Hemos denunciado en repetidas oportunidades el papel reaccionario de esos continuadores de la socialdemocracia que se denominan CCI: Corriente Comunista Internacional. Hemos comprobado y denunciado su papel, por ejemplo, en manifestaciones obreras (y de parados) en donde con el mismo pretexto sindicalista de siempre de la "unidad" de la manifestación "contra las provocaciones", la CCI, megáfono en mano, aseguraba la separación entre los "provocadores" y el resto de la manifestación. El trabajo de la policía, parisina en este caso, era facilitado por el hecho de que los "horribles provocadores" que habían intentado poner en cuestión el enterramiento sindicalista de la lucha obrera, tirando algunas piedras contra empresas negreras (intermediadoras en la compra de fuerza de trabajo temporal) quedaban aislados y la policía podía arrestarlos sin mayor resistencia de los otros proletarios encuadrados en la manifestación.

En otras circunstancias el papel de denunciadores y alcahuetes de esos pacifistas infatigables fue tomado tan en serio por las policías de algunos países europeos que en los interrogatorios a nuestros compañeros la policía se basaba en artículos de prensa de ese grupo que decían: "el GCI se dedica a guardar fusiles en los sótanos".

Su papel de alcahuetes, típico de todo antiterrorista en general, se concreta hoy en la colaboración abierta de la CCI con la amalgama sistemática que realiza el Estado entre los grupos que ellos llaman "terroristas" y los internacionalistas. Así, utilizando toda la significación ideológica que la burguesía da hoy a la palabra "terrorista" la CCI dice, a quien quiere oírla, que en nuestro grupo "hay terroristas", lo que ha implicado para algunos compañeros una agravación de su situación en relación a la represión y diferentes problemas en la vida de todos los días, incluso problemas en el trabajo. Este tipo de acción de denuncia se hace gracias a la confusión deliberada que hace la CCI entre nuestra reivindicación marxista del terrorismo proletario, del terrorismo revolucionario en tanto que dirección inexorable y la afirmación de que cada uno de nuestros militantes o que algunos de ellos "son terroristas", que tiene, como es obvio, muy graves consecuencias policiales. Confusión que por otra parte hizo sistemáticamente la socialdemocracia desde siempre para meter a la vanguardia revolucionaria en el brete: sea renunciando a la afirmación del programa comunista, sea entregándose a la represión.

En este artículo, trataremos de una campaña particular que ha lanzado la CGI desde hace un tiempo para denigrar nuestro grupo y nuestros militantes diciendo que nosotros trabajamos con grupos nacionalistas. En particular, han hecho circular por todas partes LA GIGANTESCA CALUMNIA de que nosotros apoyamos a y -según las versiones- hasta que colaboramos con Sendero Luminoso (1).

Ello plantea dos problemas. El primero, es el método estalinista de denigrar y de insultar para descalificar a las organizaciones, que desde el punto de vista de su mentalidad, le hacen competencia a la CCI (2), en especial en un momento en el cual los jefes de la CCI no solo tienen cada vez mayores dificultades para justificar, frente a sus militantes de base, el fin de las ilusiones CCI; presentada en el pasado como "EL" "polo de reagrupamiento mundial de revolucionarios", sino también el desgaste manifiesto de toda una serie de mentiras típicas de todo grupo izquierdista tendientes a mantener las ilusiones de "militantes" reclutados sobre bases inmediatistas y activistas: los "años 80 son los años de Verdad", "la tercera ola",... "la cuarta ola de luchas proletarias sacude Europa"..., en fin, todo lo que en alguien no formado en la lucha da la ilusión fugaz -pero importante en tanto que lo mantiene como idiota útil- de la inminencia de la revolución a venir. Si bien esta cuestión es, en última instancia, su propio problema interno, el segundo problema es mucho más grave e importante y consiste en la colaboración objetiva de este tipo de campaña con la amalgama realizada por el Estado para justificar la represión de los revolucionarios y al mismo tiempo la colaboración objetiva con la empresa de confusión llevada adelante por los diferentes aparatos del Estado burgués, que tiene por objetivo el destruir toda opción, diferente, clasista, revolucionaria, internacionalista, al asimilar toda lucha, toda acción, todo grupo con el "enemigo público número 1": "los terroristas" (3).

Y ello precisamente en un momento muy difícil para el proletariado de la región y más particularmente para su vanguardia, que con todas sus fuerzas trata de forjar -necesariamente en oposición a grupos tales como Sendero, dominados por la ideología maoista- una dirección comunista.

Más aún, en el mismo momento que la CCI lanzaba su campaña de denigración de nuestros militantes, compañeros nuestros, militantes comunistas de Perú y Colombia, (que como nosotros tienen una claridad total sobre la necesidad de la organización del proletariado en Partido distinto y opuesto a todo el orden establecido y que entran permanentemente en contradicción con la línea de grupos tales como Sendero) eran perseguidos y reprimidos en base a la misma amalgama que hace la CCI. Desde hace un año nosotros no tenemos noticias de algunos de esos compañeros y ello a pesar de todos los esfuerzos hechos en esos mismos países por diferentes contactos y las tentativas hechas desde aquí para retomar contacto con ellos. Y repetimos, nuestros compañeros están siendo reprimidos por la misma identificación hecha por la CCI entre todos los que luchan violentamente contra el Estado y tal o tal grupo acusado de "terrorismo".

Se podría pensar que lo que dice la CCI no tiene una influencia directa sobre la represión de nuestros compañeros. En efecto, puede ser que solo haya una coincidencia objetiva entre los milicos y la CCI como lo hemos visto muchas veces en la historia. Sin embargo, las calumnias de la CCI no son algo que ha permanecido tapado en su medio y que constituiría un chisme más de bajo calibre de esa bolsa de gatos sectaria y sin principios que caracteriza ese "medio". Por el contrario es una calumnia que ha tomado tales proporciones que varios grupos y contactos (de Méjico a la Argentina pasando por Colombia y desde Inglaterra hasta España), nos han advertido de la importancia que adquiría esa denuncia que solo podemos considerar como policial. Más grave aún, la calumnia ha tomado una autonomía no solo en el sentido de una burda falsificación y tergiversación en relación a lo que nuestro grupo hace y escribe, sino que incluso se repite deformado y distorsionando las mentiras mismas de la CCI. Así un grupo diletante y revisionista que aficha abiertamente su reconocimiento formal de Kautsky denominado "Comunismo o-y Civilización" escribe que nuestro grupo "apoya acríticamente a Sendero Luminoso". A estas porquerías el proletariado hará comer un día pedacito por pedacito no solo cada uno de los papeles en donde reproducen calumnias por el estilo, sino también todo el putrefacto ensopado que escriben.

oOo

Esos grupos tienen, luego, el cinismo de hablar de solidaridad "entre comunistas" cuando, frente a la represión sanguinaria que hace el Estado de nuestros compañeros, guardan un silencio cómplice, como lo hicieron de hecho en relación a las masacres de prisioneros proletarios en Perú y también en otros países. Esos grupos se atreven aún a autoproclamarse marxistas cuando hacen exactamente la misma confusión que todo estalinista y en general la opinión pública entre bandera y movimiento, entre lucha proletaria y tal o tal organización podrida. Su "solidaridad" es siempre una negociación mercantil e ideológica: solo están dispuestos a "solidarizarse" con los grupos que tienen su misma ideología. Solo están dispuestos a reconocer al proletariado cuando éste actúa como ellos se lo imaginan en los niveles inferiores de su lucha (huelga masiva de brazos cruzados, manifestaciones pacíficas) y en especial cuando se trata del proletariado en Europa. Así durante la década infernal en que los desparecidos y las masacres se constituyeron en método de Gobierno en todo el Cono Sur, la CCI no se dignó nunca a solidarizarse con la vanguardia del proletariado decapitada de esa manera, y en la mayoría de los casos contribuyó a las campañas democrático-burguesas, presentando la lucha del proletariado como una simple lucha entre fracciones de la burguesía.

Esos grupos, en fin, tiene la misma posición sobre la lucha del proletariado de la mayoría de los países de lo que ellos denominan "tercer mundo" (4) que el estalinista medio sobre las luchas de los países del Este. El estalinista identifica bandera y movimiento, organización formal y organización real y por ejemplo en Polonia se hace cómplice de la represión, calumniando la lucha del proletariado como si ella fuese una lucha católica, democrática, nacionalista. La "argumentación" no consiste en otra cosa que en la afirmación de que quienes se encuentran a la cabeza de los desórdenes son en la mayoría de los casos miembros de Solidarisnosc. Y del lado de la CCI ¿qué hizo por los presos, por los torturados, por los desaparecidos, en Argentina, en Chile? Nada porque para la CCI y sus grupos hermanos (Battaglia, CWO, etc.) esos militantes reprimidos no son "Comunistas". Con el mismo pretexto son incapaces de situarse del lado de los proletarios reprimidos hoy en el Perú, en Colombia, en México,... Y si se les pregunta por la masacre de presos, o mejor dicho por la sucesión sin fin de las matanzas de presos, ellos dirán que se trata de luchas interburguesas y la prueba, es que los asesinados "solo son maoistas".

Y, sin embargo, toda lucha del proletariado se hace con (y a pesar) una ideología burguesa y muchas veces encuadrada por organizaciones formales dominadas por ideologías burguesas. ¿Resulta aún necesario repetir que la insurrección de octubre de 1917 en Rusia se hizo con un conjunto de consignas burguesas como "por la paz"? ¿qué el partido bolchevique tenía un programa formal fundamentalmente democrático burgués? Es evidente que esas consignas y esas estructuras formales constituyen una debilidad. Debilidad que se cristalizó más tarde en la dirección oscilante y oportunista de los soviets, del partido bolchevique, de la Internacional... Debilidad contra la cual nosotros combatimos no solo en base a una crítica implacable, sino también en base a la lucha por la constitución de una dirección realmente comunista. Debilidad que se concreta hoy en el Perú en el hecho objetivo de que decenas de miles de proletarios combativos enfrentan el capital y el Estado con una dirección, un programa formal y un cierto encuadramiento (5), que no es comunista en el sentido qué nosotros lo comprendemos y que por ello llevan al proletariado a un callejón sin salida. Debilidad frente a la cual no sirve para nada el lamentarse con la frase cómoda y con la que todo pretenden explicarse de la "falta de Partido" (definido invariantemente como algo exterior al movimiento real mismo, que si existiese le garantizaría a aquel su triunfo!!!), dado que solo en la lucha proletaria misma debe y puede forjarse la alternativa revolucionaria (6). Debilidad contra la cual, nosotros y los comunistas en el Perú y en todas partes luchan en base a la crítica implacable de todas las ilusiones y representaciones que se hace el proletariado en su lucha, contra toda la ideología que domina aún a los obreros combativos, contra las direcciones y los dirigentes que desarrollan esas ilusiones y esas ideologías. Y dicha lucha pasa hoy en el Perú por la denuncia de la ideología nefasta de Sendero que tiende a conducir al proletariado hacia el callejón sin salida de la "guerra popular prolongada" tal como lo denunciamos anteriormente en nuestra prensa. En fin, esta lucha pasa por denunciar y desenmascarar toda la política de amalgama hecha por toda la sociedad burguesa y con la cual la CCI colabora.

El antagonismo entre los intereses del proletariado mundial y los de la CCI resulta evidente. Para el proletariado mundial, es indispensable reconocer en la lucha del proletariado en el Perú, su propia lucha y ayer en la masacre de los proletarios presos en El Frontón, en Lurigancho, en Santa Barbara,... (masacre por otra parte que continua aumentando por la desaparición sistemática de combatientes proletarios), la masacre de sus propios hermanos, de sus propios compañeros. Toda la burguesía mundial tiene por el contrario interés en que dichas tremendas masacres dejen indiferente al proletariado internacional (y es necesario reconocer que esta es la situación que predomina hoy), en que en lugar de ver compañeros, hermanos de clase, el proletariado no vea en esas masacres que "estalinistas", "maoistas", "polpotianos", o/y de conflictos entre traficantes de coca. No hay ninguna duda que es este segundo polo de la alternativa que la CCI se sitúa.

Pero este tipo de posición de la CCI sobre el Perú es, en última instancia, la que siempre tuvo ese grupo en relación con todas las luchas importantes del proletariado fuera de Europa. La CCI nunca tomó posición clara y neta por el Cordobazo o más próximo de nosotros por el movimiento insurreccional del proletariado en Irán que logra la destrucción de uno de los ejércitos más importantes del mundo, el ejército del Sha. Dicha secta confunde sistemáticamente esos movimientos con "el peronismo" y "el islamismo". Ello es totalmente contradictorio con la apología acrítica que hace la CCI con respecto a toda huelga obrera que se desarrolla en su país, Francia. Así, en la última huelga de los ferroviarios fueron incapaces de criticar a fondo la ideología, las banderas, las debilidades, las estructuras podridas que dominaron a los proletarios durante la lucha. Y sin embargo, los mitos, las ideologías, los límites mismos del movimiento de obreros en Francia en los últimos tiempos no son peores que los de los proletarios peruanos que creen que Sendero es su propia alternativa.

La CCI es así totalmente "coherente" cuando sostiene en su propio país las manifestaciones sindicales con el pretexto de que el proletariado está presente, o cuando se hace cómplice de la represión del proletariado en otras partes bajo el pretexto de que el proletariado no esta presente, que solo se trata de "terroristas".

La verdadera coherencia de todo eso está dada por la concepción socialdemócrata eurocentrista y europeísta del mundo entero que supedita "las posibilidades de liberación de la humanidad a lo que puede pasar exclusivamente en los "países civilizados, lo que en los hechos significa la defensa de la Civilización Occidental y Cristiana y de la Raza Blanca Europea" (7).

Notas

(1) El lector puede leer una breve crítica de ese grupo en nuestro texto "Imponente masacre de prisioneros en el Perú, Solidaridad Internacional con el Proletariado y sus Presos en el Perú" en Comunismo N°22, Junio-Septiembre 1986. Por otra parte ese mismo texto ha permitida, a diferentes contactos nuestros, responder a las calumnias de la CCI.
(2) Nosotros rechazamos totalmente estos criterios, porque nos situamos fuera y contra "el medio" de la CCI, pero es un hecho que la CCI nos considera como formando parte de ese mismo medio de mierda en donde las diferentes sectas ofrecen su mercancía ideológica en búsqueda de compradores: "simpatizantes", "militantes"...
(3) Ver nuestro texto al respecto en "Contra el terrorismo de Estado, de todos los Estados Existentes" en Comunismo Nº23 Octubre-Enero 1986-87.
(4) Dichos grupos utilizan la misma terminología de todos los enemigos del proletariado: países centrales, países periféricos, tercer mundo, países desarrollados...
(5) Una de les cosas que a quienes no han participado nunca en un movimiento social subversivo del proletariado (la actual generación de proletarios y militantes en Europa) les resulta más difícil de comprender es la relatividad de todo encuadramiento formal en relación al movimiento real. En todo movimiento profundamente subversivo de la sociedad, una parte importante del proletariado lucha utilizando consignas o llamándose de tal o tal grupo, con respecto al cual no solo no tienen ningún contacto, sino de hecho no conocen. Decenas de miles de proletarios que se identifican hoy con Sendero no leyeron nunca un papel de ese grupo (empezando porque la mayoría de ellos no saben leer) y no tienen ninguna idea de lo que significa el estalinismo y/o el maoísmo.
(6) Dadas las dos dimensiones fundamentales del Partido, la histórica y la internacional, esta afirmación no debe ser comprendida en el sentido inmediatista. Sin extraer las lecciones de las luchas pasadas internacionales de la clase, sin programa, sin dirección internacional... ello es imposible; pero todas estas cuestiones no conciernen únicamente a los revolucionarios del Perú, sino que concierne a los comunistas del mundo entero.
(7) De nuestra denuncia de la CCI hecha en el artículo: "CCI Socialdemocratas y Pacifistas" publicado en el Boletín Nº3 Suplemento para España de Comunismo, 1984.

CO24.3 Una vez mas la corriente "Comunista Internacional" del lado de los milicios contra los revolucionarios.