CO32.5 Memoria Obrera La mistificación democrática (Invariance número 6 - 1969)

 

Introducción

En este número, publicamos, un texto fundamental aparecido en la revista Invariance número 6 de 1969, extraído de un importante trabajo programático titulado: "La revolución comunista Tesis de trabajo".

El grupo que publicara Invariance, debe ser considerado, a nivel mundial, como uno de los eslabones cruciales en la reapropiación teórica y la afirmación programática comunista. En efecto, dicho grupo y su principal animador - J. Camatte - fueron durante varios años, en especial durante la ola de luchas de fines de la década del 60 y principios de la del 70, uno de los pocos núcleos comunistas que continuaron el balance de la revolución y la contrarrevolución y que reafirmaron y profundizaron aspectos fundamentales de nuestra concepción.

Conviene subrayar que esto fue posible, gracias a una profunda ruptura con la contrarrevolución centrista, bajo la forma de leninismo radical, de bordiguismo. Dicha ruptura se afirmó, se concretó en una ruptura organizativa que situó a dicho núcleo, fuera y contra la organización denominada "Partido Comunista Internacional" ("PCI","Programa Comunista" y "Le Proletaire") (1).

Merece también señalarse que gracias a los compañeros de Invariance, pudimos conocer (no solo nosotros, sino nuestra generación de proletarios!) un conjunto de documentos históricos de nuestra clase que de otra manera hubiesen permanecido ocultos o/e inéditos. En efecto, Invariance publicó en su Serie I y en su Serie II, un conjunto de textos de las diferentes fracciones que rompieron con la Tercera Internacional en putrefacción, que se conocen con el nombre de "Fracciones Comunistas de Izquierda". Textos de Bordiga, de Pannekoek, del KAPD, de Gorter. de Sylvia Pankhurst, del "Communist Labour Party", del "Bureau de Amsterdam de la Internacional Comunista", de la "Internacional Obrera Comunista", etc. que permanecían inéditos o totalmente indisponibles, circularon gracias a Camatte y los otros compañeros de ese núcleo revolucionario. El "PCI", para mantener el oscurantismo, en particular con respecto a la obra de Bordiga, llego al extremo de recurrir, en nombre de la propiedad privada, a la justicia burguesa para impedir, contra Camate, su publicación.

Claro que esta reivindicación que hacemos de la obra de Invariance, tanto por la republicación de documentos históricos de nuestro Partido, como por sus propios aportes en la afirmación de nuestro programa, no implican apoyar el acelerado degeneramiento que sufrió dicho grupo luego de derrotada la ola revolucionaria (66-73) y que se concretó en el viraje hacia la metafísica burguesa y el abandono del marxismo revolucionario operado en la Serie Numero 2 de dicha publicación y que se fue agudizando luego en las series siguientes que continuaron publicándose en forma intermitente. Al contrario, el apoyar las rupturas clasistas, permite definir mejor cuando ese mismo grupo renuncia a las mismas y es subsumido por la ideología dominante. Como en todos los casos en que publicamos materiales de nuestra clase, dicha publicación, (incluida la obra de Marx y Engels), no implica en absoluto una reivindicación acrítica de los mismos, de los militantes que los escribieron y de las organizaciones en que militaron, El programa histórico del comunismo se va afirmando por rupturas y negaciones y constituiría el más puro idealismo el pretender que un individuo en un momento dado haya afirmado todo el programa de la revolución y que en plena sociedad capitalista pueda no estar influenciado por la ideología burguesa. Efectivamente, Invariance, mantiene posiciones que nosotros consideramos contrarrevolucionarias y que sin excepción son una no ruptura con el bordiguismo y en general con el programa histórico de la socialdemocracia: concepción no mundial del capitalismo, participación en las guerras imperialistas a partir de la concepción leninista de la liberación nacional, sindicalismo, etc.

El texto que publicamos hoy es un importantísimo eslabón en la crítica histórica que nuestro partido hace de la democracia. En efecto entre las posiciones actuales de los comunistas, de contraposición global a la democracia, considerada como el mecanismo de (atomización individual y unificación de la comunidad ficticia del capital) reproducción de la sociedad mercantil y las primeras afirmaciones programáticas de Marx y Engels en este sentido (2) había aun muchos pasos a dar y un conjunto de tesis, como las que presentamos hoy, constituye uno de ellos.

La presentación que hacemos es una presentación crítica, hemos reproducido cada tesis de Invariance (letra itálica) y a continuación hemos hecho un comentario crítico (letra normal). Para no perder la unidad del trabajo de Invariance aconsejamos al lector proceder a una doble lectura:

Como verificará el lector, las críticas efectuadas por nuestro grupo constituyen otro nivel de clarificación teórica y de reafirmación programática.

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La mistificación democrática

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Título:

No nos parece justo el título de la "mistificación democrática"; porque, como queda claro en el mismo texto, la democracia, no es una mistificación sino una poderosa realidad social (lo que como veremos, los mismos compañeros de Invariance, lo ponen en evidencia). Claro que existe la "mistificación democrática" en el sentido de la creencia en la democracia como medio y como fin de la lucha proletaria; pero es evidente que el artículo desarrolla mucho más globalmente el tema de la democracia y precisamente explica la mistificación democrática, como dice la citación de Marx que reproducimos más adelante, en base a la práctica humana, o mejor dicho a la práctica histórica de la humanidad deshumanizada.

Primer párrafo:

El asalto del proletariado a las ciudadelas del capital no podrá hacerse con ninguna posibilidad de éxito, sin que el movimiento revolucionario del proletariado termine, de una vez por todas, con la democracia. Esta es el último refugio de todos los renegamientos, de todas las traiciones, porque ella es la primera esperanza de aquellos que creen sanear, revigorizar el movimiento actual que está podrido hasta sus propios fundamentos.
Hoy, a un cuarto de siglo de escritas estas tesis, debemos ratificar la importancia total de esta afirmación, el movimiento revolucionario del proletariado no puede triunfar sin asumir abiertamente la contraposición del proletariado con la democracia en todas sus formas (3); todas los intentos de salvar el presente mundo encuentran en la reivindicación democrática su último refugio.
"La vida social es esencialmente práctica. Todos los misterios que desvían la teoría hacia el misticismo encuentra su solución racional en la práctica humana y en la comprensión de esta práctica." (Marx 8º Tesis sobre Feuerbach)

Tesis 1.

De una forma general, podemos definir la democracia como el comportamiento del hombre, la organización de éste cuando ha perdido su unidad orgánica original con la comunidad. Existe, entonces, durante todo el período que separa el comunismo primitivo del comunismo científico.
El ciclo histórico de la democracia coincide con él de la mercancía, existe cuando no existe la unidad orgánica y por lo tanto es indispensable organizar la separación, la oposición. Punto crucial de ruptura programática con la izquierda burguesa.

Tesis 2.

La democracia nace a partir del momento en que existe división entre los hombres y repartición del haber. Lo que quiere decir que nace con la propiedad privada, los individuos y la división de la sociedad en clases, con la formación del Estado. Por ello se hace cada vez más pura en la medida en que la propiedad privada se generaliza y que las clases aparecen con mayor claridad en la sociedad.
Extraordinariamente explícita; es también una afirmación programática muy importante en contraposición con todas las ideologías dominantes. Así, por ejemplo, todas las argumentaciones contra nuestras posiciones (desde el liberalismo burgués, hasta la ideología anarquista individualista) parten del individuo como de un dato, como algo que hubiese existido siempre y especulan sobre que el mismo es tal o tal cosa ("egoísta", "busca el poder"...) y olvidan que el individuo mismo (como las clases, el Estado, la propiedad privada...) es también un producto histórico. En realidad todas estas concepciones parten de lo que quieren probar. Quieren demostrar que el hombre siempre es egoísta, que siempre hubo competencia, etc. y no se dan cuenta que cuando estudian el pasado proyectan hacia atrás el miserable hombre burgués y leen la historia a partir de él. Incapaces de comprender las formas primitivas de comunismo, de comunidad, aceptan como presupuesto dogmático el individuo, como si este fuese sinónimo de ser humano y no un producto de las relaciones sociales de producción muy posterior.

Tesis 3.

La democracia supone un bien común, a repartir. En la sociedad antigua la democracia limitada presuponía la existencia del ager publicus y los esclavos no eran hombres. En la sociedad moderna, este bien es más universal (comprende un número mayor de hombres), más abstracta e ilusoria: la patria.
Nosotros pensamos que la unidad histórica (y lógica) democracia-mercancía es aun más potente; son dos aspectos de una misma realidad. La democracia no surge de la esclavitud, sino del comercio. En efecto, en esas sociedades antiguas en donde la mercancía se encontraba en la periferia de la sociedad, la democracia también ocupaba ese lugar periférico, y solo adquiría una importancia interna en los centros comerciales como por ejemplo en Atenas. En la sociedad mercantil generalizada, en el capitalismo, la democracia se generaliza, un conjunto de comunidades ficticias (no solo la patria, sino la raza, el partido, la religión, el frente, la región, el club de fútbol...) reproducen la ilusión de una comunidad como condición de la reproducción de la atomización del individuo.

Tesis 4.

La democracia no excluye de ninguna manera la autoridad, la dictadura, el Estado. Por el contrario, ella lo necesita como fundamento. Sino, ¿quién podría garantizar el reparto, quien podría regular las relaciones entre los individuos y entre éstos y el bien común, sino existiera el Estado?
En la sociedad capitalista plenamente desarrollada, el Estado se presenta también como el guardián de la repartición desde un punto de vista doble: impedir que la plusvalía sea roída por el proletariado; garantizar que sea repartida bajo la forma de ganancia industrial, ganancia comercial, interés, renta, etc... entre las diferentes esferas capitalistas.
Era esencial el subrayar el terrorismo estatal como fundamento de la democracia; al respecto nos parece crucial insistir en que más allá de la repartición del producto, lo esencial en el terrorismo democrático es la reproducción de la separación entre el productor y sus medios de vida, la propiedad privada. Ese terrorismo es el presupuesto histórico y la condición lógica para que la mayor parte de la humanidad pierda la mayor parte de su vida tratando de "ganarse" la vida. Si por el terror no se hubiese desposeído al productor, si el terror no existiese permanentemente monopolizado por el Estado, todo el que necesitara se apropiaría de lo que requiere y no habría tantos idiotas útiles para reproducir el capital.

Tesis 5.

La democracia implica, por lo tanto, la existencia de individuos, de clases y del Estado; por ello la democracia es a la vez un modo de gobierno, un modo de dominación de una clase y el mecanismo de unión y de conciliación.
En efecto, los procesos económicos, en su origen, dividen a los hombres (proceso de expropiación) que estaban unidos en la comunidad primitiva. Las antiguas relaciones sociales son así destruidas. El oro se transforma en una fuerza real que reemplaza la autoridad de la Comunidad. Los antagonismos materiales hacen enfrentar a los hombres de tal forma que podrían hacer reventar la sociedad, hacerla inviable. La democracia aparece como un medio de conciliar los contrarios, como la forma política, más apta, para unir lo que ha sido dividido. Representa la conciliación entre la vieja comunidad y la nueva sociedad. La forma mistificadora reside en la aparente reconstrucción de una unidad perdida. La mistificación era progresista.
En el polo opuesto de la historia, en nuestros días, el proceso económico ha conducido a la socialización de la producción y de los hombres. La política, por el contrario, tiende a dividirlos, a mantenerlos, como simples superficies de intercambio para el capital. La forma comunista se vuelve cada vez más poderosa en el seno del viejo mundo capitalista. La democracia aparece como una conciliación entre el pasado que aún actúa en nuestro presente y el futuro: la sociedad comunista. La mistificación es reaccionaria.
Es sumamente importante esta globalización del concepto de democracia para que la misma no se confunda con una simple forma de gobierno, que como cree la opinión pública se opondría a la dictadura. En nuestros trabajos, justamente por considerar que la democracia no es ninguna forma de gobierno, sino la esencia misma de la reproducción de la dominación del valor en proceso, es decir el modo de vida propio del capital, nosotros preferimos no utilizar nunca democracia como hace la ideología dominante como sinónimo de una forma de gobierno o una simple forma política. En las Tesis que comentamos por el contrario, se mantienen, como viene de decirse explícitamente, todas las acepciones, lo que genera muchas dificultades de comprensión y algunas confusiones.

Contra la oposición vulgar: terrorismo de Estado - conciliación; dominación de clase - unión, es importante insistir en que la democracia es precisamente la unidad de esos polos. Contra cualquier política democrática de conciliación de clases, lo importante no es repetir la antítesis vulgar de la conciliación explicando que existe oposición, sino el enfrentar la conciliación como una práctica realmente existente, producto de la oposición; no es proclamar teóricamente que la conciliación es imposible, sino enfrentarla como la clave de la dominación de clase: sin conciliación no se puede reproducir la oposición de clases, ni tampoco la sociedad capitalista, por eso mismo la conciliación se encuentra del otro lado de la barricada.

Por otra parte, no estamos de acuerdo en la oposición progresista y reaccionaria que se hace en el conjunto de las Tesis y más en general en las posiciones de Invariance. Nosotros vemos en esta oposición una no ruptura al clásico apoyo crítico del capital hecho históricamente por la socialdemocracia y la reproducción del concepto aclasista del progreso. Para nosotros, desde el punto de vista del explotado, del sometido a la mistificación, una mistificación progresista, es un sin sentido, el explotado tiene objetivamente interés en la lucha contra la explotación y por lo tanto la mistificación se contrapone a sus intereses. Desde el punto de vista del capitalismo, por el contrario, toda mistificación que mantiene el mito de la falsa comunidad con el explotado, como la de patria, la del frente popular o la de la unidad imperialista, es tan progresista hoy como ayer (4). ¡Solo que el comunismo se encuentra en contraposición absoluta con ese progreso! Precisamente, el concepto socialdemócrata, de que el capitalismo es progresista para toda la humanidad y que en cierta época histórica deja de serlo es un producto de la comunidad ficticia del capital, de la democracia, es el ejemplo mismo de mistificación democrática.

Tampoco nos parece justa la oposición entre un proceso económico que socializaría (ni la afirmación "la forma comunista es cada vez más potente en el seno del viejo mundo") y "la política que tiende a dividirlos". La socialización de la producción homogeniza al proletariado, pero también, cuanto más se desarrolla el capitalismo, más se desarrollen todas las oposiciones individuales, sectoriales, regionales, nacionales, imperiales,... ¡Y ello tanto en lo económico como en lo político!.

Tesis 6.

Frecuentemente se ha afirmado que en los orígenes de la vida de nuestra especie, en el comunismo primitivo, había gérmenes de democracia, algunos afirman que incluso habían formas de ella. Lo que existe es la incomprensión de que en la forma inferior podemos encontrar gérmenes de la forma superior, manifestándose esporádicamente. Esta "democracia" aparece en circunstancias bien definidas, que una vez cumplidas se vuelve al antiguo modo de organización; ejemplo: la democracia militar en sus orígenes. La elección del jefe se efectuaba en un momento preciso y en vista de ciertas operaciones. Una vez terminadas las mismas, el jefe era reabsorbido en la comunidad. La democracia que se manifestaba temporalmente era reabsorbida. Lo mismo se produjo con las formas de capital que Marx llamó pre-diluvianas. La usura es la forma arcaica del capital dinero que podía manifestarse en las viejas sociedades. Pero su existencia fue precaria porque la sociedad se defendía contra su poder disolvente y la desterraba. Es solo cuando el hombre es transformado en mercancía que el capital puede desarrollarse sobre una base sólida y sin poder ser reabsorbido. La democracia solo pudo manifestarse realmente a partir del momento en que los hombres fueron totalmente divididos y que ha sido cortado el cordón umbilical que los unía a la comunidad; es decir cuando lo que existe son individuos.
El comunismo puede manifestarse a veces en esta sociedad, pero es siempre reabsorbido. Solo podrá desarrollarse verdaderamente a partir del momento en que la comunidad material sea destruida.
La contraposición entre el hombre como comunidad y la democracia queda así clarificada: se requiere la oposición entre los hombres, la misma oposición que existe en la compra y venta, entre propietarios de mercancías opuestas, entre individuos atomizados para que exista la democracia.

El concepto de "comunidad material" debe ser interpretado como sinónimo de comunidad del capital y no debe olvidarse de que a pesar de su existencia material, real, esta comunidad es siempre una ficción (porque no hay comunidad ni de vida, ni de intereses entre las clases). Esta comunidad material ficticia concreta su existencia práctica en realidades tales como el "pueblo", la "patria", etc. cuyo cemento ideológico es sin excepción la ficción de que no existen las clases con intereses antagónicos. Si hacemos esta aclaración del ABC, es porque precisamente a partir de la afirmación de esta comunidad material y del olvido de que es una ficción, Camate renunciará a aspectos centrales de la teoría revolucionaria, llegando hasta la negación de la existencia de clases sociales antagónicas.

Tesis 7.

El fenómeno democrático aparece con claridad en el transcurso de dos períodos históricos: en el momento de la disolución de la comunidad primitiva en Grecia y en el de la disolución de la sociedad feudal en Europa Occidental. Es incontestablemente en el transcurso de este segundo período que el fenómeno aparece en su más gran amplitud porque los hombres fueron reducidos realmente al Estado de individuos y porque las relaciones sociales anteriores no podían mantenerlos más unidos. La revolución burguesa aparece siempre como una movilización de masas. De allí el dilema burgués: como unificar las masas, mantenerlas y fijarlas en las nuevas formas sociales. De allí, la enfermedad institucional y el desencadenamiento del derecho en la sociedad burguesa. La revolución burgués es social con alma política.
En la revolución comunista, las masas ya fueron organizadas por la sociedad capitalista. No buscarán nuevas formas de organización sino que estructurarán un nuevo ser colectivo, la comunidad humana. Esto aparece netamente cuando la clase actúa como ser histórico, cuando se constituye en Partido.
Muchas veces, al interior del movimiento comunista, se ha afirmado que la revolución no es un problema de formas de organización. Para la sociedad capitalista, por el contrario, todo es problema organizativo. En los orígenes de su desarrollo, esto se refleja en la búsqueda de buenas instituciones, al final en la búsqueda de las estructuras más aptas para encerrar a los hombres en las prisiones del capital: el fascismo. En los dos extremos, la democracia está en el corazón de la búsqueda: democracia política, primero, social después.
Aquí hace su primera aparición el principal desacuerdo que nosotros tenemos con estas tesis y en general con los trabajos de Invarianza. Se trata de la visión restringida del capitalismo que se reafirma brutalmente por ejemplo en la tesis 18. Para nosotros se trata de una grave desviación nacionalista y europeista de este grupo que fuera común a la Socialdemocracia (no solo Europea sino mundial!!) que lo hace ver al capitalismo, y por lo tanto a la democracia, restringido a un área geográfica.

Contrariamente a esta visión que hace derivar el capitalismo de la sociedad feudal de Europa Occidental y que lo imagina avanzando área por área, nosotros consideramos que el presupuesto histórico del capital fue el mercado mundial (5) y que el mismo no se desarrolla en el feudalismo, sino fuera y contra el mismo.

A pesar de ello la tesis contiene afirmaciones decisivas como la problemática de la organización: solo en una sociedad en la que todos se oponen a todos (el hombre lobo del hombre), todo depende de la unificación de lo separado, la organización de lo opuesto resulta imprescindible; en una comunidad humana, en el comunismo (hasta el primitivo y más aun el superior!) la problemática misma de la organización es superada.

Subrayamos que para Invariance, como para nosotros el fascismo no es la no democracia, sino su realización social (ver más adelante); no se explica por la ausencia de capital, sino por sus necesidades. Por el contrario no vemos demasiado sentido a llamarle fascismo al punto de llegada del desarrollo del capital (ver Tesis 13).

Tesis 8.

La mistificación no es un fenómeno deseado por los hombres de la clase dominante, no es un engaño inventado por ellos. Si fuese así sería suficiente una simple propaganda adecuada para extirparla del cerebro de los hombres. En realidad ella surge y se alberga en lo más profundo de la estructura social, en las relaciones sociales.
"Es necesario que una relación social de producción se presente bajo la forma de un objeto que existe fuera de los individuos y que las relaciones determinadas por las cuales éstos entran en el proceso de producción de su vida social, se presenten como propiedades específicas de ese objeto. Es esta inversión, esta mistificación no imaginaria, sino de la prosaica realidad, que caracteriza todas las formas sociales del trabajo creador de valor de cambio." (Marx, Contribución a la Crítica de la Economía Política)
Es entonces necesario explicar en que la realidad es mistificadora y como esta mistificación, que era simple al principio, se va acrecentando hasta alcanzar su clímax en el capitalismo.
Se reafirma aquí el ABC acerca del proceso de producción ideológico como producto de la reproducción material y social y como parte de ella. Es sumamente importante el mostrar que la mistificación no es imaginaria, que no es el producto de tal o tal complot de la clase dominante. Sin embargo como dijimos al principio (en el comentario del título), ni aun así la democracia puede ser reducida a una mistificación. O dicho de otra manera es una condición necesaria que el individuo viva en la mistificación democrática para que la misma funcione, pero solo puede ser así porque la sociedad mercantil, la democracia producen en permanencia el individuo atomizado, su unión ficticia, así como todas sus creencias.

Tesis 9.

En su origen la comunidad humana está sometida a la dictadura de la naturaleza. Aquella debía luchar contra ésta para sobrevivir. La dictadura es directa, y somete a la comunidad en su totalidad.
Con el desarrollo de la sociedad de clases, el Estado se plantea como el representante de la comunidad, pretendiendo encarnar la lucha del hombre contra la naturaleza. Pero, dado el débil desarrollo de las fuerzas productivas, la dictadura de ésta es siempre operante. Dicha dictadura es indirecta, mediada por el Estado y pesa sobretodo sobre las capas más desfavorecidas. Cuando el Estado define al hombre, toma, de hecho, como substrato de su definición al hombre de la clase dominante. La mistificación es total.
Históricamente este proceso se da por ejemplo en el modo de producción tributario o "asiático", en donde el Estado proviene de la constitución de (la degeneración histórica de) una unidad superior de varias comunidades primitivas asociadas para desarrollar obras necesarias al desarrollo de la agricultura, como la irrigación (6). Es en estos casos se da claramente el hecho de que el Estado asume el papel de mediador de la lucha del hombre con la naturaleza, gracias al hecho de aparecer como representante de la lucha de la comunidad contra la naturaleza.

Tesis 10.

En el capitalismo, tenemos un primer período donde, aunque la burguesía haya tomado el poder, el capital no alcanza a ejercer más que una dominación formal. Muchos resabios de las formaciones sociales precedentes persisten, obstaculizando su dominación sobre el conjunto de la sociedad. Es la época de la democracia política donde se efectúa la apología de la libertad individual y de la libre competencia. La burguesía las presenta como medios de liberación del hombre. Esto es una mistificación porque "la competencia no emancipa a los individuos sino al capital" (Marx "Grundrisse").
"Se ve así cuán inepto resulta presentar la libre competencia como el desarrollo postrero de la libertad humana, y la negación de la libre competencia como la negación de la libertad individual y de la producción social basada en la libertad individual, puesto que se trata simplemente del libre desarrollo sobre una base limitada - aquella de la dominación del capital. Por este motivo, esta especie de libertad individual es a la vez la abolición de toda libertad individual y el sometimiento del individuo a las condiciones sociales que revisten la forma de potencias materiales, e incluso objetos superiores e independientes de las relaciones de los individuos. Este desarrollo de la libre competencia proporciona la única respuesta racional que se puede dar a los profetas de la clase burguesa que la ponen por las nubes, o a los socialistas que la cubren de oprobio." (Marx, Ibíd)
Debemos dejar claro aquí que nosotros consideramos como totalmente falsa una periodización del capital mundial basada en la subsumsión formal y la subsumsión real (7) porque en una misma época (y hasta en un mismo país) coexisten ambas. Más aun, esa falsa periodización llega a separar también pretendiendo periodizar la plusvalía absoluta y la plusvalía relativa; cuando en realidad ambas no solo coexisten, sino que una y otra se impulsan mutuamente y en términos internacionales lo que en una región es plusvalía absoluta permite en la otra una nueva plusvalía relativa y viceversa. Y paralelamente con esto, tampoco se puede aceptar esa periodización para la democracia, la apología de la libertad individual y de la libre competencia son esenciales en el capital y no solo la característica de un época histórica determinada. Aquí los compañeros de Invariance toman como tendencia fundamental del capital, lo que no es más que una tentativa (en el largo plazo, necesariamente infructuosa) de impedir los efectos más nefastos de la anarquía capitalista (estatizaciones, planificaciones, etc.) o/y hacen una concesión importante a la teoría del imperialismo o el capitalismo monopólico, según la cual, a partir de un cierto momento el capitalismo competitivo es superado y se pasa al capitalismo monopólico. En realidad competencia y monopolio son esenciales al capitalismo, las unidades monopólicas son formas de unificación determinadas por la competencia y que no solo no logran abolirla sino que la exacerban. Competencia y monopolio coexisten desde el origen del capital, hasta su muerte y su oposición es falaciosa (como se dice correctamente en la tesis 16).

Tesis 11.

"Después de su victoria por las armas y por el terror, la democracia y el parlamentarismo le son indispensables a la burguesía para dominar una sociedad dividida en clases." (Battaglia Comunista Nº18, 1951)
Había necesidad de una conciliación para poder dominar, puesto que era imposible que la dominación perdurase únicamente a través del terror. Después de la toma del poder, por la violencia y el terror, el proletariado no tiene necesidad de la democracia, no porque las clases vayan a desaparecer de un día para el otro, sino porque el proletariado no es detentor de máscaras, ni de mistificaciones. La dictadura es necesaria para impedir cualquier posibilidad de reconstitución de la clase adversa. Además la accesión del proletariado al Estado es su propia negación como clase, así como la negación de otras clases. Es el comienzo de la unificación de la especie, de la formación de la comunidad. Reclamar la democracia, implicaría la exigencia de una conciliación entre las clases, lo cual significaría dudar que el comunismo es la solución de todos los antagonismos, que es la reconciliación del hombre consigo mismo.
En esta tesis y en particular en la cita de Battaglia Comunista, se deja la impresión de oponer, (como si fuesen fases diferentes) las armas y el terror a la democracia y el parlamentarismo y que se asimilasen estas a la conciliación. No es pues cierto que primero hubo las armas y el terror (como se pretende en la frase "Después de su victoria...") y luego la democracia y la conciliación; sino que las armas y el terror tanto del pasado como del presente, conformaron y conforman parte esencial de la democracia. La conciliación misma tiene como fundamento y como parte constitutiva al terrorismo de Estado.

En cuanto al proletariado consideramos incorrecto hablar de la "accesión del proletariado al Estado" porque se da por entendido que es el Estado tal cual es. Tanto Marx como nosotros sostenemos que el proletariado no "toma el Estado", ni "accede al Estado" (8) sino que lo destruye; que el "Estado" del proletariado es esencialmente un antiestado (porque su esencia no es la conservación y reproducción de la sociedad, sino su revolución total) (9) y que el término Estado solo se refiere a la necesidad de ejercer el despotismo contra el capital y contra la tiranía de la tasa de ganancia.

De la misma forma, debemos señalar que cuando se dice que "el proletariado no tiene necesidad de democracia... porque no es detentor de máscaras, ni de mistificaciones", se vuelve a asimilar el contenido social a la simple mistificación. En realidad esto es una realidad, pero un aspecto parcial. El proletariado no necesita democracia porque no necesita mercancía, o mejor dicho, la democracia será abolida con la sociedad mercantil de la cual emerge y a la cual reproduce. Precisamente porque la democracia no es solo la conciliación o la mistificación democrática (ver nuestra crítica del título), sino la organización misma de esa sociedad mercantil, el modo de vida del valor en proceso, la regulación generalizada de la guerra de todos contra todos, la afirmación del individuo atomizado y reunificado como ciudadano, que la revolución proletaria no solo destruirá la mistificación democrática, sino la democracia misma.

Tesis 12.

Con el capital el movimiento económico deja de estar separado del movimiento social. Con la compra y venta de la fuerza de trabajo, la unión se opera, pero en base a la sumisión de los hombres al capital. Este se constituye en comunidad material y no hay más política, puesto que es el mismo capital que organiza a los hombres esclavos.
Hasta este estadio histórico, existía una separación más o menos neta entre producción y distribución. En esa fecha la democracia política podía ser considerada como un medio para repartir más equitablemente los productos. Pero cuando la comunidad material es realizada, la producción y la distribución están indisolublemente ligadas; los imperativos de la circulación condicionan a la distribución. Ahora bien, la primera no es más algo exterior a la producción, sino que por el contrario es, para el capital un momento esencial de su proceso total. Es entonces el mismo Capital que condiciona la distribución.
Todos los hombres cumplen una función para el capital que, en el fondo, presupone su existencia misma. En relación a la ejecución de esta función, los hombres reciben una cierta distribución de productos por intermedio de un salario. Tenemos una democracia social. La política de ingresos es un medio para llegar a esta.
El marxismo oficial ha vivido exagerando y extrayendo conclusiones contrarrevolucionarias de las autonomías (muy relativas) entre lo económico, lo social, lo político (hasta los frentes populares encontraron su justificación "marxista" en esta ideología). Aunque sea cierto que con el capital y su desarrollo todas estas autonomías dejan de ser autonomías (como que la producción determina más la distribución), consideramos que los compañeros de Invariance hacen concesiones a aquellas visiones del marxismo oficial en todo este tema. Primero que nada porque históricamente no es solo en el capital que la producción determina la distribución, como lo expone Marx en la Introducción a la Crítica de la Economía Política, sino en todas las formaciones sociales. Segundo, porque es también una exageración sin sentido la primera frase de esta tesis que implica decir que hasta el capital el movimiento económico estaba separado del movimiento social. Tercero es también un absurdo, un sin sentido, el decir que "no hay más política puesto que es el mismo capital que organiza a los hombres en esclavos". Se olvida que toda esta lucha de clases del capital, es una lucha política y que además al capital le resulta imprescindible incluso la esfera política, en el sentido estricto de la palabra, como gestión de lo social.

Por último no estamos de acuerdo tampoco con el último párrafo de la tesis que implícitamente pone a todos los hombres en un pie de igualdad sometidos al capital. Como dijimos esta concepción llevará a Camate al abandono total de las posiciones proletarias. En esta tesis Camate demuestra estar sometido a la mistificación misma de lo que denomina "política de ingresos" al aceptar el mito de que "todos los hombres reciben... un salario". No, cualquiera sea la denominación bajo la cual se esconda, los propietarios privados de medios de producción, los que compran la fuerza de trabajo, no reciben un salario sino que se apropian del plusvalor.

Tesis 13.

Durante el período de dominación formal del capital (democracia política) la democracia no es una forma de organización que se opone como tal al capital, sino un mecanismo utilizado por la clase capitalista para llegar a dominar la sociedad. Es el período en el cual todas las fuerzas al interior de la sociedad, luchan para llegar a ese mismo resultado. Es por esto que, durante un cierto tiempo, el proletariado puede también intervenir en este terreno. Por otro lado, las oposiciones se desarrollan también al interior de una misma clase, entre burguesía industrial y burguesía financiera por ejemplo. El parlamento es entonces una arena donde se enfrentan los intereses diversos. El proletariado puede utilizar la tribuna parlamentaria para denunciar la mistificación democrática y utilizar el sufragio universal como medio de organizar la clase.
Cuando el capital ha llegado a su dominación real y se ha constituido en comunidad material, el problema se resuelve: él se ha apoderado del Estado. Las conquista del Estado desde su interior no se plantea más pues no es más "que una formalidad la alta predilección de la vida popular, una ceremonia. El elemento constituyente es la mentira sancionada, legal de los Estados Constitucionales, que dice que el Estado es el interés del pueblo o que el pueblo es el interés del Estado" - Marx.
Aquí vemos las consecuencias prácticas de una falsa periodización según la cual el capitalismo sería diferente "antes que después" (concesión evidente a la concepción socialdemocrática del cambio de naturaleza del capitalismo a fines del siglo pasado o principios de éste). En base a la misma se llega a fundamentar hasta el parlamentarismo y el sufragio universal (en un período dado, claro está!). Contrariamente a lo que dice esta vieja posición burguesa, el proletariado no se organizó gracias a ello, sino fuera y contra la democracia. Solo quien considera a los partidos de la socialdemocracia como la organización en clase del proletariado, puede sostener que el "proletariado puede utilizar la tribuna parlamentaria y... utilizar el sufragio universal como medio de organizar la clase". Este es un límite general del grupo Invariance, una clara no ruptura con el bordiguismo, una posición clásica del partido histórico de la contrarrevolución, la socialdemocracia.

Para nosotros, la teoría según la cual el capital se apoderaría del Estado en una fase posterior, que sería la dominación real, es una teoría totalmente reaccionaria, que supone a aquel, como sinónimo de un aparato o instrumento (neutro!) que cada clase lucharía por apropiarse y que está indicando al mismo tiempo que el proletariado pudiera también apropiarse de dicho instrumento en lugar de destruirlo (10). En realidad, el capital, desde que se impone a la humanidad, lo hace concentrando su fuerza en fuerza estatal, más aun, el Estado capitalista, no es otra cosa, que el capital organizado en fuerza para reproducir en forma ampliada su dominación de clase. Lo que Invariance dice para una fase o que reduce a un área geográfica, de que no se plantea "la conquista del Estado desde su interior" para nosotros no tiene una validez parcial, sino general. Es decir que durante toda la era capitalista y en todo el mundo, el Estado es siempre el Estado del capital y el proletariado solo puede llevar adelante su revolución destruyéndolo. Consideramos tan reaccionaria la teoría según la cual el capital se apoderaría del Estado a partir de una fecha dada, como la de que la revolución proletaria consistiría en apoderarse del Estado para luego hacer una política de reformas, y como es obvio ambas teorías tienen el mismo fundamento.

Tesis 14.

El Estado democrático materializa la ilusión de que el hombre conduce la sociedad (de que este pueda dirigir el fenómeno económico). El proclama al hombre soberano. El estado fascista es la realización de la mistificación (en este sentido puede aparecer como su negación), porque el hombre no es soberano. Al mismo tiempo, el Estado fascista es por esto la forma real, declarada, del Estado capitalista: dominación absoluta del capital. El conjunto social podía vivir sobre un divorcio entre la teoría y la práctica. La teoría decía: el hombre es soberano; la práctica afirmaba es el capital. Solo mientras que este último no llegó a dominar de forma absoluta la sociedad, había posibilidad de distorsión. En el Estado fascista la realidad somete a la idea para hacerla una idea real. En el Estado democrático la idea somete a la realidad para hacerla una realidad imaginaria. La democracia de los esclavos del capital suprime la mistificación para realizarla mejor. Los demócratas quieren ponerla en evidencia cuando creen poder conciliar al proletariado con el capital.
La sociedad ha encontrado al ser de su opresión (el que elimina la dualidad, la distorsión realidad-pensada) es necesario oponerle el ser libertador que representa la comunidad humana: el partido comunista.
Una primera dificultad de comprensión de esta tesis estriba en que por un lado se presenta como opuesto lo que no es (Estado democrático y Estado fascista), se parte aparentemente de las formas políticas (democracia política) y no de lo esencial (democracia social), pero en el fondo se está afirmando la tesis de que el desarrollo del capital lo conduce a la democracia social que se corresponde con el fascismo. Es decir que en el fondo se llega a percibir que el fascismo aunque aparezca como negación de la democracia es una de las formas en que la misma se realiza, porque al liquidar en base al terrorismo de Estado toda contraposición global al Estado realiza el objetivo democrático de transformar a cada ser humano en un átomo de la reproducción del capital, en un ciudadano, en un patriota (11).

Pero nuestro desacuerdo con la tesis sigue siendo importante. La propia reproducción de la sociedad del capital es la reproducción de los antagonismos de clase y ese mundo idílico de la democracia social que Camate llama (para nosotros arbitrariamente como dijimos en la tesis 7) Estado fascista se hace añicos nuevamente y tarde o temprano, se vuelve a una nueva polarización de clases. De lo contrario, no podría entenderse de donde sale lo que habría que "oponerle el ser libertador que representa la comunidad humana: el partido comunista". O dicho de otra manera, si el proletariado no continuase siendo el enemigo irreconciliable del orden establecido que necesariamente resurgirá, no podría hablarse de partido comunista, ni tampoco de comunidad humana.

Tesis 15.

Esto explica por qué la mayoría de los teóricos del siglo XIX eran estatistas. Pensaban resolver los problemas sociales al nivel del Estado. Eran mediatistas. No comprendían que el proletariado debía no solamente destruir la vieja máquina estatal, sino que debía poner otra en su lugar. Muchos socialistas creyeron que era posible conquistar el Estado desde el interior, los anarquistas creyeron poder abolirlo de un día para el otro.
Los teóricos del siglo XX son corporativistas porque piensan que se trata solamente de organizar la producción, de humanizarla para resolver todos los problemas. Son inmediatistas. Es una confesión indirecta de la validez de la teoría del proletariado. Afirmar que sería necesario conciliar al proletariado con el movimiento económico, es reconocer que solo en este terreno puede surgir la solución. Este inmediatismo viene del hecho de que la sociedad comunista es cada vez más poderosa al interior del mismo capitalismo. No se trata de hacer una conciliación entre los dos sino de destruir el poder del capital, su fuerza organizada, el Estado capitalista, que mantiene el monopolio privado cuando todos los mecanismos económicos tienden a hacerlo desaparecer. La solución comunista es mediata. La realidad parece escamotear al Estado, hay que ponerlo en evidencia y, al mismo tiempo, indicar la necesidad de otro Estado transitorio: la dictadura del proletariado.
La tesis es neta y potente, lo único que nos parece incorrecto es la oposición entre los teóricos de ambos siglos que parece olvidar que la esencial del capital sigue siendo la misma y que la gran receta para el Estado sigue siendo: el gran garrote.

Claro que también aquí existen formulaciones que prefiguran la posterior evolución burguesa de Camate. Es obvio que no estamos de acuerdo con la formulación de que "la sociedad comunista es cada vez más poderosa al interior del mismo capitalismo".

Para evitar toda confusión digamos claramente que el comunismo no puede coexistir en tanto que sociedad con el capitalismo; que el comunismo hoy solo puede existir en tanto que pelea contra el capital, en tanto que movimiento social de abolición del orden establecido, en tanto que teoría y práctica clasista, en tanto que Partido revolucionario.

Tesis 16.

El devenir hacia la democracia social está marcado, desde el principio.
"Mientras que el poder del dinero no era el vínculo de las cosas y de los hombres las relaciones sociales debían ser organizadas política y religiosamente." (Marx)
Marx denunció siempre la superchería política y puso al desnudo las relaciones reales:
"Son, pues, la necesidad natural, las cualidades humanas esenciales (por enajenadas entre sí que puedan parecer), el interés, los que mantienen ligados a los miembros de la sociedad burguesa; la vida burguesa y no la vida política, constituye su nexo real." (La Sagrada Familia)
"En apariencia, precisamente, el sistema esclavista de la sociedad burguesa es la mayor libertad, por ser la independencia aparentemente consumada del individuo; éste toma el movimiento desbocado de sus elementos vitales enajenados (como la propiedad, la industria, la religión, etc., movimiento al que no ligan ya vínculos generales ni el hombre), por su propia libertad, cuando en realidad es su servidumbre e inhumanidad consumadas. El derecho ha sustituido al privilegio." (ídem)
La problemática de la democracia no hace más que replantear, bajo otra forma, la oposición falaciosa entre competencia y monopolio. La comunidad material integra las dos. Con el fascismo = democracia social, democracia y dictadura se integran también. Por eso mismo es un medio de superar la anarquía.
"La anarquía es la ley de la sociedad burguesa emancipada de los privilegios que dividen, y la anarquía de la sociedad burguesa es el fundamento del estado de cosas público moderno, así como éste, a su vez es lo que garantiza esa anarquía. Por mucho que ambos se contrapongan, se condicionan recíprocamente." (ídem)
Resulta decisivo el poner al desnudo la realidad social de la democracia, independientemente de las formas políticas. Más allá de la identificación fascismo = democracia social, que ya criticamos, constituye un eslabón importantísimo en la crítica revolucionaria de la democracia, el denunciar su contenido independientemente de todas las formas políticas. Asimismo es clave el poner en evidencia que lo que es la mayor esclavitud y avasallamiento aparece necesariamente en el capital como si fuera la mayor libertad.

No podemos sin embargo dejar pasar la frase de Invariance como que la democracia y el desarrollo de la comunidad material puedan ser "un medio para superar la anarquía", pues aunque sea en una frasesita inconsistente dicha al pasar (e incoherente con el resto), se le está haciendo una enorme concesión a la pretensión del capitalismo de controlarse a si mismo, a la ilusión según la cual el fascismo, o cualquier otra tentativa de centralizar estatalmente el capital (el stalinismo, el trotskismo, el maoismo...) de superar la anarquía. Para el capital, la anarquía es insuperable. Como se dice en la citación de la Sagrada Familia, la "anarquía es la ley de la sociedad burguesa".

Tesis 17.

Ahora que la clase burguesa, aquella que dirigiera la revolución, que permitió el desarrollo del capital, ha desaparecido, reemplazada por la clase capitalista que vive del capital y de su proceso de valorización, que la dominación de éste está asegurada (fascismo) y que por esto no es más necesario la conciliación política, pues es superficial, sino la conciliación económica (corporativismo, doctrina de las necesidades, etc) son las clases medias que se hacen las adeptas de la democracia. Solo que cuanto más se refuerza el capitalismo, más se desvanece la ilusión de poder compartir la dirección con el capital. No queda más que la reivindicación de una democracia social a pretensión política: planificación democrática, pleno empleo, etc. No obstante, creando la asistencia social, tratando de mantener el pleno empleo, la sociedad capitalista realiza la democracia social en cuestión: la de los esclavos del capital.
Con el desarrollo de las nuevas clases medias, la reivindicación de la democracia se pinta solamente de comunismo.
Estamos en total desacuerdo con esta tesis, por considerarla totalmente revisionista. En efecto, la distinción entre clase burguesa y clase capitalista es totalmente absurda y parte de una visión etapista del capitalismo, como si la esencia de éste fuese cambiante. El capital, hoy como ayer no es otra cosa que valor valorizándose, la burguesía siempre vivió del capital y de su proceso de valorización!!. La conciliación política, marcha junto a la conciliación económica y ambas (incluyendo lógicamente el terror contra quienes no aceptan ese funcionamiento) constituyen esa totalidad denominada democracia social.

Discrepamos también con la importancia que los compañeros de Invariance - como los teóricos de la izquierda burguesa - le atribuyen a las "clases medias" y nos parece aun peor su innovación modernista de "nuevas clases medias". Las clases del capitalismo siguen siendo fundamentalmente dos (hace mucho tiempo que nuestra tendencia histórica considera que "los terratenientes" no son otra cosa que capitalistas, es decir burgueses propietarios de la tierra): burguesía y proletariado y si fueran solo las clases medias las que erigen la democracia en reivindicación, si a la burguesía no le sirviera para destruir, desorganizar, separar, atomizar, ciudadanizar, al proletariado y si este no fuese sometido a la mistificación democrática, hace tiempo que esta sociedad infernal hubiese sido destruida!

Tesis 18.

Lo precedente concierne el área euro-norteamericana, no es válida para todos los países donde por largo tiempo lo que predominó fue el modo de producción asiático (Asia, Africa) y donde dicho modo de producción predomina aún (India por ejemplo). En estos países, el individuo no ha sido producido. La propiedad privada ha podido aparecer, pero no se ha autonomizado, lo mismo sucede con el individuo. Esto está ligado a las condiciones geo-sociales de estos países y explica la imposibilidad en la que se encuentra el capitalismo de desarrollarse, mientras que no se haya constituido en comunidad. Dicho de otra manera, solo cuando se haya llegado a dicho estadio el capitalismo podrá reemplazar la antigua comunidad y conquistar zonas inmensas. En esos países, los hombres no pueden tener el mismo comportamiento que los occidentales; la democracia política es obligatoriamente escamoteada. No tendremos otra cosa que la democracia social.
Es por esto que tenemos, en los países más trabajados por la implantación capitalista, un doble fenómeno: una conciliación entre el movimiento real y la comunidad primitiva y otra con la comunidad futura: el comunismo. De allí la dificultad para comprender estas sociedades.
Dicho de otra manera, una gran proporción de la humanidad no conoce la mistificación democrática tal como la ha conocido el occidente. Es un hecho positivo para la futura revolución.
En lo que concierne a Rusia, tenemos un caso intermediario. Aquí el capitalismo tuvo enormes dificultades para implantarse. Para ello fue necesario una revolución proletaria. Allí tampoco la democracia política occidental tuvo terreno para desarrollarse y podemos constatar que ella no ha podido florecer. Tenemos, como en el occidente actual, la democracia social. Desgraciadamente allí también, la contrarrevolución ha aportado el veneno bajo la forma de la democracia proletaria y, para muchos, la involución de la revolución debería buscarse en la no realización de ésta.
El movimiento comunista retomará su marcha reconociendo estos hechos y acordándoles toda su importancia. El proletariado se reconstituirá en clase y por lo tanto en partido, dejando atrás el margen estrecho de todas las sociedades de clase. La especie humana podrá finalmente unificarse y formar un solo ser.
Como dijimos anteriormente, esta tesis que destruye ideológicamente la unidad (la mundialidad) del capital y por lo tanto de su enemigo histórico, refleja en su totalidad una no ruptura programática con la contrarrevolución, es decir con la visión bordiguista correspondiente a la izquierda de la socialdemocracia.

Hasta la separación de Norteamérica del resto de América y su unidad con Europa, es una concesión a la socialdemocracia histórica que en su idealización del capitalismo solo podía considerar como parte del mismo a su polo positivo (en este caso basado en el alto grado de desarrollo industrial). En cuanto a Asia y Africa, de más está decir que Invariance se imagina el campo de estos países y hace abstracción también de los polos históricos del desarrollo capitalista, como por ejemplo el Japón o de polos industriales como El Cairo.

Pero más allá de cada una de estas abstracciones, e idealizaciones del capital (nada puede ser más apologético para el capitalismo que imaginarse a sí mismo igual a los polos industriales de Estados Unidos), se dicen una serie de disparates insostenibles. Entre ellos la afirmación de que el modo de producción asiático pueda ser aun predominante, que el individuo no ha sido aun producido en esos continentes o que en ellos la propiedad privada no se ha autonomizado aun o que una parte de la humanidad no haya conocido la mistificación democrática a la occidental!!!.

Como sabe el lector, en lo que concierne Rusia, nosotros rechazamos la teoría aquí esbozada de la revolución doble, de que el proletariado habría hecho en Rusia una revolución política para desarrollar el capitalismo. Contrariamente a esto nosotros afirmamos que en Rusia, como en el mundo, el capitalismo preexistía lo que se conoce como revolución rusa; que ésta fue parte esencial de la lucha revolucionaria internacional del proletariado contra el capitalismo mundial, y que como en todo el mundo, la contrarrevolución triunfó (en Rusia, gracias a la contrarrevolución dirigida por los bolcheviques).

Solo el último párrafo de esta tesis de Invarianza contiene afirmaciones clásicas de nuestro programa: la reconstitución del proletariado en clase y por lo tanto en partido para destruir todas las sociedades de clase y la unificación de la especie humana en un solo ser: la comunidad humana mundial.

Tesis 19.

Todas las formas históricas de democracia corresponden a estadios de desarrollo donde la producción era limitada. Las diferentes revoluciones que se sucedieron fueron revoluciones parciales. Era imposible que el desarrollo económico pudiera realizarse, progresar, sin que se produjese la explotación de una clase. Podemos constatar que desde la antigüedad estas revoluciones contribuyeron a emancipar una masa siempre mayor de hombres. De allí la idea de que vamos hacia la democracia perfecta, es decir una democracia que reagruparía a todos los hombres. Por eso muchos se apresuran a afirmar la igualdad: socialismo = democracia. Es cierto que se puede decir que con la revolución comunista y la dictadura del proletariado, hay una masa más importante, que antes, de hombres que entran en el campo de esta democracia ideal; que generalizando su condición de proletario al conjunto de la sociedad, el proletariado elimina las clases y realiza la democracia (el manifiesto dice que la revolución es la conquista de la democracia). Sin embargo es indispensable agregar que este pasaje al límite, esta generalización, es al mismo tiempo la destrucción de la democracia. Pues paralelamente, la masa humana no queda reducida a una simple suma de individuos todos iguales en derecho, sino en hecho. Esto no puede ser más que la realidad de un momento breve de la historia debido a una igualación forzada. La humanidad se constituirá en un ser colectivo, la Gemeinwesen. Esta nace al margen del fenómeno democrático y es el proletariado constituido en partido que la transmitirá a la sociedad. Cuando pasemos a la sociedad futura, habrá no solamente un cambio cuantitativo sino que será un cambio cualitativo. La democracia "es el reino antimarxista de esta cantidad eternamente impotente, de transformarse en calidad". Reivindicar la democracia para la sociedad post-revolucionaria es reivindicar la impotencia. Por otra parte, la revolución comunista no es más una revolución parcial. Con ella se termina la emancipación progresiva y se realiza la emancipación radical. Esto implica también un salto cualitativo.
Consideramos excelente el contenido de esta tesis, sobretodo en la medida que explícita la ruptura con el reformismo y el socialismo burgués en general. Mientras el reformismo siempre considera "el socialismo" como un progreso dentro del capital, como un paso más de todos sus valores; la revolución se afirma como una ruptura con todo el avance del capital. Mientras toda la contrarrevolución se afirma programáticamente identificando el socialismo a la extensión de la democracia (Bernstein, Kautsky,...) la revolución será la negación, la ruptura con toda democracia. No se trata de una emancipación progresiva, sino de una violenta ruptura emancipadora; no se trata de generalizar la democracia y la mercancía a todos los hombres (esa es la obra del capital) sino de destruir la mercancía y (su modo de estructuración social) la democracia. La constitución del proletariado en Partido centralizado orgánicamente es la condición imprescindible para la afirmación de la tendencia histórica de la humanidad a constituirse en un ser colectivo: la Gemeinwesen.

Tesis 20.

La democracia se apoya sobre un dualismo y constituye el medio para sobremontarlo. La democracia resuelve el dualismo entre espíritu y materia equivalente a aquel entre grandes hombres y masas, por la delegación de poderes; aquel entre ciudadano y hombre, a través del boletín de voto, el sufragio universal. En los hechos, so pretexto de acceder a la realidad del ser total, hay una delegación de la soberanía del hombre al Estado. El hombre se desprende de su poder humano.
La separación de poderes necesita su unidad y esto se consigue siempre por la violación de una constitución. Esta encuentra su fundamento en el divorcio entre situación de hecho y situación de derecho. El pasaje de uno al otro es asegurado por la violencia.
El principio democrático no es en realidad más que la aceptación de un hecho: la escisión de la realidad, el dualismo ligado a la sociedad de clases.
Resulta fundamental para comprender porqué la abolición de la democracia es posible y necesaria, el poner en evidencia que la democracia es el producto de todas estas separaciones a las que el "hombre"(12) de la sociedad mercantil (comprador-vendedor, ciudadano, separación decisión-ejecución, etc.) está sometido y que desaparecerá con ese "hombre" limitado.

Tesis 21.

Se pretende muy frecuentemente oponer la democracia en general que sería un concepto vacío, a una forma de democracia que sería la llave de la emancipación humana. Pero ¿qué puede ser algo cuya particularidad está no solamente en contradicción con su concepto general, sino que debe ser su negación? De hecho teorizar una democracia particular (proletaria por ejemplo) implica escamotear el salto cualitativo. En efecto, o bien esta forma democrática en cuestión está realmente en contradicción con el concepto general, y entonces se trata verdaderamente de otra cosa (¿porqué, entonces, democracia?) o bien es compatible con este concepto y no puede tener más que una contradicción de orden cuantitativo (abarcar un número mayor de hombres, por ejemplo), y, en este caso no sale de los limites aún si tiende a rechazarlos.
Esta tesis aparece frecuentemente sobre la forma: la democracia proletaria no es la democracia burguesa, y se habla de democracia directa para demostrar que si la segunda necesita un corte, de una dualidad (delegación del poder), la primera la niega. Se define, entonces, la sociedad futura como la realización de la democracia directa.
Esto no es más que la negación negativa de la sociedad burguesa y no una negación positiva. Se pretende también definir al comunismo a través de un modo de organización que sería más adecuado a las diferentes manifestaciones humanas. Pero el comunismo es la afirmación de un ser, del verdadero Gemeinwesen del hombre. La democracia directa aparecería como un medio para realizar el comunismo. Pero éste no necesita de tal mediación. El comunismo no es una cuestión de tener, ni de hacer, sino una cuestión de ser.
Implícitamente se critica aquí la clásica posición idealista y reformista que quiere la sociedad actual sin los males inherentes a la misma, el capitalismo sin la miseria, la libertad de cambio sin la explotación, la democracia sin el terrorismo de Estado... y que elabora así sus conceptos (depurando en la cabeza lo que se encuentra podrido de mierda en el mundo real). El prudhonianismo, el stalinismo, el trotskismo... y en general todo lo que nosotros definimos como el partido histórico de la socialdemocracia, construye sus categorías y programas con esta metodología.

La reivindicación de la democracia "directa", "proletaria" o "verdadera" son expresiones de esta tendencia, que desconoce lo que la democracia es objetivamente a través de la historia (su determinación histórica como esencial a la reproducción de la sociedad mercantil) y construye esas categorías a través de los "buenos deseos" de esos reformadores del mundo. La ilusión de la democracia directa, sin mediaciones, se corresponde históricamente con la ilusión de mantener la sociedad mercantil y abolir la mediación indispensable, el dinero; sin comprender que éste es parte del desarrollo indispensable de aquella. Si la sociedad mercantil persiste, todas las dualidades y mediaciones que ella engendra persistirán y todos los adjetivos que se le puedan agregar a la democracia ("proletaria", "directa", "verdadera") no servirán para otra cosa que para engañar y para destruir la energía revolucionaria de los proletarios. Por el contrario, la negación práctica, revolucionaria, de la sociedad mercantil, hace no solo innecesaria sino absurda la democracia. Con la abolición de las separaciones en la que se fundamenta, y la consiguiente afirmación del ser colectivo de los hombres, la democracia es condenada junto con el dinero a las latas de basura de la historia.

Por ello, como dicen los compañeros de Invariance, estas teorías que pretenden una democracia depurada de sus aspectos negativos son una negación negativa de la sociedad burguesa, que reducen el problema de la revolución a un problema de formas organizativas, cuando en realidad la verdadera negación histórica de la sociedad burguesa, no es fundamentalmente un problema organizativo (13), sino que consiste en la afirmación histórica de un ser, del verdadero Gemeinwesen del hombre.

"En cualquier caso, nuestro único enemigo, el día de la crisis y después, será el conjunto de la reacción reagrupada en torno de la democracia pura, y esto, me parece, no debe ser perdido de vista."
Engels 1884

* * *

Notas :

1. Para distinguir el grupo al que nos referimos, estamos obligados a mencionar los títulos de las revistas y periódicos que esta secta leninista-bordiguista publicara o/y publica porque hay muchos otros grupos - bodiguistas, pero también trotskistas o stalinistas - que se denominan igual tanto en Italia, como en Francia y otros países.

2. Otros militantes antes o después que ellos pueden ser citados en esas históricas afirmaciones programáticas contra la democracia, aunque no creemos que en cuanto a una crítica verdaderamente profunda y social de la misma. Por ejemplo un pequeño burgués como Proudhon, llegó a oponerse por principio a la actuación política en el campo de la democracia y hasta a considerar el sufragio universal como sinónimo de contrarrevolución y muchos militantes revolucionarios desde Bakunin al KAP en Alemania, pasando por Bordiga afirmarían estas posiciones que hoy constituyen el ABC de nuestro programa; sin embargo Proudhon, no dejó de ser un demócrata, Bakunin a pesar de su radicalidad política antidemocrática, no llega nunca a esbozar una crítica social de la democracia, Bordiga critica el "principio democrático" pero se subordina a la disciplina democrática y acepta hasta el electoralismo y el parlamentarismo de la IC y el KAP a pesar de su compromiso práctico en la lucha contra la misma, no llegaría a comprender nunca todas sus consecuencias.

3. Ver las "THx Tesis de orientación programática" de nuestro grupo numeros 11, 12, 29 y 30.

4. Véase bien que el término progresista no tiene para nosotros ningún contenido moral, sino que es visto desde el estricto punto materialista como sinónimo de desarrollo de las fuerzas productivas. Decir que tal o tal hecho histórico es un progreso, no es más que una constatación materialista y no significa en absoluto que nos posicionemos en su favor. La esclavitud puede haber sido objetivamente un progreso, pero por supuesto que nos reivindicamos de la lucha histórica de la comunidad primitiva contra tal progreso; el capitalismo surgió y se desarrolló gracias a la guerra imperialista, más aun la guerra imperialista está al origen de todos los grandes progresos capitalistas y sin embargo, nosotros, comunistas, somos los más claros adversarios de la guerra.

5. No podemos desarrollar esta importantísima cuestión aquí; agreguemos simplemente que lo que determina históricamente el pasaje del capital prediluviano (usurario y comercial) al capital propiamente dicho, es el agotamiento histórico de las posibilidades de cambiar valor por más valor, precisamente por el hecho de que el valor y con él el dinero se habían hecho mundiales (valores unitarios mundiales para cada mercancía y el dinero como dinero - comunidad - mundial).

6. Ver al respecto "Formas anteriores a la producción capitalista" en los Grundrisse (Fundamentos de la crítica de la economía Política) de Karl Marx.

7. En cuanto a las definiciones de dichos conceptos ver Marx "Capítulo inédito de El Capital", así como Invarianza No.2 Primera Serie.

8. Por el contrario lo que sucede cuando ese programa de "toma" se impone, es decir cuando la socialdemocracia realiza su programa, es que el capital está cooptando a través de su Estado a ex-dirigentes proletarios y hasta a franjas enteras de obreros y poniéndolos a su servicio en tanto que cuerpos de choque del capitalismo.

9. Ver Comunismo No.31 "CO31.1 Contra el Estado".

10. Ver sobre este sujeto el número anterior de la revista Comunismo: "CO31.x Contra el Estado".

11. Claro está que la realización de la democracia no coincide nunca con el paraíso ideal de la democracia que se imagina el burgués (ver: Comunismo No.1, "El mito de los derechos y libertades democráticas") en donde ya no existen luchas de clases, por la simple razón de que la destrucción-desaparición del proletariado como clase, solo puede ser relativa. Téngase en cuenta además, que no solo el fascismo, puede lograr estos objetivos (relativos), sino que también otras estructuras estatales muy similares, como por ejemplo el "frente popular antifascista", intentan lo mismo.

12. No olvidemos que este "hombre" que constituye la sociedad actual y la reproduce, no es más que una marioneta del capital, y en ese sentido vivimos aun la prehistoria humana como decía Marx.

13. Claro que esto no implica que no existan fases y formas organizativas en la revolución; claro que ellas son indispensables; pero mientras que para la sociedad del capital todo es organizativo precisamente porque se trata de unir lo que está atomizado cotidianamente por el capitalismo y que no puede tener una unidad orgánica, las formas organizativas de la revolución son secundarias (la revolución no depende de las formas organizativas) porque no son más que expresiones limitadas de la unidad orgánica fundamental, de la comunidad humana universal en proceso de reconstitución; mientras todas las organizaciones del capitalismo requieren mil reglamentos y estructuras y burocracias para poder funcionar dado que son la expresión de los intereses antagónicos de cada componente; en la unidad revolucionaria cada partícula expresa orgánicamente los intereses de la totalidad. Precisamente por esto el centralismo revolucionario, no puede ser democrático (conciliación y unidad de opuestos) sino orgánico (cada parte expresa los intereses de la totalidad).