No podemos responder a cada una de las provocaciones, insultos y calumnias que la organización denominada CCI realiza contra nuestros compañeros en todas partes del mundo, pero hay extremos y métodos que estamos obligados a denunciar frente al proletariado.

Esa organización que nunca rompió con las concepciones socialdemócratas y pacifistas ha continuado afirmando su concepción del mundo europeista y racista. Concretamente al mismo tiempo que hace la apología de cuanta huelga y manifestación pacífica (en general sindicalista) que sucede en Europa Occidental y especialmente en Francia, se ha especializado en denigrar las luchas del proletariado en todos los otros continentes (Medio Oriente (1), América, Africa).

Ni en un lado ni en el otro se equivoca de campo: al mismo tiempo que en Europa se opone a cada tentativa de ruptura clasista y acusa toda acción violenta del proletariado de no ser otra cosa que provocaciones, en todas las otras partes con la vieja ideología eurocentrista y socialdemócrata, niega el carácter de clase del movimiento social revolucionario así como de los grupos clasistas que lo llevan adelante.

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Hace poco unos compañeros del "Colectivo por la Defensa del Comunismo" nos hacían llegar una denuncia del carácter socialdemócrata ("mierda socialdemócrata"), "lambertista" de la CCI en Francia en base a citaciones del periódico que publican en ese país en donde la CCI trata de agentes provocadores a sueldo de la policía a todos los que en las luchas de marzo de este año pasaron a la acción directa. He aquí algunas perlas de estos lacayos del Estado burgués, que adquieren toda su fuerza si el lector tiene en cuenta que el accionar violento que la CCI denuncia ha sido una de las raras excepciones a contracorriente del ambiente de paz social que reina en ese país:
"Es evidente que las primeras peleas, si no fueron directamente fomentadas por la policía fueron ampliamente favorecidas por ella"...
"Además esas provocaciones fueron un buen medio para la burguesía para buscar intimidar a los obreros a través del despliegue de su arsenal represivo para hacerlos creer que frente al Estado no tienen ningún medio de imponer una relación de fuerza en su favor..."
"En cuanto a las 'acciones estampida' basadas en el terrorismo, no solo no tienen nada que ver con la lucha del proletariado sino que hacen cada vez más parte de los medios utilizados por la burguesía para perpetuar su terror de clase. Se trata en el mejor de los casos de reacciones desesperadas de la pequeña burguesía revoltosa y sin provenir y en el peor (y en la mayoría) de acciones de grupúsculos manipulados por el Estado y sus servicios secretos..."
Obsérvese que es exactamente la misma argumentación que utiliza la socialdemocracia contra los grupos proletarios en todas partes del mundo, la misma que utilizaran los oportunistas y reformistas contra quienes conquistaron la autonomía revolucionaria del proletariado en la calle en 1917-23: quienes pasan a la acción directa, quienes no aceptan la paz social son acusados por ellos de servir al enemigo y ser el pretexto de la burguesía para endurecer el terror del Estado. ¡Cómo si alguna vez el terrorismo de Estado hubiese necesitado de pretextos!

Los compañeros del Colectivo que citamos concluyen que "llegará un tiempo que quienes escriban tales cosas deberán 'raser les murs'" es decir vivir escondiéndose, vivir arrinconados por miedo a los revolucionarios y tienen razón.

Recordemos que son también las mismas palabras que utilizaran los Domingo Arango y los Abad de Santillan contra las acciones violentas de los militantes revolucionarios como Di Giovani o Rocigna en Argentina en la década del 20. Y que por este tipo de calumnia, que sí sirve al Estado, Domingo Arango recibió un buen balazo en la cabeza y fue a parar al cementerio y solo podemos lamentar que no haya ocurrido lo mismo con Abad de Santillan, lo que le permitió a éste jugar luego un papel de primerísima línea en España del 36/37 en la liquidación y el desarme republicano del proletariado que había triunfado insurreccionalmente.

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La versión mexicana de la CCI dedica en el último número de su publicación "Revolución Mundial" número 21 un texto de insultos y calumnias contra nuestro grupo titulado "El GCI y su apoyo al 'movimiento zapatista' otro paso más en el abandono de las posiciones proletarias".

Como decimos antes no podemos detenernos en cada una de las falsificaciones y las mentiras. Señalemos únicamente el método más general de falsificación. Por todas partes hacen como si citaran textos nuestros y ponen medias frases entre comillas, cuando en realidad no son otra cosa que construcciones del espíritu de los de la CCI, que nada tienen que ver con afirmaciones nuestras.

Empezando por el mismo título en el que se dice el "GCI y su apoyo al 'movimiento zapatista'". Nunca nuestro grupo apoyó a un "movimiento zapatista", sino al movimiento del proletariado contra la burguesía en ese país.

Otro ejemplo "Ahí está su apoyo 'crítico' a Sendero Luminoso' en Perú". Aquí además de una falsificación total se encuentra una verdadera colaboración con la política de la amalgama que realiza la policía. Nosotros nunca apoyamos, ni crítica, ni no "críticamente", a esa organización sino que denunciamos totalmente a la misma como un peligro para la autonomía del proletariado en dicha región y denunciamos como contrarrevolucionarios y conducentes a un callejón sin salida sus planteos de guerra campesina o lucha por la democracia. Lo que hicimos y seguiremos haciendo es el apoyar la lucha del proletariado en ese país, incluso la lucha de los proletarios presos y ello aunque entre ellos algunos o muchos tuvieran la bandera de dicha organización. Y cuando esa manga de hijos de puta de la CCI decía que no había presos políticos proletarios en América Latina, nosotros luchamos por arrancar a los presos proletarios de las cárceles. Cuando ellos permanecieron indiferentes (y se hacían cómplices) frente a la imponente matanza de presos proletarios que hiciera la socialdemocracia de ese país so pretexto de que los presos eran de tal o tal organización, nuestro grupo se definió abiertamente por los presos y llamó a la denuncia y a la lucha del proletariado internacional. Véase nuestro texto-editorial de Comunismo Nº22 "Imponente matanza de presos en el Perú". Lo que pasa que para la CCI como para el Estado burgués y en particular para la policía peruana el situarse del lado de los reprimidos era apoyar a Sendero. Más aun desde entonces toda la política policial en el Perú que ha seguido siendo criminal, consiste en reprimir a quien sea acusándolo de colaborar o apoyar críticamente a Sendero. Así muchos compañeros internacionalistas o que se definen anarquistas son reprimidos en base a dicha amalgama. Como lo decíamos entonces: "De todas formas creemos que es hacerse cómplice del Estado y de toda la prensa internacional el identificar con Sendero y su ideología al proletariado que hoy es sangrientamente reprimido en el Perú; el desolidarizarse de los reprimidos bajo el pretexto de que son stalinistas o maoistas o lo que fuese." Pero ese situarse franco del lado del proletariado enfrentando y denunciando el terrorismo de Estado, no tiene nada que ver con el apoyo crítico a tal o cual organización formal; de la misma manera que por ejemplo, el apoyo a la revolución del proletariado en Rusia no debe para nosotros amalgamarse a un apoyo a la política de la organización formal bolchevique, que por otra parte tampoco superaba el campo de la socialdemocracia de izquierda y que por eso oscilaba entre la insurrección y el apoyo al gobierno democrático burgués, entre la acción directa y el parlamentarismo, entre el enfrentamiento al capital y la política económica de desarrollo del mismo (fortificación del capitalismo de Estado, taylorismo, NEP, etc.). En el campo obrero siempre se considera tombo, botón, alcahuete, a quien contribuye a ese tipo de amalgamas policiales que "confunde" entre la acción decidida contra el Estado y tal o tal organización formal que se encuentra en la clandestinidad y es perseguida por la policía. Como lo muestra el ejemplo de la política del Estado italiano en estos últimos años, ese tipo de política de la amalgama es fundamental en la represión Estatal.

En fin, cada vez que se nos cita y que se pone entre comillas lo que se supone que dice nuestro grupo, se miente, se calumnia. Así el mismo artículo dice luego que el GCI se presenta como el "continuador de la tradición bordiguista". ¡Las comillas son de la CCI!. Se podrán leer las miles de páginas que hemos escrito en todos los idiomas que se quiere y no se encontrará un absurdo como ese. Esa es la pura ideología de la CCI, nuestro grupo, como tampoco Bilan, Prometeo... nunca se dijo bordiguista y mucho menos continuador de la tradición bordiguista (¡pobre Bordiga!). Lo mismo cuando se dice que nosotros apoyamos la "Revolución Mexicana", o que nosotros consideramos que el "movimiento de Emiliano Zapata fue influenciado por el proletariado" y una cantidad de barbaridades tales que solo tiene fundamento en la propia ideología socialdemócrata de la CCI que divide "el campesinado" del "proletariado"; pero que nada tiene que ver con nuestras posiciones.

Lo importante aquí no es tal o tal insulto contra nosotros sino el hacer consciente del método utilizado por la contrarrevolución: citas que no son tales, falsificaciones, amalgama, como si se tratara de un proceso penal lo importante es en el mejor de los casos descalificarnos y en el más probable entregarnos atados de pies y manos.

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Y más allá de todo esto, de esos golpes bajos, de esa política de almacenero celoso, de la mentira y la calumnia, ¿qué hay? La constante sigue siendo la denigración, la falsificación de la lucha de nuestra clase... Nosotros citamos textual:
"¿Quienes son la 'mayoría del proletariado en armas'? Un puñado de campesinos de cuya desesperante miseria se han servido los organizadores del movimiento"... "unos campesinos que sueñan con una especie de autonomía para las etnias que no buscan la abolición de la propiedad privada y la explotación sino la 'restitución de tierras'... en fin, su objetivo no va más allá del orden establecido, no aspira más que a 'hacer más justa y humana la explotación'."
Obsérvese que no pierden la manía de poner entre comillas y atribuirles a sus adversarios (los proletarios en México) las frases que ellos dicen. ¡Obsérvese bien la grotesca maniobra consistente en poner entre comillas la frase "hacer más justa y humana la explotación" como si sus contrincantes hubiesen declarado esto! ¡Con tal de denigrar la lucha del proletariado se inventan frases que solo ellos sostienen!

Como es constante en la socialdemocracia se descalifica al proletariado, se lo trata de dividir, se lo insulta como campesino por el solo hecho de vivir en el campo, de la misma manera que cuando vive en la ciudad se lo trata de demoler con el ciudadano. En efecto la CCI sabe igual que todo el mundo que aquí no se está hablando del campesino parcelario francés del que hablaba Marx en "El 18 Brumario de Luis Bonaparte", no se está hablando del pequeño propietario sino por el contrario del obrero agrícola desposeído de todo (2), del clásico proletario que no tiene otra cosa que vender que su fuerza de trabajo, que su única propiedad es su prole y que como tal se encuentra objetivamente contrapuesto al mundo de la propiedad privada. Por otra parte, desde nuestro punto de vista dicha contraposición, no parte de tal o tal idea, de tal o tal manifestación o declaración ideológica, sino por el contrario, de la vida misma de los proletarios, de la privación total de los medios de vida, de la una clase cuya existencia social y material se contrapone a la propiedad de los medios de vida (y de producción) y cuando se le atribuye a los proletarios (sean o no agrícolas) otros objetivos que la revolución social se está lisa y llanamente actuando del lado de la contrarrevolución, del mismo lado que siempre actuó la socialdemocracia.

Pero que le vamos a hacer si la barricada entre la revolución y la contrarrevolución es siempre la misma. Lo que dice la CCI aquí atribuyéndole a los que se cagan de hambre otros intereses que el resto del proletariado es lo que siempre afirmó la contrarrevolución. Mientras los Maderos, los Carranza,... la socialdemocracia, la CCI en México, y el EZLN le atribuyen al proletariado agrícola de ese país como objetivo la reforma y la defensa de la propiedad privada, los revolucionarios de hoy como de siempre, desde Zalacosta y Julio Chávez López, pasando por Librado Rivera y Flores Magón,... a los revolucionarios hoy fijan claramente el objetivo en la abolición de la propiedad privada y la destrucción del Estado.

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Pero hay más. La CCI insiste en su constante alineamiento socialdemócrata, no le alcanza con denigrar la lucha del proletariado hoy, sino que llegará a afirmar que tampoco la lucha del proletariado entre 1910-20 fue una lucha proletaria. Si, aunque al lector le parezca increíble, a esa gigantesca ola revolucionaria del proletariado contra la burguesía en México que marca el inicio de toda la ola mundial de luchas, la CCI no le atribuye su certificado de lucha proletaria. Peor, llegará a afirmar que es una lucha entre potencias imperialistas. Citamos textual:
"La guerra en México de 1910-20 no fue en primer lugar, una revolución proletaria. El proletariado industrial joven y disperso (3) no constituyó una clase decisiva durante ella. De hecho, sus intentos de rebelión más importantes la ola de huelgas de principios de siglo, había sido completamente aplastada en la víspera. En la medida en que algunos sectores proletarios participaron en la guerra lo hicieron como furgón de cola de alguna fracción burguesa. En cuanto al proletariado agrícola, sin la guía de su hermano industrial y aún muy atado a la tierra quedó integrado en la guerra campesina... Pero la así llamada 'revolución mexicana' no agota su contenido en el conflicto social interno. Queda inscrita también, de lleno, en los conflictos imperialistas que sacudieron al mundo a principios de siglo que llevaron a la Primera Guerra Mundial... y a un cambio en la hegemonía de las grandes potencias."(4)
Aquí se encuentra todo, absolutamente todo el programa de la negación de la revolución. La repugnancia que tiene la socialdemocracia de la lucha del proletariado armado: desde que se pasa de la ola de huelgas a la lucha armada, a cortar cabezas de burgueses y a la expropiación ya no le otorgan el certificado de lucha proletaria, ya asume el carácter de "terrorista" etc.

Sobre el fondo de la cuestión nosotros no tenemos nada que agregar; para nosotros es normal que la CCI desconozca el carácter revolucionario de la lucha del proletariado. Nos remitimos a los textos que presentamos y que seguiremos presentando sobre la revolución y la contrarrevolución en México. El compañero Flores Magón respondía a esas mismas calumnias hace más de 80 años y pone en el lugar que se merecen a sus autores. También en la época la socialdemocracia y sectores del "anarquismo" socialdemócrata (como por ejemplo Grave, Galleani) negaban el carácter proletario, el carácter comunista de esas luchas; también en la época la barricada solo tenía dos lados: o se estaba con el proletariado y su lucha o se estaba contra la misma.

"¿Quiénes son los que dudan de que hay en México un movimiento revolucionario, y que ese movimiento tiene por objeto inmediato no la elevación de un nuevo Presidente, sino la toma de posesión de la tierra y de la maquinaria de producción?
¡Solamente unos cuantos bribones que con su silencio o con sus ataques, ayudan a la burguesía y a la Autoridad restando fuerza moral y material a los que se han levantado en armas enarbolando la Bandera Roja del proletariado mundial."
Ricardo Flores Magón en "La Guerra de Clases"
Regeneración, 6 de abril de 1912
Y sobre la invención reaccionaria de que esa lucha se inscribiría en la guerra imperialista, solo podemos agregar que solo puede hacer una afirmación tal quién confunda la revolución con la contrarrevolución, porque el proletariado solo fue transformado en furgón de cola y carne de cañón de la guerra interburguesa cuando la contrarrevolución triunfó, cuando el extraordinario movimiento revolucionario de nuestros compañeros fue liquidado. Pero eso no es una particularidad de México, sino que en todas las otras grandes tentativas revolucionarias de este siglo, como en Rusia, como en Alemania, como luego en España, cuando la contrarrevolución triunfó (abanderada o no en la revolución) sí se logró organizar a los obreros en el pueblo y transformarlo en carne de cañón de las distintas fracciones burguesas que se disputaban el timón del Estado y que concluyó con la gigantesca carnicería imperialista que la famosa opinión pública y sus reparos ideológicos insisten en seguir denominando "segunda guerra mundial".

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Pero más allá de la denuncia de esa organización socialdemócrata, nos interesa una vez más ver lo que hay de metodológico, de esencial en ese razonamiento.

Para nosotros como explica el compañero Flores Magón (ver el texto "Está resuelto el problema del hambre" publicado en este mismo número) o como expone Marx la revuelta proletaria nace de las necesidades del proletariado. E incluso el contenido socialista, comunista de su lucha está contenido en su vida misma, en su contraposición internacional y si se quiere pre-consciente al capital. Los programas formales revolucionarios, comunistas, no vienen de las ideas de tal o tal, sino que están contenidos en esta realidad, lo que por supuesto no implica desconocer la importancia de hacer explícito lo que el movimiento contiene y por lo tanto de la acción organizativa, consciente y disciplinada, de la acción revolucionaria de partido, en la lucha por la sociedad comunista.

Para la socialdemocracia es todo lo contrario. Como lo desarrollara Kautsky, Lenin y muchos otros los obreros no luchan por sus intereses históricos, sino exclusivamente por los intereses inmediatos. Según ellos el socialismo, o las ideas del socialismo tienen que venir desde afuera de la clase.

Es bien conocida la famosa explicación de Kautsky sobre la consciencia socialista viniendo del exterior:

"... Pero el socialismo y la lucha de clases surgen paralelamente y no se engendran uno al otro: surgen de premisas diferentes. La consciencia socialista de hoy solo puede surgir sobre la base de un profundo conocimiento científico. En efecto, la ciencia económica contemporánea es tan condición de la producción socialista, como por ejemplo la técnica moderna y a pesar de todo su deseo el proletariado no puede crear ni una ni la otra; ambos surgen del proceso social contemporáneo. Pero el portador de la ciencia no es el proletariado, sino los intelectuales burgueses (subrayado por Karl Kautsky): en efecto es en el cerebro de ciertos individuos de esta categoría que nació el socialismo contemporáneo y han sido ellos quienes lo han comunicado intelectualmente a los proletarios más evolucionados, que luego lo introducen en la lucha de clases del proletariado donde las condiciones lo permiten. Así pues, la conciencia socialista es un elemento importado desde afuera (von Aussen Hineingetragenes) en la lucha de clases del proletariado y no algo que surge espontáneamente. También el viejo programa de Heinfeld decía muy justamente que la tarea de la socialdemocracia es la de introducir en el proletariado la consciencia de su situación y de su misión."
La tesis expuesta es la del Socialdemócrata Karl Kautsky y la versión que presentamos aquí es la retomada por su discípulo Lenin que lleva en el Que Hacer a su máxima expresión dicha ideología:
"La consciencia socialdemócrata... solo puede venir desde afuera. Las historia de todos los países atestigua que, por sus solas fuerzas, la clase obrera solo puede llegar a tener una consciencia tradeunionista (sindicalista NDR)... En cuanto a la doctrina socialista, la misma nace de las teorías filosóficas, históricas, económicas elaboradas por los representantes instruidos de las clases poseedoras, por los intelectuales." (5)
La socialdemocracia en tanto que versión mexicana de la CCI va mucho más lejos aun en esta negación del proletariado, de su lucha, de sus objetivos, de su consciencia. Pues le aplican a su concepción de base kautskista toda la ideología racista europeista. Para ellos el socialismo no solo viene de afuera del proletariado, no solo de afuera de México, sino de los aportes de la raza blanca europea. En ese mismo número de la revista mexicana que venimos comentando (página 16) en un artículo acerca de los sindicatos en México encontramos las siguientes perlas:
"Las huelgas eran rarísimas antes de 1870, empezaron a generalizase a partir de esta década. Esta transformación no fue adquisición 'espontánea' del proletariado naciente de México; por el contrario se debió a la influencia de las organizaciones que se desarrollaban en Europa."
Es decir, según la CCI ni siquiera la generalización de las huelgas, cuya necesidad se hace sentir en cada huelga, se le pudo ocurrir en su misma lucha al proletariado en México, ¡pobres obreros mexicanos, ni para eso les dio el cerebro, según la CCI, tal vez porque son indios, porque no pertenecen a la raza blanca europea!.

La versión mexicana de la CCI lo aclara así:

"En general, en México había menos conocimiento del desarrollo del socialismo que en muchos otros países latinoamericanos. Este se debía casi en su totalidad a las actividades y escritos de algunos obreros e intelectuales inmigrados; sin embargo, la inmigración en México no jugó un papel tan sustancial en la formación del proletariado. En 1910 los extranjeros constituían el 59,4% en Argentina y el 32.2% en Brasil, mientras que en México eran apenas el 0,77% y de estos solamente el 4,2% eran obreros. Aunado a esto, la inmadurez del proletariado en México, motivó que quienes retomaran las experiencias organizativas del proletariado europeo fueran los artesanos ricos..."
Esta es entonces la versión de la CCI en México de la teoría kautsko-leninista de la consciencia que viene del exterior: viene no solo del exterior de la clase, sino del exterior del país y por supuesto es una creación de la raza blanca europea.

Aquí no solo se niega la base fundamental del determinismo histórico materialista, sino en general el comunismo mismo como universal, como comunidad humana en contraposición histórica a la comunidad de la mercancía y el dinero. Aquí se desconoce todo el arco histórico del comunismo, los siglos y siglos de lucha de los explotados contra los explotadores, los siglos y siglos de lucha de la especie humana contra la propiedad, contra el valor en proceso,... en fin se reduce el comunismo a una ideología más inventada en Europa. En fin aquí se ve perfectamente que, aunque a veces pareciera lo contrario, la socialdemocracia no supera la concepción judeo cristiana del mundo.

Dejemos ya estos émulos modernos de Kautsky, ni siquiera vale la pena, ni se podrían, mencionar aquí las decenas de pruebas históricas, prácticas en las cuales el proletariado en México en su propia lucha se contrapuso a la sociedad burguesa y afirmó su carácter revolucionario y comunista y no solo desde 1910, sino desde mucho antes. De todas formas la lucha revolucionaria de nuestra clase no esperó a que la CCI empezara con sus elucubraciones ideológicas, porque sencillamente no necesita hacer ninguna investigación teórica, de ninguna importación de las ideas, para pelear por sus necesidades, para luchar por la revolución comunista y abatir sus enemigos. Como decía Marx:

"Una clase en que se concentran los intereses revolucionarios de la sociedad encuentra inmediatamente en sus propia situación, tan pronto como se levanta, el contenido y el material para su actuación revolucionaria: abatir enemigos, tomar medidas que dictan las necesidades de la lucha. Las consecuencias de sus propios hechos la empujan hacia adelante. No abre ninguna investigación teórica sobre su propia misión."(6)

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Notas :

1. Como denunciamos en este mismo número la CCI desprecia totalmente por considerarla inexistente la lucha del proletariado en la región de Irak.

2. Por otra parte en el continente Americano en donde el capitalismo se impuso despóticamente con la conquista y donde nunca hubo feudalismo el campesino parcelario, el pequeño burgués del campo nunca existió como fuerza, nunca jugó un papel importante. En América, del Norte, del Sur y Central la polarización de clases (burguesía-proletariado) fue siempre la única realidad. La gran masa del campo no posee ninguna propiedad (y cuando excepcionalmente posee la propiedad jurídico-formal ello es solo un engaño, la verdadera propiedad económica sigue ausente) y constituye parte del proletariado en todos los sentidos que los revolucionarios le han dado a este término. La búsqueda del campesino parcelario en América por parte de los diferentes sociólogos y militantes de la izquierda burguesa es una muestra clara de su enajenación cultural, de la aplicación mecanicista del modelo del pasaje en Europa "del feudalismo al capitalismo". No es por casualidad que todos los que hablan de campesinos en América, hablan de sociedad feudal, o de resabios feudales y de la revolución democrático burguesa como una necesidad.

3. No pretendemos entrar en el terreno comparativo entre países que no es el nuestro, pero dado que constituye la base de toda la ideología CCI (véase su insistencia luego) digamos al menos que esto es totalmente falso, que el sector industrial del proletariado es comparable al de Europa continental durante el siglo pasado y lo que es más importante, que en términos de lucha, de asociacionismo, de huelgas (desde 1850 en Tarel, Guadalajara) de programas, de organizaciones comunistas (es en México en 1878 donde se funda el primer Partido Comunista que conozcamos con ese nombre) es uno de los sectores del proletariado más precoz del mundo. Constatamos simplemente que la argumentación utilizada, la supuesta debilidad del proletariado es la que utiliza siempre, absolutamente siempre, por la contrarrevolución.

4. La CCI mexicana cita la revista internacional Nº77 de esa organización.

5. Lenin "¿Qué hacer?"

6. Marx: La lucha de clases en Francia.

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CO35.3 Contra la lucha del proletariado : El eterno pacifismo euroracista de la socialdemocracia (CCI también en versión Mexicana)