Contra el terrorismo de estado,

de todos los estados existentes

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Los medios de comunicación de masas, verdaderos medios de fabricación de la opinión pública mundial, instrumentos fundamentales de la imbecilización generalizada de todos los estratos sociales en beneficio del capital mundial, denominan "terrorismo" a actos de violencia puntuales cometidos contra personas o cosas que no aparecen directamente reivindicados y asumidos por un estado considerado legítimo entre sus pares. El terrorismo de estado, el terrorismo de "su propio gobierno", así como el terrorismo de los gobiernos aliados, e incluso el terrorismo de los estados considerados legítimos del bloque opuesto y sobre todo el terrorismo permanente y generalizado de las policías, los tribunales, las cárceles, las fábricas, los sindicatos, los ejércitos, la desaparición sistemática de combatientes, los hospitales psiquiátricos... contra toda la población del planeta, privada, separada de sus medios de vida y de producción de los mismos (propiedad privada-asalariado) es considerado "no terrorismo". Y en ello ni siquiera hay que insistir, ello es "natural", es "violencia legítima", es monopolio de la violencia "contra el caos". En el reino dominante de la ideología dominante, el burgués y su ideólogo (el periodista o el sociólogo, por ejemplo) no tienen porqué andar afirmando este tipo de cosas de que el terrorismo de estado no es terrorista. Dicha "verdad" es una verdad de la religión propia a toda la sociedad mundial capitalista; es una verdad "natural" de esta sociedad, tan "natural" como que en una sociedad esclavista el esclavo no es un ser humano sino una cosa.

Nada más "natural" para esta sociedad que millones de seres revienten hambre y no puedan apropiarse de lo que necesitan por terror frente a las fuerzas represivas, nada más "natural" para esta sociedad terrorista que sus derechos del hombre se apliquen de forma tan encarnizada contra los combatientes proletarios como para que los desaparecidos sólo en América Latina se aproximen a la imponente cifra de 100.000 y que los torturados y presos en el mundo se cuenten por millones, nada más "natural" para el capital que la producción del planeta tenga como centro dinámico en todas partes la producción de medios de terrorismo colectivo, de medios de muerte y de destrucción, cuando la mayoría no tiene de que vivir; nada más "natural" para el terrorismo democrático oficial que gobierna en todas partes que la defensa de la ley de su sociedad implique años de prisión, la tortura o la muerte para quienes atentan contra su sacrosanta propiedad privada o contra su economía nacional, sea apropiándose de lo que necesitan, sea paralizando la producción y organizándose contra la libertad de trabajo (represión de los piquetes de huelga).

El ciudadano, receptáculo y reproductor de esa naturalidad social, defensor de las leyes, de la economía nacional y su democracia, está preparado entonces para aceptar un paso más en esa evolución ineluctable de la sociedad actual: la movilización nacional para la defensa de ese terrorismo de estado, la colaboración y la delación sistemática, la guerra capitalista.

En la era capitalista hubo muchísimas formas ideológicas utilizadas para consolidar los pasos decisivos del estado hacia el terrorismo generalizado, defensa de la civilización, lucha por la democracia o el socialismo, lucha contra el imperialismo, contra el fascismo, contra el comunismo, contra el caos y el desorden... pero la forma por excelencia que coincide más adecuadamente con el principio general del monopolio de la violencia por parte del estado democrático es la que ataca directamente todo cuestionamiento de este monopolio, es decir, todo cuestionamiento violento del terrorismo de estado. El sumum de la democracia, su purificación, es ese monopolio exclusivo y total, el estado libre -clave de todo programa socialdemócrata (1)- de todo enemigo. Por eso el antiterrorismo es por excelencia la ideología del estado terrorista, aunque evidentemente requiera presentarse combinado con otros valores propios a todos los estados (la democracia) o particulares a cada uno: defensa de la revolución islámica, del mundo libre, del socialismo, de la liberación nacional...

Toda campaña antiterrorista en general, sean quienes sean sus autores, contribuye al mantenimiento y el fortalecimiento indispensable del terrorismo de estado y ubica a los que la realizan, sea cual sea su voluntad, como agentes objetivos del terrorismo de estado.

1. Ver en Marx la Crítica al programa de Gotha.
 

Invarianza de nuestra posición contra el antiterrorismo

Este extracto, cuya actualidad es evidente, fue escrito el 14 de noviembre de 1986 y publicado por primera vez como encabezado del editorial de Comunismo número 23.

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Volante internacional de nuestro grupo

Antiterrorismo = desarrollo del terror contra nuestras luchas

¡La guerra en Afganistán y el cortejo de medidas antiterroristas

tomadas en cada país, constituyen un salto cualitativo

en el desarrollo de la guerra general contra la vida del proletariado!

  • Bombardeos masivos o "quirúrgicos", masacres a gran escala o "pérdidas colaterales"... fuego y sangre en todo el planeta... los burgueses defienden, por el terror, la paz de su mundo de miseria.
  • Tribunales especiales, decretos militares, reclusiones administrativas, detenciones ilimitadas, juicios a puerta cerrada,... armas para condenar a todo proletario sospechoso de disturbar el orden público, la seguridad nacional, la paz social, la dictadura de la economía.
  • Multiplicación del intercambio internacional de informaciones policiales, ordenes de arresto internacionales, listas de grupos o individuos que se reprimirán... En Estados Unidos se señalan 5000 personas.
  • El antiterrorismo se utiliza para acelerar el espiral terrorista: disminución de salarios, despidos, hambre, armamento,... En los transportes aéreos, terrestres,... en los correos, en los seguros, en los bancos,... los despidos llueven copiosamente tanto en Europa como en América o Asia. En los sectores represivos (armamento, vigilancia electrónica, milicos...), por el contrario, se invierte y se contrata masivamente!
  • Frente a las luchas proletarias que "pueden" desarrollarse, todos los Estados se apoyan y se unen.

    ¡El antiterrorismo es el monopolio de las armas en manos del estado contra nuestras luchas, contra nuestras vidas!

    ¡Abramos los ojos y comprobemos que la guerra que se lleva adelante en Afganistán, Yugoslavia, Irak... es una guerra contra nuestras propias luchas!

    ¡Abramos los ojos y comprobemos que las luchas de nuestros hermanos de clase en Argelia, Siria, Líbano, Irán, Indonesia... son nuestras propias luchas!

    Someterse a las campañas antiterroristas es aceptar la disminución brutal de los salarios y contribuye a la represión de nuestros compañeros en todas partes.

    Nuestra lucha es acá y ahora contra lo que nos transforma en esclavos del trabajo, contra la penuria, el dinero, el capital.

    ¡El enemigo se encuentra en nuestro propio país, es nuestra propia burguesía!

    Se diga socialista o liberal, belicista o pacificista, contaminante o biodegradable, del Sur o del Norte,... el capital es siempre dictadura del dinero, de la tasa de beneficio. Cumbres y anticumbres, referéndums y elecciones, no son más que la puesta en escena de diferentes fracciones burgueses que solo discuten de la salsa con que nos quieren tragar.

    ¡Organicémonos mas allá de las fronteras,

    afuera y en contra de toda estructura del estado burgués!

    ¡La única alternativa es LA REVOLUCIÓN MUNDIAL!

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    11 de setiembre:

    Lucha proletaria contra el terrorismo capitalista

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    Desde Chile nos llegan informaciones sobre la lucha proletaria en otro 11 de setiembre. La noche del 2 de setiembre en la Pincoya, barrio en donde asesinaron a militantes proletarios en el 98, estallan los primeros enfrentamientos. Las batallas en la calle contra la represión fueron importantes y uno de los tantos pasos que llevo a la marcha del domingo 8. Ese día el Partido "Comunista" y la Asamblea de Derechos Humanos organizan una marcha hacia el cementerio; el proletariado desborda completamente el cuadro pacifista y de integración estatal de esta manifestación, expresando su odio de clase con respecto a diferentes representantes de las instituciones del estado: ataca bancos, partidos, iglesias, compañía de teléfonos, dispositivos de seguridad (Asamblea de los Derechos Humanos, Partido "Comunista", etc.) que pretendían frenar la violencia proletaria,... También aparecen volantes de militantes proletarios que no solamente tapizaron los adoquines de la marcha, sino todo Santiago: "¡A 29 años de golpe fascista, derribemos las torres de la impunidad de asesinos y torturadores!" (1) "¡Setiembre negro: Acción directa!" "¡Todos somos presos del Estado!", "¡La barrikada cierra la kalle, pero abre el kamino!", "¡Kontra el estado, el capital y la violencia policial: Krear resistencia y lucha social!" y en las murallas se pinta "Ni patria ni fronteras, revolución proletaria" "Lucha social internacional". Con estas consignas, los militantes comunistas expresaban la verdadera significación de la lucha proletaria y el combate por formular claramente su dirección revolucionaria: Luchar contra su "propio" Estado, por la destrucción del Capitalismo.

    El 10, las luchas directas se dieron en las afueras de los campus universitarios de Macul con Grecia, contra la policía y los medios de comunicación. Durante estos enfrentamientos aparecen consignas que atacan la democracia y reivindican el comunismo y por ello la anarquía: "¡Contra la democracia de las mayorías, la insumisión de las minorías!" "Por el komunismo, por la anarkia, ke este mundo reviente!"

    El 11 se levantaron barricadas en la Pincoya, la Villa Francia, La Victoria, sectores de Ñuñoa, Macul y Peñalolen, Lo Hermida (recuerdese que en este barrio se dieron uno de los enfrentamientos más combativos contra la UP), en todo Santiago y en otras ciudades.

    Mientras el mundo ciudadano mantenía un minuto de silencio por el otro 11 de setiembre (el made in USA), el proletariado en Chile y otros países rompía la unión sagrada en defensa del estado y atacaba la propiedad privada, gritando y rayando las calles con consignas contra la relación asalariada y el terror en la vida cotidiana.

    Mientras que el Partido Socialista organizaba, como todos los años, su homenaje a Salvador Allende, diferentes militantes atacaron a esos socialdemócratas frente al monumento de Salvador Allende saboteando el acto. Mientras que el Partido "Comunista", y las asociaciones de Derechos Humanos organizaban marchas pacíficas de sumisión ciudadana, el proletariado rompía el encuadramiento de estas organizaciones y asumía su acción directa.

    Frente a ello la Vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos, Mireya García, que representa bien a la democracia bien pensante no puede ocultar su indignación ciudadana frente a la ruptura de clases que se expresa en la calle: "Estoy profundamente dolida por lo que sucedió ayer, creo que definitivamente se perdió la brújula; nosotros veníamos a rendir homenaje a nuestro presidente Salvador Allende, a nuestras víctimas. El 11 de setiembre tiene que ser un día de recogimiento, de reflexión, de respeto, y se transformó en un día de gresca partidiarias que realmente son lamentables y vergonzosas... nadie tiene derecho a tratar a otro de inconsecuente, de inmoral, de vendido".

    Compañeros en Chile expresan un aniversario en total contraposición con estas posiciones, diciendo que el aniversario por "el golpe genocida perpetrado por Pïnochet el 11 de septiembre de 1973 fue muy superior a años anteriores. Quizás jugó algo a favor el cerco informativo de la prensa burguesa, que ocultó nuestra realidad histórica, mostrando sólo lo ocurrido en Nueva York con las torres y los Alqaeda y todo eso.... la prensa burguesa silenció la contrarrevolución sangrienta, con las imágenes de las torres desplomándose... es que nuestros compañeros muertos denuncian demasiado fuerte la verdadera naturaleza del régimen, que juega al consenso en momentos de tranquilidad para seguir dominando, pero apenas se cuestiona su dominación, surgen la violenta y brutal represión para erigir luego la "pax" burguesa. Nuestros muertos recuerdan que al final, el capitalismo se sustenta en nuestra puta sangre. Para que eso no se olvide, y por nuestra justa y lógica indignación, muchos camaradas salieron a la calle a luchar y a recordar que nuestra lucha sigue vigente, hasta vencer o morir, iluminando nuestras calles con la hermosa lumbre de las barricadas. Y en general la prensa burguesa hizo cerco en torno a nuestras lucha, mostrando solo los moquillentos discursos del baboso de Bush, pero en los barrios populares la lucha se enciende, pese a lo que muestre la prensa. Hoy (dos días después de los enfrentamientos) aparecen algunas noticias sólo del punto de vista "policial": numero de baleados, daños a la propiedad, etc.... Pero es verdad, todo este ánimo y combatividad debe ser canalizado de forma orgánica, debe tomar cuerpo en un proyecto de lucha global contra el capitalismo y que contenga en ciernes los elementos de reconstrucción comunista de la sociedad".

    La burguesía pretende exorcisar la acción del proletariado con sus campañas terrorista (basadas en el antiterrorismo). La respuesta proletaria en varios rincones del mundo y particularmente en Chile, expresan la crítica proletaria no solo a la actual campaña estatal, sino a toda la sociedad burguesa. Frente al terror organizado de la burguesía, contra las campañas antiterroristas y la movilización de los proletarios en defensa del terror del estado, el proletariado mundial responde luchando contra la burguesía en todas partes.

    (1) La catalogación del golpe de Pinochet como fascista, que utilizan los compañeros no nos parece correcta, porque esconde que fue posibilitado por la política de terrorismo democrático, porque tiende a oponer fascismo y democracia, al mismo tiempo que esconde que Pinochet fue posibilitado y preparado por el gobierno de Allende.

     


    CO49.1 Contra el terrorismo de estado, de todos los estados existentes