El 2 de abril se festejó el treintavo aniversario de la toma, por parte del  ejército argentino (responsable directo de decenas de miles de torturados y desaparecidos)de las Islas Malvinas, lo que marcó el estallido de la guerra entre el Estado Argentino y el Inglés. Se pretendía, con ese acto, acallar la reemergencia de las protestas sociales y evitar el resquebrajamiento del poder militar y del terrorismo de Estado.

“El mes pasado se festejaron tres fiestas patrias! Ha habido derroche de banderitas, escarapelas, veladas, bailes y borracheras… ¡adiós bandera roja enarbolada el primero de mayo! … ¿quiénes fueron los propiciadores de estas fiestas? Unos comerciantes que compran y venden productos en todo el mundo en competencia con los de su patria. Luego, de hecho, su patria es la ganancia comercial. Un banquero que especula en todas las bolsas del mundo que agiotiza sobre todas las plazas mundiales –de hecho su patria es el dinero-. Un estanciero que emplea obreros de cualquier nacionalidad (siempre que le cueste menos y trabajen más)-de hecho sus compatriotas son todos los burros de carga más rendidores y baratos- … ¿cuándo comprenderemos los proletarios, los que no tenemostierra, n bienes, ni nada material que nos retenga en un sitio con preferencia a otro que la idea confusa de patria no tiene para nosotros ningún interés? ¿Cuándo nos daremos cuenta lo brutos de carga que la patria está perfectamente conforme y es fomentada por los privilegios de lacastaburguesa?”
Federación Obrera de Rio Gallegos (1921)

 

Hoy, que la burguesía se ha dado una nueva jeta populista (el matrimonio K K-Kirchner y Kirchner-), se vuelve a impulsar el patrioterismo para someter al proletariado a la dictadura de la tasa de ganancia, y por eso, se hacen festejos nacionales, en los que el poder burgués hace la apología de todos los que lucharon peleando por que las Malvinas fuesen Argentinas. Los objetivos no son diferentes a los que tuvieron los milicos: el nacionalismo siempre sirve para acallar las protestas sociales que ya están surgiendo nuevamente.

Los festejos, discursos, actos e himnos patrióticos son cruciales para el capitalismo. En ellos se impone, desarrolla, fortifica,... la unidad nacional, aquella que destruye nuestras luchas, nuestro internacionalismo, y busca ponernos del mismo lado de la barricada que “nuestros propios” explotadores, para que defendamos sus intereses (¡que siempre están contra los nuestros!). El objetivo es que aceptemos mansitos el trabajo asalariado,  la explotación y el poder de los mismos represores.  Hoy como ayer, denunciar esas campañas nacionalistas de la burguesía, que Cristina Fernández lleva a su máxima caricatura populista, resulta fundamental. Todas esas ideologías patrioteras buscan liquidar y recuperar nuestras luchas.

No debemos olvidar que, en las guerras entre Estados y en todo festejo que desarrolle el fervor patriótico, el objetivo central del capital es destruir al proletariado como clase, integrándolo en la defensa de “su propio” Estado, de “su propia” burguesía, de “su propia” explotación, es decir  eliminarlo como  proceso revolucionario de destrucción de la sociedad del capital.1

La invasión militar de las Malvinas en 1982, se produce luego de una impresionante ola de luchas entre burguesía y proletariado2, provocada a su vez por la necesidad del capital de imponer drásticas medidas de austeridad y la lucha del proletariado, en defensa de sus condiciones de vida, contra ellas. Luego de varias décadas de enfrentamientos, el capital había logrado derrotar la ola de luchas proletarias de los años 60-70, e imponer,en base al terrorismo generalizado del Estado, su brutal programa de austeridad y aumento de la tasa de explotación. El poder milico de tortura y desaparición forzada de decenas de miles de seres humanos fue, en tanto que generalización del proceso anterior, el broche final de lo que había comenzado el peronismo (que contrariamente a lo que los peronistas dicen es un versión local y nada original de la socialdemocracia) desde los sindicatos oficiales y hasta el centro mismo del poder y el terrorismo de Estado (López Rega, Perón, Isabel Perón…).

Los compañeros de Autonomía Proletaria expresan así las razones de la toma de las Malvinas3:

“Entonces, cuando el gobierno de la junta militar decide tomar las Islas Malvinas, no hace más que continuar su política interna por otros medios. El objetivo no era “recuperar” las islas, era la desaparición del conflicto social. Es claro que esta medida que representaba una solución provisoria a los problemas políticos de los milicos, no resolvía ninguno de los problemas del proletariado argentino, muy por el contrario, los agravaba... mientras nos defendemos del “enemigo exterior” no podemos reclamar aumentos salariales, ni nada… todos juntitos, explotadores y explotados, honrando a la bandera genocida argentina”4.

Importante es recordar el amplio apoyo político que tuvieron, para esa intentona imperialista y milica, los torturadores y desaparecedores argentinos.  Todo el espectro político nacional optó por el trapito patriótico, que se sitúa en las  antípodas  con la continuidad de la lucha contra el Estado. La “genialidad” de los milicos fue esa idea de tratar de borrar, con el trapo nacional, todo lo que había pasado, consagrando así su propia impunidad.

 

“Así es como en Argentina, TODOS los partidos políticos de derecha e izquierda apoyaron abiertamente la guerra de Malvinas. Las consignas que proclamaron -y siguen proclamando- como “anti-imperialismo”, “segunda independencia”, “defensa de la economía nacional”, “independencia económica” o “liberación nacional”, por mencionar algunas, no son más que sanguinarios anzuelos para arrastrarnos a la barbarie asesina del capitalismo y su guerra. No importa si las islas son argentinas, inglesas o de quien sea... seguiremos siendo herramientas, engranajes, mercancías que se compran y venden para generar ganancias, acá como en el resto del planeta.”5

“Era la forma de exorcizar el fantasma del comunismo, de atraer la atención sobre ‘el enemigo exterior’ ocultando que el enemigo está siempre en nuestro propio país” “Considerando las cosas más globalmente, puede decirse… que le ejército argentino ocupó las Malvinas no contra el ejército inglés, sino contra el fantasma de la reemergencia del proletariado internacionalista” 6

Por todo esto hoy, como ayer, nos situamos afuera y contra todo tipo de exaltación del  patrioterismo argentino, inglés, chino o del país que sea, y levantamos como siempre las banderas del internacionalismo proletario.

¡A luchar por nuestros intereses como proletarios!

¡A oponer a la guerra imperialista la guerra revolucionaria contra “nuestra” propia burguesía, contra nuestro “propio” estado, país, contra nuestros explotadores directos, por la destrucción del orden social burgués, por el comunismo!

NOTAS:

1. Ver al respecto « Malvinas Contra la guerra imperialista : la revolución comunista mundial » en Grupo Comunista Internacionalista : Comunismo No. 9, febrero-mayo 1982.
2. Ver Comunismo No. 13 « Cono Sur de América elementos de balance y perspectiva ».
3. Autonomía Proletaria : http://autonomiaproletaria.blogspot.com.arautonomiaproletaria@hotmail.com
4. Autonomía Proletaria, ídem.
5. Autonomía Proletaria, idem.
6. Comunismo, ídem.


CO62.5 Argentina: malvinas y nacionalismo