EL "SOCIALISMO" SANDINISTA

En alguna parte de "Las Luchas de clases en Francia" y el "18 Brumario" Marx nos decía:

"Por grande que fuese la pasión y declaración que el partido del orden derrochase desde lo alto de la tribuna de la Asamblea Nacional contra la minoría, sus discursos eran mono silábicos... 'socialismo'. Se presentan como Socialistas hasta el liberalismo burgués, como socialista la ilustración burguesa, como socialista la reforma financiera burguesa. Era socialista construir un ferrocaril donde había ya un canal... ¡la libre importación de carne y cereales extranjero es socialismo!, ¡la abolición de los aranceles protectores es socialismo!" (...) "Engaño intencionado de unos e ilusión de otros que presentan el mundo transformado con arreglo a sus necesidades como el mundo mejor para todos, como la realización de todas las reivindicaciones revolucionarias y la supresión de todos los conflictos revolucionarios".

Parece mentira que hace más de un siglo la contrarrevolución utilizase la misma verborrea que hoy utilizan, por ejemplo, los Sandinistas y todos sus defensores37. La similitud es verdaderamente importante, no hace falta sino observar como se califica de Socialista cualquier intento por readaptar el funcionamiento del capital a las condiciones socio-económicas imperantes, y toda medida que se dirige en ese sentido es propagandeada como "la materialización, más clara de la voluntad de los dirigentes de conducir a un pueblo hacia el Socialismo".

No ha cambiado el contenido de tales métodos, lo que se ha transformado, por su propio "perfeccionamiento", es el nivel cómico y ridículo que dichos métodos han alcanzado. La tragedia, por el adormecimiento e ilusiones que éstos generan, se convierte en una grotesca comedia o mejor dicho la comedia se transforma en una triste tragedia. Veamos, para ilustrar tales afirmaciones, lo que nos dicen los Sandinistas y sus adeptos: Es revolucionario y de carácter socialista "reconstituir la economía devastada por el Somozismo" y reconocer en este proceso "el comportamiento del sector privado patriótico que ha estado produciendo eficientemente, es decir "los grandes productores y grandes empresarios que se han puesto a trabajar" (¿?¡!) (Daniel Ortega, comandante Sandinista). La defensa de la patria es asimilada a la defensa de la revolución. El poder obrero es comprendido tanto por los diferentes representantes del FSLN, como por sus apoyadores (y entre ellos como no podía faltar, la Coordinadora Sindical de Nicaragua38) "como una manera clave de aumentar la productividad, mejorar los métodos de trabajo y llenar las normas de producción "como la participación obrera en el control para evitar la descapitalización... (y) las huelgas y paros son una forma importante de descapitalización" (entonces evidentemente "es el amarillaje"). Cualquier campaña de alfabetización es socialista, las vacunaciones masivas, también lo son; y lo que llega al colmo (tanto por lo que significa como por la campaña cínica que se le ha dado) es que se presenta como la consolidación y avance de la "revolución socialista" la participación de las mujeres en ese ejército Sandinista39 que a pesar de su juventud ya tiene en su balance represión obrera40.

Indudablemente, todo este "engaño" intencionado de unos e ilusión de otros, fue dirigido por una fracción burguesa para destruir todo intento de autonomía del proletariado no solo en Nicaragua sino en toda la convulsionada América Central. Era preciso crear, mejor dicho re-crear, una imagen, una opción contra la lucha del proletariado en esta región y para ello encontramos estrechamente unidas a todas las fracciones del capital, desde los que hablan de revolución y socialismo, hasta los que hábilmente defienden ya no la necesidad de impedir la revolución, sino de hacer derivar de la revolución el mantenimiento del estatus-quo: el somozismo con colores sandinstas41.

Lo que actualmente aterroriza a la burguesía, es el desmoronamiento de tales mitos. Nosotros decíamos: "Contrariamente a todas las promesas con que el FSLN pudo enganchar a sectores obreros; el futuro que la junta gubernamental propone se vislumbra claramente enmarcado bajo el signo de terror capitalista, del sudor del esclavaje salarial y de la lucha de siempre, la lucha de clases que el proletariado deberá llevar, despiadadamente contra sus nuevos verdugos"42. En efecto, es la lucha de los explotados en Nicaragua que actualmente está socavando los mitos tragicómicos del socialismo burgués. Es el verdadero socialismo revolucionario "que es la declaración de la revolución permanente, de la dictadura de clase del proletariado como punto necesario de transición para la supresión de las diferencias de clase en general, para la supresión de todas las relaciones de producción en que éstas descansan, para la supresión de todas las relaciones sociales que corresponden a esas relaciones de producción" (MARX) que evidencia el carácter estrictamente burgués del socialismo a los Sandinistas.

En efecto, "la insurrección" Sandinista, al mantener intacto el Estado burgués en Nicaragua, mantiene y reproduce en su totalidad los fundamentos que determinan el desarrollo del capital: explotación, asalariado, crisis, austeridad, represión anti-obrera; en una palabra la dictadura burguesa. Entonces como no podía ser de otra manera las contradicciones y antagonismos propios al capitalismo se desarrollan y se dirigen hacia niveles mucho más críticos en relación a la agudización de la crisis capitalista y a la exacerbación de los antagonismos que esta provoca.

Así, en Nicaragua el sandinismo, como cualquier otro régimen burgués, decreta medidas de austeridad. Estas se han convertido en el pan de cada día de la junta en su tarea de dirección y control del desarrollo capitalista en esta región. Muy conscientes de su rol el FSLN sabe tomar las responsabilidades que el capital le exige (hoy solo se puede aumentar la tasa de ganancia aumentando la explotación) es decir declara la guerra abierta a los trabajadores.

Es así que al compás de grandes discursos sobre "la unidad nacional", "la agresión que viene del extranjero", "nuestra liberación", "nuestra revolución", etc., se invita al proletariado a que "colabore para sacar al país del marasmo económico en el que lo dejó Somoza"; es decir a aceptar tranquilitos todas las medidas económicas que deterioran aún más su nivel de vida, a someterse pasiblemente a la miseria de la realidad capitalista que lleva en Nicaragua el nombre de "programa de reconstrucción nacional", "programa de austeridad y eficacia". A aceptar sin patalear que se eliminen los subsidios a los productos de primera necesidad y en fin a deslomarse trabajando: "trabajo sin consultar el reloj". (Tomás Borge)

El impacto que causaron estas medidas en el seno de la clase obrera fue mucho más lejos de lo que los Sandinistas preveían. En efecto, la música del socialismo y la revolución sandinista, no impidieron que crecieran reacciones de descontento obrero: emergencia de toda una serie de huelgas que rechazaban rotundamente la austeridad. Quizás, la reacción más importante fue la huelga de julio del 81 de los trabajadores de los servicios públicos que fueron acompañadas de ocupaciones.

La primera reacción de la Junta Sandinista fue uña campaña feroz, acusando de contrarrevolucionarias las luchas obreras, para luego afirmar que "utilizarán la fuerza si es necesario para terminar con las tomas y paros en las fábricas a fin de garantizar la producción nacional".

Actualmente en Nicaragua, como en cualquier otro país, se lleva adelante una represión abierta contra los obreros y son los Sandinistas, como cualquier otro representante del Estado burgués, que no dudan en declarar la guerra abierta al proletariado cuando ello es necesario. Así, se ha suprimido el derecho de huelga43, se encarcela a trabajadores por actos de sabotaje al trabajo o por divulgación de información contraria a la ley de emergencia actualmente vigente, se tortura, se abren cárceles clandestinas, a los prisioneros "políticos" no se les puede ocultar más, de igual manera las ejecuciones, los desaparecidos...44

Si aún es difícil tener una verdadera información sobre la magnitud de las huelgas y otras manifestaciones obreras en Nicaragua esto es debido principalmente al empeño que ha puesto la burguesía mundial en ocultar la lucha obrera en esta región, ésto no nos impide afirmar que EL PROLETARIADO EN NICARAGUA CON SU LUCHA ESTÁ DEMOSTRANDO CON UNA GRAN CLARIDAD QUE LA LUCHA POR MEJORAR EL NIVEL DE VIDA DE LA CLASE OBRERA NO PASA POR LA CONSTITUCIÓN DE FRENTES NACIONALES DE LIBERACIÓN NACIONAL.

He aquí la clave de lo que aterroriza a todos los burgueses, desde Reagan hasta la Internacional Socialista y los gobierno de México y Francia, pasando por el trotskismo y otros defensores del socialismo a lo Sandinista. Es este el sentido que tiene las declaraciones de Cheysson (canciller francés) cuando dice "la explosiva situación de el Salvador amenaza con transformar a América Latina en un polvorín similar a Medio Oriente" y de ello se deduce la necesidad de mantener un equilibrio burgués en la zona y el reconocimiento de la Internacional Socialista del Sandinismo y del Frente Democrático Revolucionario de El Salvador.

La lucha abierta del proletariado nicaragüense pondrá al desnudo una vez más que:

NO EXISTE NINGUNA SALVACIÓN PARA EL PROLETARIADO DENTRO DE LOS FRENTES DE LIBERACIÓN NACIONAL.

LA ÚNICA PERSPECTIVA ES LA CREACIÓN DE UNA FUERZA AUTÓNOMA CON DIRECCIÓN COMUNISTA PARA DESTRUIR EL ESTADO BURGUÉS O LA CONTINUACION DE LA MISERIA Y LA BARBARIE CAPITALISTA, LLEVE O NO EL NOMBRE DE LIBERACIÓN NACIONAL, SOCIALISMO PATRIÓTICO O CUALQUIER OTRO MOTE CON EL QUE SE VISTA AL SOCIALISMO BURGUÉS.

Notas:

37 ¡¡Hasta que punto la contrarrevolución recurre siempre a los mismos métodos para destruir al proletariado!!

38 Nace de los intentos de dar un paso más adelante, contra las huelgas obreras, en la centralización y concentración de la contrarrevolución. En ella participan, entre otras, la CST (Central Sandinista de Trabajo), CGT-i (Central General del Trabajo-independiente), ATC (Asociacion de Trabajadores del Campo). La única central sindical que se opuso a participar fue la CTN por responder a la línea de oposición burguesa al sandinismo,

39 En la continuación del texto "El Ejército y la Política Militar de Estados Unidos", veremos la importancia que tiene este tipo de propaganda feminista para la militarización de la población la fortificación de los ejércitos y la guerra imperialista, en el mundo entero.

40 Un ejemplo de esto fue la intervención de unidades de la Policía Sandinista y del Ejército Popular Sandinista en Bleefields en Agosto-Setiembre 1980. Esta región, rica en oro y plata, con importantes centros pesqueros, agrícolas y de producción de madera, entonces con un nivel importante de concentración obrera; se había caracterizado por abrigar diversos movimientos en los cuales se llevaban adelante diversas reivindicaciones tendientes a exigir mejoras en el nivel de vida de los trabajadores. Según Paulina, dirigente de la Juventud Sandinista 19 de Julio, los obreros "presentaron a los patrones del área demandas salariales y otras que les ofrecían mucho a los trabajadores, pero que la revolución no estaba en condiciones de cumplir".

 

41 Para ver como la burguesía se unificó en contra del proletariado centroamericano, aconsejamos al lector interesado, de ver nuestros artículos "Nicaragua: La patria libre es la muerte del proletariado" Comunismo No.2 y "La Lucha de clases en el Salvador" Comunismo no. 6.

42 COMUNISMO No. 2 Nicaragua: la patria libre es la muerte del proletariado,

43 Nuestro grupo, como todo grupo comunista, no reivindica de ninguna manera el Derecho de huelga ni otras Libertades Democráticas (Ver CÓMUNISMO No. 1 Contra la Democracia). La supresión de este derecho indica la preocupación de: mantener el mito democrático para emplear el terrorismo del Estado burgués.

44 Se nos quiere presentar dicha represión como dirigida contra el Somozismo. Contra ello es necesario subrayar que contra el proletariado los Sandinistas defendieron durante y después de la insurrección a los oficiales de la Guardia Nacional y a los somozistas abiertos (recientemente se liberaron a 200). En segundo lugar, que basta saber que dichas medidas de represión se presentan como complemento directo a las medidas de austeridad (aprobación simultánea) y en respuesta a las huelgas obreras para saber hacia quién ellas están dirigidas.

 


CO8.4 El "Socialismo" sandinista