sus sanguinarias garras y no nos deja otra opción, mientras que para ellos lo esencial es la represión de la lucha, de la huelga, como lo confiesan con el decreto mismo de esencialidad; para nosotros lo esencial es la libertad y la lucha contra los criminales intereses del capital y el Estado.

4) Los hechos se sucedieron de tal manera que las  separaciones mismas que son esenciales a la dictadura democrática se vieron cuestionadas por los hechos. La tortura abierta e incuestionable de los GURISES mostró en un santiamén:

a) que los Gavazo6 no estaban tan presos como nos dijeron,

b) que la barrera entre milicos y civiles no era la que nos contaron,

c) que la oposición entre democracia y dictadura era otra gran mentira… y que por lo tanto

d) la lucha contra la impunidad que habían querido enterrar era y seguirá siendo cosa de todos los días. 

5) La misma realidad muestra que todo gobierno capitalista, por más democrático que sea, es una dictadura, que los torturadores no son solo los milicos malos sino también los mismos funcionarios civiles incluyendo a los sindicalistas progresistas y de izquierda, que los torturados no son el "otro demonio"7 que tanto construyeron los periodistas cagatintas y alcahuetes, sino los gurises pobres y desnutridos que no se someten. Tampoco ayer se torturaba a los del aparato armado, sino al proletario, a todos los luchadores sociales. La lucha contra la impunidad, tantas veces enterrada  por el poder, renace imparable porque es una necesidad vital del ser humano. Es mentira que el terrorismo del Estado combata terroristas, en realidad es un terror de clase que combate a quienes cuestionan a la propiedad privada y su macabra dictadura. Todo el tejido ideológico del poder se hace añicos y la verdadera naturaleza de explotación y opresión queda en evidencia, más allá de todas las separaciones, de todas las construcciones ideológicas

6) No es para nada una casualidad que, ante la re emergencia de la fuerza en la calle cuestionando la dictadura del capital, también se haga añicos la historia oficial construida por Milicos y Traidores Tupamaros y que los torturadores y desaparecedores tengan más miedo que nunca.

Ya nadie puede ocultar la evidencia, los responsables no son solo algunos torturadores y Amodio, sino toda la política del Estado y los milicos y la colaboración abierta de los Jefes Tupamaros vendidos y colaboretas8.  ¡Desde 1972!

También los pseudo opositores van siendo desenmascarados: por más patéticas y aburridas que resulten las polémicas entre los Fasano, los Amodios y los periodistas de la impunidad… los pseudo opositores (o mejor dicho los tapados agentes del gobierno) como Marenales y otros  hacen el ridículo tratando de renovar el mito de que Amodio fue más traidor que ellos.

¡Huidobro y Mujica han resultado mucho mejores como traidores y agentes del capital, el Estado y el Imperio que Amodio! ¡No fue Amodio quien puso toda la estructura de la Orga a trabajar para los milicos! ¡Nadie nombraría a Amodio jefe de los milicos! ¡Los propios milicos prefieren a Huidobro y Mujica como sus jefes!

Lo único que atina a hacer Amodio es apoyarlos y tener como símbolo el retrato del Pepe como representante del programa de la izquierda del capital. Mientras descalifican a ese molesto y modestísimo apoyador de su obra Estatal, ellos junto a ese funcionario del Imperio que es Tabaré (y Danilo!) siguen abrazados de Bush y Obama, que también son jefes de milicos, pero un "poquito" más importantes.

No existe ninguna diferencia fundamental entre todos los jefes de Estado (¡y de milicos!), solo es una cuestión de importancia relativa, y en ese sentido, "nuestros" ejemplares presidentes populares no pueden ser más que chupamedias de los presidentes imperiales.

7) Por primera vez desde el 68/69, el poder oficial es cuestionado por el "abajo que se mueve" y el terror empieza a cambiar de lado. La lucha hace que la verdad se abra el paso, Rodríguez Buratti, Huidobro, Mujica, Barneix…Tabaré…y otros9 grandes de la Impunidad y el terror de Estado, son cuestionados por su pasado y TAMBIÉN por su presente. No sólo tiemblan y se suicidan los desaparecedores/torturadores, sino los especialistas en el enterramiento oficial del pasado, las grandes figuras de la impunidad. El suicidio de Barneix, además de evidenciar la validez histórica de la lucha por la verdad y contra la impunidad, tiene una significación especialísima para todo el edificio de la impunidad. No olvidemos que el general Barneix junto a su par Carlos Díaz (luego comandante en jefe del Ejército) fueron los encargados por el vértice del Estado (Tabaré) para "investigar" (es decir ocultar) sobre los detenidos y desaparecidos. Ello junto a lo de los "pobres viejitos" de Mujica, y la acción descarada del jefe de todos los milicos, Huidobro, fue y sigue siendo el centro de la política de ocultamiento, olvido y perdón organizada por los propios represores, por el propio Estado terrorista.

8) Frente al cuestionamiento de la tortura, a la protesta social, a la salida a la calle, a los escraches, a la denuncia de la impunidad, las máscaras se caen, las falsas separaciones desaparecen. La contraposición de clases, entre la dictadura del capital y las necesidades humanas, resulta totalmente inocultable. Cómo en la época de Pacheco, las esperanzas en las "próximas elecciones" quedan ridiculizadas.

La lucha contra la tortura ya no es solo contra la derecha, sino también contra la izquierda del Estadono es solo contra los milicos dictadores, sino también contra funcionarios, sindicalistas y  guerrilleros arrepentidos cooptados por los milicos:

¡Es todo un símbolo del cambio en la relación de fuerzas

que los que luchan

también escrachen a Huidobro y los de su calaña!

¡Que los que luchan

identifiquen cada vez más

a Tabaré con Pacheco Areco!

¡Arriba los que luchan

contra el capital y el Estado! 

Colectivo LA SOCIAL

Notas (Todas las notas aclaratorias son de la redacción de Comunismo)

1. Frente Amplio. Este año comenzó el tercer gobierno de dicho Frente. La consigna "festejen uruguayos" la lanzó el primer presidente de izquierda Tabaré Vazquez (¡que es el mismo de ahora!), dirigiéndose a sus seguidores cuando habían ganado por primera vez las elecciones. Dicha consigna primero fue tomada por muchos como festejo enserio, pero en la medida en que el cambio empezó a mostrarse como una gigantesca mentira fue adoptándose como tomadura de pelo y burla frente a quienes todavía creían en el Frente: ¡"festejen", crédulos incorregibles, la continuidad de la explotación, de la opresión, de la impunidad….!

2. Por la importancia histórica que tuvo en Uruguay (como en el Cono Sur de América) la represión, la tortura, la desaparición de personas y la lucha contra todo ello, el Frente de izquierda sube al gobierno prometiendo acabar con la impunidad de los torturadores y asesinos. Pero quienes más se abanderaban con ello era la dirección histórica de los Tupamaros, como los personajes siniestros que aquí se mencionan (Presidente y Ministros); pero ya en el poder, no solo no tomarían ninguna iniciativa contra los milicos dictadores, sino que se hicieron sus mejores abogados, bloqueando todo tipo de iniciativa que venía de la lucha de los de abajo en general y de los familiares de los desaparecidos en particular. Al mismo tiempo, poco a poco la población va enterándose que en realidad esa "traición" de los guerrilleros, defendiendo a los más inmundos torturadores, no es nueva, sino que habría sido pactada en secreto, cuando los Tupamaros estaban presos, hace varias décadas. Claro que todos los pasos, para consolidar la impunidad de los asesinos de nuestros hermanos de clase, se siguen haciendo, en nombre de los propios compañeros a los que los Tupamaros, en el gobierno siguen "traicionando": la contrarrevolución se hace en nombre de la revolución.

3. Contra la generalización de la huelga en la enseñanza, el Gobierno de izquierda aplica una medida de fuerza: decreta que la enseñanza es "esencial". A eso se le llamó el "decreto de la esencialidad". Se trata de una típica medida dictatorial contra el derecho de huelga. El proletariado salió masivamente a la calle a protestar contra ese decreto gritando "lo esencial es la lucha".

4, "Pachequista" en referencia a Pacheco Areco, de fines de los años 60, en donde Uruguay fue un modelo de democracia con represión abierta. Por decreto, y con una cínica lavada de manos del parlamento, se aplicaban todas las medidas necesarias a la dictadura del capital. Es decir se alude a que este gobierno democrático aplica medidas abiertamente dictatoriales.

5. En esos días se conoció públicamente, gracias a la denuncia hecha por los propios reprimidos difundiendo información por internet, el tipo de tratamiento que el Gobierno da a la juventud. En concreto se conoció la represión y la tortura de menores en los centros del INAU (Instituto Nacional del Niño y Adolecente del Uruguay). Ver por ejemplo este video que denuncia esos tratos efectuados por personal ligado al gobierno y a los sindicatos oficiales:

https://www.youtube.com/watch?v=unZnkjqM_hk

Lo importante es que, en esos días, la juventud proletaria asumió esa lucha contra los torturadores como parte de la lucha más general contra la impunidad histórica y, al mismo tiempo, se escrachaban torturadores de ayer y de hoy. Es en ese sentido que se unifica la lucha histórica de los familiares de los desaparecidos por el Estado, con la lucha de los niños reprimidos y torturados hoy por ese mismo Estado.

6. "Gavazo" es el Astiz (Argentina) y el Contreras (Chile) uruguayo, el más emblemático de los desaparecedores y torturadores uruguayos. Lo que se está afirmando aquí es que este mismo gobierno de izquierda y sus sindicalistas, aplican los mismos procedimientos frente a los niños pobres cuando estos se rebelan, buscan escaparse y se organizan contra la represión.

7. Es una denuncia de la teoría de la clase dominante y el Estado que explica toda la masacre masiva y social de los años 70/80 en el continente como una cuestión de exceso de "dos culpables", de "dos demonios", que salieron del cuadro democrático y se enfrentaron a los tiros: los guerrilleros y algunos militares que se excedieron en sus funciones. Aquí se afirma que el terror de la tortura es un procedimiento normal de este gobierno democrático y que, como antes, no es contra el "demonio" de los guerrilleros armados, sino hasta contra los niños que luchan contra su condición de explotados.

8. Como en Argentina y Chile, quienes se acomodaron luego con el poder y el Estado echaron todas las culpas de la derrota a algunos traidores célebres, como fue el caso de Amodio Perez en Uruguay. Lo curioso fue que dicho personaje, que fue dado por muerto o que se aseguraba que nunca más reaparecía, reapareció de golpe, hace más de un año, dejando en evidencia que al menos él no era el único traidor…; lo que en los hechos significó un elemento más que dejaba clara la traición histórica (¡desde 1972!, dice el volante) de quienes dirigieron a los Tupamaros hasta conformar el vértice del Estado uruguayo. El lector puede buscar en internet los otros personajes aquí mencionados, aquí no nos parece que valga la pena entrar en esos detalles.

9. Aquí se citan además de los Presidentes, Ministros y otros Jefes Tupamaros, a algunos personajes que, aunque habían sido siniestros torturadores, el gobierno de izquierda los había promovido como grandes papas de la conciliación nacional. Socialmente, lo importante es que la protesta social en base a la lucha, a denuncia y escrache, ha logrado acorralar a varios de ellos que llegan hasta el suicidio.

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El terrorismo de Estado esencia del gobierno

progresista y de izquierda

BRASIL

A continuación subrayamos algunos pasajes de los excelentes resúmenes de Juan Luis Berterretche sobre el progresismo en Brasil y particularmente sobre el genocidio indígena y la tortura sistemática como norma de gobierno. El autor en sus artículos reproduce informes oficiales y semioficiales que citamos textualmente.

En octubre de este año organizaciones de la sociedad civil que defienden los derechos indígenas sobre sus tierras ancestrales, denunciaron la responsabilidad del Estado brasileño respecto al genocidio de pueblos originarios que se está realizando, durante una audiencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA (CIDH). Para Eliseu Lopes, líder Guaraní Kaiowá: “Mi pueblo está sufriendo genocidio en Brasil. La demarcación de nuestras tierras continúa paralizada por el Estado brasileño. Terratenientes atacan nuestras comunidades con milicias fuertemente armadas. Nuestra sobrevivencia en cuanto pueblo y nuestro buen vivir está amenazado”... Recordemos que sólo contra los Guaraní Kaiowá se constataron 15 ataques paramilitares en los últimos dos meses.

Lindomar Terena, líder del pueblo Terena explica que la opción política gubernamental de incentivar el agro-negocio en el país, alienta la expansión de los latifundistas sobre nuestros territorios tradicionales. “En este momento también sufren fuertes ataques los Pataxó de Bahía y pueblos de Maranhão, que ven sus tierras quemadas y devastadas por madereras”...“mientras no vemos iniciativas del gobierno en investigar y punir esas milicias de los hacendados”. Los abogados que acompañaron los indígenas declararon que “la paralización en los procesos de demarcación de tierras indígenas es un elemento crucial que alienta los ataques contra la vida y la integridad física y sicológica de los pueblos indígenas y el Estado brasileño debe ser responsabilizado”.

Diez años después del asesinado de la hermana Dorothy Stang, en la misma Gleba -terrenos públicos- Bacajá, en Anapu, en el estado de Pará la persecución a las familias alcanza índices alarmantes, con asesinatos, amenazas, agresiones y destrucción de bienes. Allí entre julio y noviembre de este año hubo 7 asesinatos. En el sur de Rondonia, el 17 de octubre hubo una matanza de cinco personas, aun no esclarecida.

Del genocidio indígena y la agresión a pobladores rurales, se ocupan con preferencia los terratenientes a través de sus cuadrillas o milicias armadas parapoliciales, cabiéndole al Estado el rol de “desentendido” y sin iniciativa para indagar o penalizar las agresiones criminales a los pueblos indígenas y demás moradores rurales. Es un reparto de tareas que en el fondo significa decir: “¿Quieren más tierras para el agro-negocio? Conquístenlas a tiros que nosotros miramos para otro lado”.

...Se trata de una variante del Terrorismo de Estado, que “privatiza” las acciones terroristas adjudicándolas a los sicarios de los terratenientes, a la vez que les garantiza la impunidad de sus crímenes...

Como complemento a esta situación el estado favorece el agro-negocio con créditos baratos, devaluando la moneda para abaratar los costos y favorecer las exportaciones, y todo tipo de medidas que privilegian el sistema productivo de “commodities”...

Luego de referirse en detalle a la legislación dictada por los intereses genocidas del capital, el autor subraya el papel particular de la legislación favorable a la minería en el continente y la catástrofe ambiental y humana a la que la misma conduce:

...proyectos como la propuesta de enmienda a la Constitución (Pec) 215/00 que transfiere del ejecutivo para el legislativo -hoy con mayoría de diputados ruralistas- la prerrogativa de marcar tierras indígenas, titular territorios quilombolas, y crear unidades de conservación ambiental, para poner en manos de los terratenientes estas decisiones. La Pec 215 es la Pec del genocidio indígena. Instala a la “zorra cuidando el gallinero”.

Además de un proyecto de ley 1610/96 que permitiría la explotación mineral en tierras indígenas. Momento oportuno para recordar el penúltimo desastre minero en el continente. El 13 de setiembre pasado en la provincia de San Juan en Argentina, la minera Veladero de Barrick Gold (canadiense) envenenó los ríos de una cuenca que incluye las provincias de Mendoza, San Juan, San Luis y La Pampa con un millón de litros de agua contaminada con cianuro.

Penúltimo, porque el último lo sufrimos sin salir de Brasil. Nos referimos al crimen ambiental provocado el 5 de noviembre reciente por la minera Samarco en Minas Gerais, que es considerado la mayor catástrofe provocada por una corporación en la historia del País. Ya afecta 500 mil personas en la región por la imposibilidad de captar agua del Rio Doce. Samarco es propiedad de las transnacionales  Vale y BHP Billiton (anglo-australiana) dueñas cada una del 50% de las acciones. Con la ruptura de dos diques -Fundão y Santarém- se vertieron 62 millones de metros cúbicos de agua, barro, residuos de minería de hierro y minerales pesados.

Dos poblaciones ubicadas entre los municipios de Mariana y Ouro Preto fueron arrasadas. El distrito de Bento Rodrigues fue el más afectado. Se calcula que aún los pobladores de la región están amenazados por nuevo aluvión de residuos mineros del tercer dique -Germano- con una grieta de tres metros de ancho en su muro. El 27/11 ya se contaban 9 muertos, diez desaparecidos y cuatro cuerpos aún no identificados. Y los que aún pueden estar soterrados. En muestras tomadas del agua además de hierro se encontró aluminio, manganeso, arsénico y altos niveles de mercurio.

La marea de lodo que contaminó toda la cuenca del rio Doce y en su camino mató como mínimo nueve toneladas de peces, ya atravesó el estado de Espírito Santo y alcanzó las aguas oceánicas destruyendo una playa de reproducción de tortugas marinas y amenazando el Parque Nacional de Abrolhos, un archipiélago que contiene la mayor biodiversidad marina de todo el Atlántico Sur

Ese es el inevitable futuro inmediato si se aprueba el proyecto de ley mencionado.

Se trata del “progreso industrial” que las corporaciones mineras prometen llevar a los territorios indígenas. Minerales para el lucro de las empresas y tierra, aire y agua envenenados para, los pueblos indígenas y las poblaciones en general de Brasil.

En cuanto a la tortura Berterretche deja totalmente en evidencia que la misma no es una excepción en el Brasil progresista, sino al contrario es la norma, es un sistema de gobierno garantizado por la impunidad asegurada por el aparato judicial y todos los aparatos del Estado.

Desde la primera visita en 2011 del Subcomité de Naciones Unidas sobre Prevención de la Tortura (STP) éste alerta que “la tortura no es un fenómeno aislado en Brasil” especialmente “en los primeros días que los detenidos ingresan al sistema carcelario”. Esto volvió a afirmarse por el relator especial sobre el tema para Naciones Unidas, el argentino Juan Ernesto Méndez. Él estuvo en Brasil entre el 13 y 14 de agosto pasado y visitó doce penitenciarías en São Paulo, Sergipe, Alagoas, Maranhão y Distrito Federal. En su descripción de la situación afirma: “Sea en prisiones provisorias o definitivas vimos condiciones caóticas. Hay gran sobrepoblación en los locales de detención, fácilmente 200% o 300% por encima de su capacidad. Y cuando hay sobrepoblación todos los otros aspectos empeoran.”

De 2004 a 2014, la población carcelaria brasileña aumentó 80% en números absolutos, pasando de 336 mil presos para 607 mil, según el Levantamiento Nacional de Informaciones Penitenciarias (Infopen). Y ubicándose en el cuarto lugar después de EUA, China y Rusia, en ese orden. Pero, para investigadores independientes el número sobrepasa los 700 mil, y Brasil ya habría ocupado el tercer lugar. Este crecimiento brutal de la cantidad de presidiarios superando la infraestructura insuficiente se procesó durante los gobiernos del PT. [...]

Méndez nos dice ... que la peor situación carcelaria que encontró fue en el Complejo penitenciario de Pedrinhas en São Luís do Maranhão. Desde la rebelión iniciada en diciembre de 2013 fueron registrados innumerables casos de muertes y violaciones de derechos humanos. La ONU pidió a Brasil en 2014 que investigase la violencia en los presidios de Maranhão, principalmente en Pedrinhas, donde más de 60 detenidos fueron asesinados después del motín entre grupos criminosos. Demostrando preocupación al saber que los detenidos habían sido decapitados.

El relator de ONU señala que la práctica de la tortura en el país podría ser cohibida en parte con el fin de la figura judicial de prisión preventiva o provisoria. Ésta, “todavía es muy común en Brasil y termina siendo una pena anticipada. Es un círculo vicioso que en lugar de resolver el problema de la criminalidad lo exacerba.”

Resulta esencial subrayar que el terrorismo de Estado y la tortura como método de gobierno no sería posible sin la institucionalización de la impunidad hecha por la izquierda en el gobierno. Ello muestra a su vez que, contrariamente al mito dominante, en vez de ruptura entre la derecha y la izquierda, entre la “dictadura” y la “democracia”, ha habido continuidad: del terror de Estado, del racismo, de la impunidad.

Lo que institucionaliza la tortura es la continuidad del ciclo de impunidad respecto a esa práctica. En el país es muy poco o nada lo que se hace por investigar, procesar y castigar los delitos de tortura. Existe un espíritu corporativista en los agentes policiales que los protege frente a este y otros delitos. Y una clara renuncia de las autoridades policiales, judiciales, municipales, estaduales y federales para encarar con honestidad y justicia este grave problema de derechos humanos.

Según el relator de la ONU la falta de humanidad en el tratamiento carcelario y la impunidad son herencia de la dictadura militar. “Es un legado que persiste en la actuación de la policía y los agentes del estado. Hay también un fuerte aspecto racial y de clase que es preocupante. Pero los gobiernos democráticos pos dictadura no se deben esconder detrás del hecho de haber heredado la tortura del gobierno militar”. Tres décadas después, los distintos Ejecutivos lejos de resolver el problema lo han institucionalizado…

Luego de denunciar que las medidas proyectadas por las instituciones democráticas y en particular por el Congreso, de rebajar la edad de imputabilidad penal a 16 años, agravaría toda esa situación de represión, el autor subraya la importancia que tiene en el Terrorismo de Estado la garantía de la impunidad:

Lo indiscutible es que la impunidad de la tortura en cárceles y locales policiales es un componente fundamental del Terrorismo de Estado en el país. Como lo demostró el caso del trabajador de la construcción Amarildo de Souza, de la favela Rocinha en Rio de Janeiro; detenido por la policía carioca el 14 de julio de 2013, en una Unidad de Policía Pacificadora (UPP), torturado allí, ejecutado y luego desaparecido. Más de dos años después, todavía no se ha iniciado el juicio a los ejecutores identificados de este crimen. Y con seguridad la Justicia no tiene ninguna intención de juzgar la responsabilidad de los comandos de la Policía Militar, la Secretaría de Seguridad del Estado y del gobernador de Rio de Janeiro implicados sin lugar a dudas en estos crímenes.

Como podemos apreciar la ONU ha identificado con claridad que la tortura en Brasil no es excepción y en determinadas circunstancias es una norma. Que su práctica está generalizada en los cuerpos represivos y que su funcionamiento cuenta con el círculo de impunidad que le otorga el Estado...”  

En cuanto al racismo, como en otros temas la izquierda burguesa se dedicó a gesticular ideológicamente, queriendo hasta desterrar la palabra negro, sustituyéndola por la políticamente correcta como “afrodescendiente” pero en los hechos a los negros y mulatos los siguieron cagando a palos, como hizo el capitalismo desde siempre. El racismo no es solo una cuestión ideológica, sino que se encuentra en los fundamentos mismos de la sociedad del capital. El racismo está contenido en el capital mismo y la ideología antiracista no puede ser más que un adorno. Como en Estados Unidos (¡y por más presidentes negros que se elijan!): cuanto más negro se es, más tiempo se pasa en las cárceles y se muere más joven, cuanto más oscuro sea el proletario, más chance tiene de ser torturado.

Como los negros son amplia mayoría en las cárceles y los más afectados por las operaciones policiales, son también las víctimas principales de la tortura. Las restricciones a sus derechos impuestas por el racismo, los ubican también como los más abatidos por la tortura. Racismo y tortura se autoalimentan generando un gravísimo problema de DD.HH. que participa como un componente imprescindible del Terrorismo de Estado para mantener sumergidos en la desigualdad, la miseria y amedrentados a un alto porcentaje de brasileños.”

Como con el racismo, la izquierda no abolirá ninguna policía militar; porque ella misma es la mejor expresión del capitalismo policial actual. El capitalismo sustentado desde siempre en la propiedad privada y la violencia de clase, requiere, en la fase actual, cada vez de más policía, cada vez más tortura, cada vez más impunidad. Cuanto más se concreta la catástrofe capitalista, resultando cada vez más insoportable para la especie humana, más el capital y su Estado se militarizan. El terrorismo de Estado se hace cada vez más imprescindible, omnipresente y permanente.

La izquierda podrá gesticular ideológicamente llamándole afrodescendiente al negro para que su explotación y opresión particular quede más escondida, pero no puede abolir lo esencial porque el capital mismo es racista. También podrá cambiarle el nombre a la policía llamándole “agentes de la paz social” o cualquier otro invento, pero no podrá cambiar lo esencial del racismo, ni de lo policial porque esta sociedad es y será necesariamente cada vez más policial, más racista, más terrorista de Estado.

Sólo la abolición revolucionaria del capital y el Estado solucionará para siempre el problema del terrorismo policial y el racismo.

Extractos de artículos de

JL Berterreche proveniente de:

- postaporteña 1516 (2015-12-02) 

- postaporteña 1512 (2015-11-24)

Ver http://postaportenia.blogspot.com.uy

http://visit.webhosting.yahoo.com/visit.gif?&r=http%3A//gci-icg.org/spanish/comunismo.htm&b=Netscape%205.0%20%28Windows%3B%20fr%29&s=800x600&o=Win32&c=32&j=true&v=1.2setstats


CO65.5 ALGUNOS MATERIALES ACTUALES

DE LA LUCHAS PROLETARIAS

EN AMERICA LATINA