"... en el país no hay solidaridad permanente, hay una solidaridad de 24, 40 horas o de un minuto de silencio cuando matan un personaje.

Pero es que no matan un personaje todos los días, sino cada 20 o 30 días, y ahí es donde se conmueve la sociedad colombiana, pero se les olvida que todos los días están matando campesinos, obreros, sindicalistas y humildes personas del pueblo; yo, como Procurador, en este año he visto, con dolor, cómo llegan las madres, las esposas y los padres de los desaparecidos; hay una masacre de 20 ó 30 campesinos, la insensibilidad total. Solamente hay que matar al personaje, un ministro, un Procurador o yo no sé quién, para que la gente piense que tenemos que pensar en Colombia, que tiene que haber solidaridad. Las investigaciones no llegan a nada, porque los que ven los crímenes no declaran por miedo; estamos sitiados por el miedo, el país no puede dejarse acorralar por los sicarios y los bandidos, pero lo grave es que ya ni los sicarios tienen que taparse la cara para matar. Porque tienen como cómplice al ciudadano temeroso y cobarde que no declara y no señala al delincuente. Anteriormente el que iba a cometer un delito se tapaba la cara al menos, ya no lo hace; ya lo hace a la faz de la luz del Sol y de la Luna; todo el mundo ve quién comete el delito, pero nadie ve ni oye. Entonces, cuando al Procurador le piden qué hay de las investigaciones, Procurador; mandamos a los funcionarios que hacen la vigilancia judicial de los procesos y se encuentran con el drama desolador, que el juez únicamente tiene el acta de levantamiento del cadáver y la necropsia, porque nadie declara y nadie ve nada.

Vemos matar al vecino y quedamos callados; como no es conmigo, que importa. En el país está surgiendo una solidaridad de clase; únicamente nos duele los de nuestra propia clase y no miramos al vecino. Mientras el país no piense que tenemos que salvar a Colombia solidariamente venciendo al miedo, le va a pasar a Colombia y aquellas personas que creen que no tienen obligación de denunciar el crimen de su vecino, porque no es con él, y por eso yo quiero recoger esto de Bertolt Brecht, cuando escribió: 'Primero se llevaron a los comunistas, pero a mí no me importó porque yo no era; en seguida se llevaron a unos obreros, pero a mí no me importó porque yo tampoco era; después detuvieron a los sindicalistas, pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista; luego apresaron a unos curas, pero como yo no soy religioso, tampoco me importó. Ahora me llevan a mí, pero ya es tarde'. Y el Procurador le dice al Senado y al pueblo colombiano, hagamos algo, ojalá que no sea demasiado tarde.

Carlos Mauro Hoyos, Procurador General de la Nación.
Extracto de la intervención en el Senado el 29 de septiembre de 1987. Fue ASESINADO el 25 de enero de 1988.


CO24.6.1 SUBRAYAMOS: Colombia: terrorismo de Estado e insensibilidad ciudadana