Queremos subrayar aquí el nuevo paso represivo dado por el Estado Italiano contra grupos de militantes proletarios. Queremos denunciar la acción del Estado y solidarizarnos con todos los compañeros golpeados con esa acción. Queremos llamar ampliamente a la lucha y a la solidaridad compañera contra esa nueva acción beligerante del terrorismo de Estado mundial.

Una vez más ese gran laboratorio de la contrarrevolución que ha sido Italia, ese Estado modelo represivo que ha sido desde hace años el Estado en Italia, esos cuerpos jurídicos y represivos que son tan buen ejemplo a nivel internacional en amalgamar, en producir arrepentidos, colaboradores, disociados,... han dado un nuevo y representativo salto cualitativo.

Hace unos años el Estado italiano se destacaba mundialmente por haber utilizado maravillosamente la táctica de la amalgama para meter en una misma bolsa y acusar de terrorista a sectores enteros del movimiento proletario, a los que no se les podía oficialmente culpar de ningún hecho delictivo concreto. Desde hace unos años la táctica represiva del Estado italiano fue la de combinar bombas, puestas por los propios milicos o por sectores manipulados por ellos, para desarrollar el temor entre la población y legitimar así todo el accionar terrorista del Estado. Desde hace más de una década y media el Estado Italiano combina su acción terrorista, común a todo Estado (en particular, la tortura física y psicológica), con una legislación, para favorecer la delación, el arrepentimiento, la colaboración..., que constituye un modelo jurídico internacional tomado como ejemplo por las fuerzas policiales y judiciales de un número cada vez mayor de países.

Ahora, concretamente, a partir de algunas acciones represivas, en donde se encuentra como culpable a algún "anarquista", así como de algunos allanamientos, que dan por resultado el descubrimiento de armas, y sobretodo de vagas declaraciones de una arrepentida [1], los inquisidores del Estado, representados por el fiscal de Roma, Antonio Marini, van montando una campaña de Estado en el que se acusa de "banda armada" a diferentes grupos y militantes autodefinidos como "anarquistas". En realidad no se buscan culpables en particular, sino que se trata de declarar ilegal a todo un movimiento contradictorio, con diferentes estructuras y posiciones y cuyo punto común sería el de definirse como "anarquistas" [2].

Por supuesto este tipo de ataques del Estado no se dirige contra los "anarquistas" en general, dado que una parte de los que se autodenominan así son, en Italia, como en todo el mundo, claramente reformistas y pacifistas, brindándole, de esa forma, excelentes servicios al Estado. Por otro lado, como en el pasado, el Estado Italiano presiona a todos los sectores a los que amalgama para que se disocien, se disculpen, etc. y obtienen excelentes resultados. Así como en el pasado, ante la represión de las Brigadas Rojas, de Prima Linea y otros grupos, hubo una lluvia de declaraciones de disociación, ahora, algunos sectores del anarquismo oficial, como el "circolo Berneri" y la FAI, no dudaron en disociarse en base a comunicados en los que declaraban que los inculpados no eran anarquistas sino provocadores y tratan fundamentalmente de disculparse frente al Estado explicando que jamás los anarquistas harán acciones armadas.

Por ello es lógico que, en la misma medida en que los agentes de la represión dejen tranquilos a los "anarquistas" oficiales, traten de identificar y golpear duramente a aquellos que consideran como enemigos reales del Estado. Por supuesto que ello, teniendo en cuenta la visión de un milico y de un juez, que no conciben la subversión como un producto "natural" e inevitable de la miseria y la opresión, sino de una banda de conspiradores, produce como resultado un sin número de errores, que los lleva a condenar incluso a militantes y sectores enteros que no desarrollan ninguna actividad revolucionaria (y viceversa).

Desde fines del 95, y durante todo 1996, se dan un conjunto de procesos, allanamientos, arrestos, acusaciones, amalgamas, declaraciones, campañas, ... cuyo punto más álgido es entre el 16 y el 17 de diciembre, en donde se allana unas 60 casas y apartamentos en varias ciudades italianas, se arresta a decenas de militantes y se produce el pasaje a la clandestinidad de varios militantes más. Mientras que solo a algunos de los arrestados se los inculpa de homicidio y de rapiña, por unos asaltos a bancos, a la gran mayoría de ellos se les aplica indiscriminadamente, y sin más prueba que la acusación de formar parte de la misma banda armada (una organización que se denominaría "Organizzazione Rivoluzionaria Anarchica Insurrezionalista"), un conjunto de tipificaciones asociativas: "banda armada", "asociación subversiva", "posesión de armas y explosivos" y "atentados contra estructuras de utilidad pública".

Subrayamos esta notoria amalgama de militantes a los que no se les puede probar ninguna acción armada, ni tampoco la utilización de armas, no porque nosotros quisiéramos solidarizarnos con "inocentes" y no con quienes realizaron acciones armadas contra la propiedad privada y el Estado, como hace un gran número de organizaciones políticas reformistas y oportunistas, dado que los "culpables" formaron y forman parte integrante de nuestro movimiento en el sentido más amplio de la palabra; como siempre lo reivindicaron los revolucionarios desde la época de Marx y Bakunin a la de Flores Magón y Rodolfo González Pacheco. Lo hacemos porque nos parece fundamental denunciar el hecho de que el Estado no quiere reprimir a los que hicieron tal o cual "delito", sino a todos aquellos que representan un peligro para él, hayan o no cometido tal o cual "delito", se les pueda probar o no tal o cual tipificación. En síntesis, porque resulta fundamental dejar claro, denunciar, la táctica estatal de la amalgama (así como de los arrepentidos, de los colaboradores...) como forma de reprimir a un movimiento social muy vasto, para asegurar y reproducir la dominación de clase. Subrayemos entonces que los inculpados han negado formalmente pertenecer a una misma organización clandestina y han explicado que ideológicamente una "organización revolucionaria anarquista para hacer la insurrección", como estructura específica y separada, sería un sin sentido para quien se dice "anarquista", que la concepción misma que tal sigla revelaría sería más bien leninista y por lo tanto ajena a sus posiciones:

"Los jueces saben bien que no existe la organización anarquista de la que hablan. Saben que el modelo de la banda armada -obtenido de mirarse al espejo- no pueden aplicarlo a las relaciones reales entre los anarquistas. Individuos que se encuentran sobre la base de la afinidad, es decir a partir de las diferencias propias, y desarrollan iniciativas sin formalizar uniones propias, individuos que se organizan, es verdad, pero nunca de modo rígido y vertical, no pueden ser una banda armada. Y ello no solo porque rechazan la clandestinidad (rechazo que es significativo), sino porque no aceptan alistarse -ni como sigla ni como programa- en una estructura que hace del encuentro armado una realidad separada respecto a la totalidad subversiva. Esto no cambia en absoluto si algún anarquista, individualmente y asumiendo toda su responsabilidad, decida usar las armas. Así, siguiendo con la fantasía, incluso si todos los investigados o más aún si todos los anarquistas del mundo entero hubiesen -además de haber escrito, haber discutido, haber hecho el amor, difundido manifiestos, insultado a los jefes, desertado del trabajo, ocupado espacios, recuperado mercancías- usado armas, tal hecho no haría tampoco de ellos una banda armada. Es el poder quien necesita inventarla.... Lo que los jueces quieren hacer pasar, una vez más, es la ilusión de que a fuera de la supervivencia y la espera solo queda la organización armada... Por suerte la insurrección no es lo que los órganos represivos quisieran que fuera..."
Para terminar este subrayado damos a continuación algunas direcciones que han sido publicadas sea para obtener informaciones sobre los reprimidos, como para mejorar la red de solidaridad con ellos:
 
 

CANENERO

http://www.ecn.org/

zero/canenero.htm

Casella Postale 4120
50135 Firenze
ITALIA
Teléfono y Fax: 055/631413
El Paso Occupato
via Passo Buole 47
10127 Torino
ITALIA
E-mail: elpasosq@freenet.hut.fi
Tel: 011-317 41 07
Solidaritätskomitee Italien
c/o Infoladen
Breisacherstr. 12
81667 Munich
Germany
 



 

NOTAS :

[1] Namsetchi Mojdeh es la "arrepentida" en base a cuyas declaraciones que contienen varios errores notables y probados, se acusa a todo un movimiento.

[2] Uno de los compañeros arrestados es Alfredo M. Bonano, acusado de ser la "cabeza de la banda armada clandestina" que. más allá de las divergencias políticas que puede tener con nuestra posiciones, ha hecho excelentes trabajos, por ejemplo de denuncia de la amnistía en Italia, y ha republicado y difundido un conjunto de textos históricos de comunistas (de la llamada "izquierda comunista internacional" como Pannekoek) en base a la editora "Anarchismo Editions".

 



 

 


 

CO40.3.3 Un paso más del modelo represivo italiano