Los manifestantes levantaron barricadas frente a la casa del gobernador del Estado (1)

Reproducimos lo que dice la prensa: “En su historia reciente, Leblón, el barrio noble de Río, nunca había vivido escenas de guerra como las que tuvieron lugar la noche del miércoles, con barricadas y destrucción de oficinas de bancos y tiendas de lujo. Famoso por ser el lugar más cotizado por la clase acomodada, el de más abolengo, con el metro cuadrado de habitación más caro del mundo y los restaurantes más buscados por los amantes de la gastronomía, Leblón fue tomado por un grupo de unos cien manifestantes”. Otras informaciones hablan de miles.

Por ser realmente representativo de la burguesía y del poder actual, grupos de manifestantes decidieron escrachar a Sergio Cabral, gobernador del Estado de Rio de Janeiro, asediando su casa durante semanas. Con los días, la protesta se fue agudizando y haciéndose cada vez más violenta, cuanto más se iba sabiendo sobre tan repugnante sujeto.

En general, a nosotros no nos gusta entrar demasiado en la corrupción de tal o tal burgués, en la escandalosa riqueza de tal o tal personaje de la farándula, o la insultante vida dispendiosa de tal o tal hombre de poder…; pero sólo para dar una idea de lo que durante esos escraches se denunciaba, daremos un dato, el combustible que gastan los helicópteros (al servicio de tan importante señor, su familia y sus empleados) es de unos 8000 litros de combustible mensuales! (unos 42 000 reales equivalentes a 17500 dólares). Evidentemente que este gasto no es sólo de este señor yendo a su supuesto “trabajo” (¡10 kilómetros de distancia en auto, diariamente, es demasiado para su rango social!)… sino del servicio completo de helicópteros puestos al servicio de su familia y de su séquito, y es equivalente a lo que gastarían unos 300 automóviles. Aclaramos que esta cifra no tiene en cuenta el mantenimiento de los helicópteros, que es mayor que lo que se gasta en combustible. Denunciado e investigado por tales gastos, el propio Sergio Cabral se defendió públicamente en la Red Globo diciendo: “no es ninguna travesura mía, no soy el primero en hacer esto en Brasil, otros antes que yo también lo hicieron, yo lo hago en función del cargo que ocupo”

Durante días midieron fuerzas los escrachantes y el Batallón de Choque, hasta que éstos arremetieron contra aquellos. Luego de eso, y en base a los llamados por medio de las redes sociales, la batalla se generalizó a todo el barrio.

La prensa dio cuenta así de los enfrentamientos: “grupos de encapuchados comenzaron a crear el pánico en el barrio al arremeter contra la policía, que intentó dispersarlos con gases lacrimógenos que llegaron hasta los restaurantes llenos a esas horas y cuyos comensales huyeron atemorizados. Los grupos violentos que se repartieron por las diferentes calles de Leblón, comenzaron a lanzar piedras contra oficinas, los bancos y las tiendas de lujo, así como contra uno de los edificios de la televisión Globo, cuya puerta quedó destrozada. Los jóvenes llegaron a levantar barricadas y hogueras en medio de la noche, resultando heridos cinco policías. Resultó sorprendente que los coches que transitaban a esas horas por Leblón hicieran sonar sus bocinas en señal de apoyo a los manifestantes. Mientras, estos quemaban un muñeco que representaba al gobernador y gritaban: “¡Fuera Cabral!”.

 

La misma prensa reconoce que el contenido mismo de la lucha fue afirmándose, también, contra la llegada del papa: También prendieron fuego a uno de los carteles gigantes que anunciaba la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebrará la semana próxima con la llegada del papa Francisco, y exhibieron pancartas que decían: “Podemos prescindir del Papa, pero no de los hospitales”.

Esta contraposición entre las necesidades humanas y la ideología del Papa es evidentemente un momento muy fuerte de afirmación revolucionaria del proletariado.

En los días siguientes, en función de la llegada del Papa, el propio Cabral “convocó una reunión de emergencia con las principales fuerzas políticas y policiales del Estado y de la ciudad de Río para hacer una valoración de lo ocurrido en Leblón

La prensa publica alarmantes noticias: “Según destacan este jueves los mayores diarios del país, los altercados de Leblón son, en efecto, un síntoma de lo que puede ocurrir con la llegada del papa Francisco. Aprovechando su presencia y la de cerca de 6.000 periodistas de todo el mundo, se esperan manifestaciones que traten de hacer más visibles las protestas que agitan el país desde comienzos del mes de junio. A las reivindicaciones sociales y políticas podrían añadirse, al mismo tiempo, otras contra algunas doctrinas de la Iglesia, como su posición respecto al matrimonio de parejas del mismo sexo, el aborto o la petición del sacerdocio femenino. En São Paulo, por primera vez, con motivo también de la visita, un grupo de ateos confesos, una rara avis en Brasil, ha decidido hacer un desbautismo en masa, con una ceremonia que simbolice que desean liberarse de los vínculos del bautismo recibido de niños: usarán secadores de pelo para eliminar, dicen, el “agua bautismal”.

Independientemente de lo discutible que puede ser el realizar ese tipo de desbautismo(2), lo que el conjunto de esas manifestaciones están marcando es que la lucha en la calle ha desarrollado una contraposición importante con toda la ideología dominante, sobretodo en el país de América más dominado por las diferentes sectas religiosas.

La prensa Internacional daba cuenta así de la tensión de la situación: La seguridad del papa Francisco en Río aumenta la tensión entre Roma y Brasil  Las palabras están marcadas por la suavidad del lenguaje diplomático, pero no por ello dejan de traslucir una tensión real entre Roma y Brasil por la seguridad del papa Francisco, durante su visita la próxima semana a Río de Janeiro. El papa argentino llega en un momento especial. Brasil vive una especie de revolución social (en negrita en el original NDR) y política sellada con manifestaciones de protestas contra los políticos en calles y plazas(3)

¡Es la propia burguesía internacional que subraya el temor de la revolución social y la llama de esa manera! No es de extrañar entonces que el Papa, ya antes de visitar el Brasil, anunciara: “apoyo las reivindicaciones sociales de los jóvenes” y haya dedicado luego la mayoría de sus discursos a alabar el movimiento (“hagan lío”) y darles lecciones críticas, de dominación de clase, a toda la clase política brasilera así como  a los curas y otros ideólogos de ese país y del mundo. Lamentablemente, todavía el proletariado no encuentra la vía para transformar todos esos movimientos de lucha y revuelta en real revolución social, y esas tácticas de la clase dominante obtienen un resultado real en el restablecimiento de la opresión.

Pero a pesar de ello, los milicos y aparatos represivos internacionales temían lo peor: “Los servicios secretos brasileños han detectado que la presencia del primer papa de las Américas en Latinoamérica llevará a la calle de nuevo a miles de personas para reivindicar derechos sociales, y consideran las manifestaciones, que ya están siendo convocadas por las redes sociales, como “el mayor peligro para su seguridad” (4)

NOTAS:

1 Informaciones extraídas de un artículo de Juan Arias, El País España 18 julio 2013.

2 Compañeros comparan esos desbautismos masivos a la práctica de los anabaptistas y también a la quema de cartas de afiliación o de cartas de convocación para el servicio militar.


3 El País Internacional 17 de julio 2013.


4 Idem.


CO63.2.1 Anexo 1: disturbios y enfrentamientos
en leblón, uno de los barrios más burgueses de Río