"'Para hacer de la clase obrera la verdadera representante de los intereses de la humanidad, es necesario que sus organizaciones estén guiadas por la idea que deben triunfar. Hacer desprender esta idea de las necesidades de nuestra época, de las tendencias intimas de la humanidad, a través de un estudio permanente de los fenómenos de la vida social, para luego hacer penetrar este ideal al interior de nuestras organizaciones obreras, debe ser nuestro objetivo...' Finalmente 'hay que formar al interior de nuestras organizaciones obreras, verdaderas escuelas socialistas revolucionarias'. Asi, las secciones autónomas de obreros se convierten de golpe en escuelas en las cuales estos señores de la Alianza serán los maestros. Ellos deducirán la idea a partir del 'estudio continuado que no deja la más mínima huella, para luego hacerla penetrar al interior de las organizaciones obreras. Para ellos, la clase obrera es materia bruta, un caos, que para tomar forma, necesita del soplo de su Espíritu Santo."

"LAS PRETENDIDAS ESCICIONES EN LA INTERNACIONAL",

Circular General de la AIT hecha por Marx contra Bakunin


Recientemente un ex compañero excluido del grupo ha dirigido una carta a todo el "medio" pseudo-revolucionario izquierdista, para hacerles participe, en nombre de ciertas otras personas, de lo que el llama una escisión en el GCI, carta en la cual encontramos todo un entretejido de calumnias y falsificaciones sobre lo que es la práctica de nuestro grupo. El GCI no pretende aquí responder a cada una de estas falsificaciones, cosa que es imposible para una organización de revolucionarios que es, por esencia, constantemente calumniada; sino más bien denunciar el nudo metodológico de estas falsificaciones (1).

Nosotros no juzgamos a los hombres, a las organizaciones en base a lo que ellas dicen de si mismos, sino sobre la base de lo que hacen. Por otra parte hemos constatado una vez más que los discursos más "comunistas" sobre el mundo a venir o sobre el "partido" a construir pueden ocultar una práctica anticomunista y liquidacionista hoy. Y frente a esto de nada sirve una discusión al nivel del discurso, como en el pasado será la contraposición de prácticas lo que delimitará programas. Debemos, sin embargo, reconocer la capacidad de uno de los compañeros excluidos del grupo para movilizar a otros (ex-militantes a diferentes niveles de desimplicación) detrás de los discursos más variados y también para darse una nueva imagen de "coherencia" frente al mundo del espectáculo y el medio pseudo-revolucionario. Incluso ha logrado presentar su propia exclusión decidida por su práctica LIQUIDACIONISTA ANTI-PARTIDO como si fuese una escisión en nuestro grupo, en base a la maniobra democrática de hacer firmar su texto por algunos seguidistas recolectados para la ocasión. Más aún, ha llegado a ocultar los motivos de su exclusión y a disfrazarse de defensor del "Programa", del "Partido", frente (según su versión) a un supuesto peligro "anarco-modernista" (concesión evidente, incluso terminológica, al medio contrarrevolucionario al cual se dirige!) que "gangrena al grupo".

El futuro revelará, sin ninguna duda, más claramente el carácter calumniador de estas afirmaciones y de las que escucharemos aún. Por el momento nos contentamos con esclarecer la posición del grupo con respecto a este ex-compañero y a los que lo siguieron a posterior!.

Este compañero no fue excluido por su discurso sino por su práctica, en la cual predominó, cada vez más, el anti-centralismo y la anti-organización, en beneficio del individuo libre.

Es así que el grupo tuvo que enfrentarse a un programa que desarrollaba, por sus actos y sus teorizaciones permanentes, una política federalista de organización en la organización, que actuaba en base a la constitución de estructuras internas escondidas frente a las estructuras centrales del grupo (teniendo como camuflaje ideológico toda una serie de discursos, muy variados, que iban de la apología del comunismo en una sola casa, so pretexto de abolir la familia y la propiedad privada,... a la doctrina de la consolidación de la vanguardia al interior de la vanguardia) y que iba, evidentemente, de par con un cuestionamiento, un desconocimiento sistemático de todas las decisiones centrales.

Y, como Bakunin, al interior de la AIT (y siempre bajo la cobertura de la teoría de la vanguardia), el nivel supremo de esta vanguardia era,... el mismo compañero (!) que enviaba sus delegados, para oponerse sistemáticamente a las decisiones colectivas y centralizadas (federalismo práctico).

Esta defensa práctica y permanente del "individuo garante del programa" llevó a este ex-compañero a la utilización de mecanismos democráticos clásicos: textos firmados en vista de hacer "presión", llamados a asambleas, congresos para discutir "todo", cuestionar "todo", tentativas de persuasión con respecto a compañeros menos formados para que sigan en bloque todas sus tomas de posición, política burocrática del anti-substitucionismo, consistente en rechazar la asumación de las tareas de clase so pretexto de denunciar los roles mal asumidos en el grupo, etc. etc.

Mencionaremos, entre dichos mecanismos democráticos, el proceder demagógico que consiste en presentarse, ahora, como un mártir, para utilizar el hecho de que en el subconsciente colectivo burgués, ¡los "que sufren" tendrían a priori más razón que los otros! ¡Para terminar (aunque esta lista esta lejos de ser exhaustiva), este compañero rompió definitivamente el marco de la comunidad de lucha que nos une, aplicando lo que el calificó una "huelga de la militancia" en sabotaje abierto de todo el centralismo orgánico.

Es este último punto el que demuestra prácticamente su concepción individualista del Partido. Frente al conjunto de estos elementos el GCI decidió inmediatamente su suspensión exigiendo de inmediato explicaciones y una discusión global centralizada. Ante la negativa sistemática a ello, decidió su exclusión. Lo que caracteriza prácticamente la concepción antiorganizativa de este ex-compañero es la profunda incomprensión de lo que significa una huelga (para nosotros una huelga es uno de los medios de lucha del proletariado contra la burguesía) que lo lleva a sostener y defender que la huelga no busca romper la comunidad de lucha militante sino simplemente "a llamar la atención sobre algunas cuestiones a discutir"!!! Más aún, pretendía consolidar esta posición de huelguista en el grupo," pidiendo no ser excluido dado que según él los proletarios hacen huelgas también dentro de las organizaciones obreras y contra otras organizaciones obreras y daba como ejemplo los marinos de Kronstadt!!! Es decir, cualquier cosa, incluso (para nosotros aquella lucha proletaria se oponía al Estado capitalista no destruido y no a un Estado obrero!!!), para justificar una práctica individualista y liquidacionista.

Así el lector comprenderá mejor el título de esta advertencia "una pretendida escisión en el GCI". Para nosotros el hecho de que la circular de este compañero sea refrendada por otros, o que ella contenga toda una argumentación, una justificación ideológica, solo confirma su fuerza para recubrirse de una nueva legitimización teórica y así movilizar a otras personas. Pero, desgraciadamente para ellos, la realidad no tienen nada que ver con una "heroica escisión comunista por la defensa del Partido", no es ni siquiera una simple escisión (es decir la división de un grupo por la existencia de dos fracciones, de dos programas diferentes), sino que es la conclusión lógica, en tanto que individuo libre (a pesar de los seguidistas), de alguien cuya involución llega a tales extremos como para defender el nivel supremo del federalismo: las secciones y los individuos en "huelga" contra el centro! Y ello aunque, conociendo su capacidad, podamos prever la reconstitución de una nueva estructura organizativa.

Algunos lectores que no nos conocen se preguntarán porque no respondemos a tal o cual acusación teórica lanzada contra el grupo y que mañana será tomada por todo el espectáculo izquierdista del "medio". Nuestra respuesta es clara: ¡no es nuestro objetivo! Jamás hemos pretendido entrar en el juego estéril de polémicas sobre la consciencia del deber ser del comunismo, típica a este medio. Simplemente hemos considerado indispensable el explicar prácticamente como alguien que fue un compañero, que luchó con nosotros, no lo es más hoy día. Queremos, así, clarificar y subrayar el hecho de que el proceso de integración que lleva a ciertas personas a integrarse al grupo, se hace sobre la base de una práctica real común, de una comunidad de lucha, y que de la misma manera toda separación con respecto al grupo obedece a una ruptura práctica de esta comunidad. Nosotros no reclutamos por adhesión a un programa formal; los compañeros no son excluidos (ni dejan el grupo) por una/varias divergencias teóricas sino por una profunda contraposición de prácticas.

En este caso, este ex-compañero se situó no solamente fuera de nuestro pequeño grupo por su práctica individualista, sino también fuera y contra todo esfuerzo organizativo del trabajo de centralización de nuestra clase, trabajo que implica necesariamente la lucha contra el individualismo, el federalismo, el democratismo.

En lo que concierne a las personas que siguieron a este ex-compañero, no tenemos una posición única, puesto que la mayoría de ellos estaban en un proceso de desimplicación notorio, aunque a diferentes grados, de la actividad militante (algunos habían anunciado su abandono puro y simple de la militancia): el GCI permanece abierto a toda discusión con ellos, a pesar de que por ahora hayan otorgado su acuerdo para "seguir" y firmar, al final de una página, las justificaciones ideológicas e individualistas del ex-compañero; y a pesar del rechazo de discutir con las estructuras del GCI.

La pretensión de constituir una "organización de cuadros revolucionarios" sobre tales bases, solo puede hacernos reír.

Nota

(1) Además, nos atenemos a precisar que no nos dirigimos a todo este medio pseudo-revolucionario con el cual estamos en contraposición total sino más bien a los lectores, contactos, a los compañeros que se encuentran en diferentes países y que no tienen la información necesaria en lo que concierne este sujeto.

oOo

Este texto no se encontraba aún en impresión, cuando constatamos que esta última previsión se verificaba, que la CCI aplaude a los pretendidos escisionisitas. Reiríamos efectivamente frente a las convergencias ideológicas entre ellos y la CCI, si esto no expresara trágicamente la miseria del izquierdismo intelectual que se desarrolla en círculo privado, contento de reencontrarse en la misma práctica de funcionarios políticos y encontrando "nuevos temas" para la polémica ideológica de su parlamento "medio revolucionario". Acá tienen, las dos coplas de la misma canción que hemos recibido recientemente en nuestra casilla de correos:

"... Hemos tenido que globalizar nuestras críticas contra la línea "anarco-modernista" que predomina en el GCI ... Claras desviaciones practicistas ... Graves concesiones en el análisis del reformismo armado y una oscilación oportunista en lo que concierne la no demarcación clara con respecto a los grupos que se sitúan de hecho sobre el terreno de la guerra interimperialista (ver sus análisis de grupos como "Sendero Luminoso")".
¡Los insultos de los pretendidos escisionistas enviados, entre otros, a la CCI!

"La escisión al interior del GCI solo puede parecemos positiva en el sentido que ella es una reacción a la involución neta de esta Organización hacia el anarco-modernismo. Nosotros participamos de las críticas formuladas,... y con mayor razón pues la formulamos desde hace muchos años,... El GCI esta enredado en los hilos del anarquismo que hace de la "práctica" y de "la acción" típicamente pequeño burguesa, su guía política; sus tomas de posición son ambiguas, ver claramente contrarrevolucionarias, en la caracterización del carácter de clase de organizaciones terroristas (Sendero Luminoso, etc....) ... Saludamos el hecho de haber dirigido esta carta a los diferentes grupos del medio político revolucionario ... ESTO PASA POR EL RECONOCIMIENTO DE ESTE MEDIO Y DE TODAS LAS IMPLICACIONES QUE ELLO IMPLICA..."
¡La enhorabuena del CCI!

Esperamos (sin hacernos muchas ilusiones) que los pedantes vaivenes idealistas de nuestro ex-compañero, que lo aproximan al centrismo, no lo conducirán hasta la política de colaboración abierta que la CCI lleva adelante con el Estado y sus campaña antiterroristas para asegurar el monopolio de su violencia.


CO24.2 Advertencia al lector: Las pretendidas escisiones en el GCI.