Con respecto al artículo "El capitalismo en plena acción: el bombardeo de Dresde" que publicamos en Comunismo número 39 (páginas 27 y siguientes), un lector nos envió algunas informaciones suplementarias que resultan complementarias con respecto a los elementos de que disponíamos. Las notas de este compañero confirman lo avanzado en el artículo en el sentido de que el campo antifascista no tiene nada que envidiar al campo fascista cuando de lo que se trata es de liquidar las masas inútiles de proletarios desde el punto de vista del Capital o cuando las mismas resultan peligrosas para la paz social.
 

"... Es sumamente importante combatir las mentiras justificadoras de la guerra 39-45 como lo subraya el artículo acerca del bombardeo de Dresde. Pero parecería que el artículo ha dejado de lado algunos detalles que pueden tener una utilidad nada secundaria para mostrar que la barbarie no se encontraba en un solo campo.

Con respecto a las modalidades del bombardeo, es necesario subrayar que cuando los ataques de Hamburgo, Kassel, Darmstadt, Brunswick, la tempestad de fuego producida solo había sido un resultado imprevisto del bombardeo, mientras que en Dresde, la tempestad de fuego fue un objetivo previsto. Ello resulta evidente por el tipo de bomba utilizada y su empleo: primero bombas explosivas que rompían los techos y las ventanas, luego bombas incendiarias -el 75% de las bombas transportadas en el primer bombardeo eran bombas incendiarias- que propagaban el incendio en la ciudad atravesada entonces por corrientes de aire.

Por otra parte, la segunda ola de bombardeos tenía por función el destruir tanto los cuerpos de salvataje que intentaban salvar lo que se podía, como los bomberos que intentaban circunscribir el incendio, así como los convoyes cargados de provisiones de auxilio. En el artículo se dice únicamente que 'Los aviones caza de los aliados llegaron hasta ametrallar a las columnas de refugiados que se escapaban de la ciudad sometida a fuego y sangre y también a los equipos de auxilio que llegaban de localidades vecinas'. La barbarie real fue todavía peor: el bombardear los equipos de salvataje no era únicamente el objetivo de los aviones caza, sino de toda una ola de bombardeos que tenían por misión oficial el provocar la máxima destrucción posible. Se podría además haber indicado abajo que la metralla lanzada desde los aviones caza no tenían nada de fortuitos, que no se debían al sadismo de los lobos malos contra los corderitos, sino bien por el contrario, que eran la misión oficial confiada a los aviones caza luego del ataque de los bombardeos.

Con respecto a los objetivos tácticos del bombardeo, el artículo debía haber señalado el hecho aberrante -según la propia lógica militar- de que el aeródromo de Dresde-Klotzche (adonde se encontraban centenas de aviones -caza y de transporte alejados del frente del Este- que ni se movieron del suelo por razones sobre las que sería inútil detenerse, ni siquiera para dar un poco de buena consciencia a los pilotos de los bombarderos de tirar bombas sobre una ciudad que al menos se defiende) no fue atacado en absoluto a pesar de que los bombarderos lo sobrevolaban. Así, un objetivo militar totalmente a mano de los bombarderos que pretendía atacar objetivos militares, fue dejado intacto.

Más allá del bombardeo de Dresde y siempre con el objetivo de desmistificar la guerra 39-45, recordemos un hecho muy poco mencionado y que sin embargo es muy útil en nuestro combate contra los mitos maniqueístas que justifican la masacre.

Mientras se desarrollaba el proceso de Nuremberg y se denunciaban los horrores cometidos por los nazis, los estadounidenses -que promovían ese proceso- integraban en sus equipos de investigación sobre armas bacteriológicas y químicas a sabios japoneses que habían causado estragos en el territorio chino que estaba ocupado. Como parte de una unidad de investigación habían efectuado experimentos utilizando para ello a los prisioneros de guerra así como experiencias en gran escala con la población china. Habían efectuado diversas experiencias acerca de los límites de la resistencia humana con respecto al calor, al frío,... así como estudios acerca de los mecanismos de propagación de las enfermedades en las poblaciones civiles, que entre otros resultados, causaron una epidemia de peste en la región de Nankin que fue provocada por la largada desde aviones del contenido de varios contenedores llenos de pulgas contaminadas. Cuando Japón se rindió, los estadounidenses, que se encontraban en retraso en el dominio de la guerra bacteriológica y química en relación con los rusos, camuflaron la recuperación que hicieron de esos criminales por el sacrificio de sus alter ego nazis, que estaban menos avanzados en sus investigaciones. Así lo que los sabios nazis de Nuremberg pagaron, no fue el horror de las experiencias efectuadas sobre los presos y la población civil, sino el hecho de que no habían producido bastante resultados."

 



CO40.3.1 El bombardeo de Dresde : Notas adicionales