RECONSTITUIR LA HISTORIA DEL PROLETARIADO REVOLUCIONARIO

La historia oficial hecha por, el castrismo y otras empresas

En todas partes de América, la historia oficial es la pobre historia de la lucha entre fracciones del Capital. Es la única historia que pueden contar, la historia circular, sin salida, sin evolución, sin tiempo, sin perspectiva. La historia sin historia, es decir sin lo que en la historia es revolución, sin la historia de la revolución, sin el sujeto de la revolución, sin EL COMUNISMO y los esfuerzos del proletariado para constituirse como clase, como fuerza orgánica, como partido.

Una vez vaciada de su perspectiva, una vez ocultado el comunismo y el internacionalismo como proyecto y guerra social real, la historia es la historia sin sentido, sin pies ni cabeza, la historia de las naciones, de los hombres buenos y malos que se pelean, de héroes y déspotas, o peor aún (por el racismo implícito que dicha concepción implica), entre naciones déspotas y otras con vocación independentista. Todo se transforma en un proceso sin fin, en la lucha entre "élites", entre "antiimperialistas" y "proimperialistas"31, entre liberadores de la patria y vendedores de la patria. De esa forma, nada tiene salida, "siempre habrá buenos y malos" y serán necesarias 3,4... independencias... ¿para qué? para que sea necesario que la gente siga muriendo por las "nuevas" independencias ¡¡¡!!!

Claro que hablan de los obreros, de los pobres, de los indios, de los proletarios, pero jamás como clase que lucha por organizarse como tal, por conquistar su autonomía y definir su proyecto social sino como los miembros de uno u otro de los ejércitos del capital.

Es una empresa difícil, la de borrar más de cuatro siglos de historia capitalista en América Latina, pero ellos trabajan, interpretan y reescriben y logran al menos desdibujar los elementos programáticos que afirmaba al proletariado, enterrar al nombre de sus líderes (o cuando es imposible falsificarlos para servir a intereses exactamente antagónicos), y al mismo tiempo hacer aparecer otros, inflar héroes dándoles retrospectivamente una connotación radical.

Por eso las historias hechas en Cuba, con Fidel o sin Fidel, están obligadas a desconocer (ocultar) EL PRODUCTOR y todas las otras manifestaciones de la autonomía del proletariado durante todo el siglo pasado y al mismo tiempo, a falsificar la época, hasta tal punto: que nos presentan una Cuba en efervescencia nacional; hasta tal punto que ya nadie se acordaba de que los intereses entre los dirigidos por los independentistas cubanos, por Marti y los proletarios ¡eran antagónicos!

Es totalmente normal que ellos, que todos los castristas, reivindiquen de Marti, pues su Socialismo, el socialismo burgués que practican, no tiene un átomo de similitud con el socialismo por el que peleaban las asociaciones obreras cubanas del siglo pasado y en especial la Junta Central de Artesanos de la Habana.

El proletariado de Cuba por el contrario, SI tiene interés en reivindicar su historia, contra el Estado de sus explotadores.

Hoy, que el proletariado cubano, en nombre del socialismo es sometido a una de las situaciones de terror blanco y miseria más extremas del mundo, donde se le imponen ritmos y disciplinas de trabajo stakhanovistas, al mismo tiempo que una de las semanas de trabajo (incluido el trabajo "voluntario") más extensas del mundo entero, lo que va acompañado como en los otros países transformados en verdaderos campos de concentración (Uruguay, Argentina, Guatemala, El Salvador...), de la represión contra la más mínima resistencia obrera que se manifiesta en general contra el trabajo mediante el sabotaje de la producción de mercancías y plusvalía, es necesario denunciar la mentira suprema de llamarle a esa forma extrema de la tiranía del capital socialismo, comunismo. OPONIENDOLE EL UNICO SOCIALISMO REAL: "EL AFIRMADO POR LA LUCHA MISMA DEL PROLETARIADO REVOLUCIONARIO CUYO PROGRAMA INVARIANTE (a pesar de los diferentes niveles de comprensión propios a cada fase histórica) ES EL DE LA REVOLUCIÓN POR LA ABOLICIÓN VIOLENTA DE TODO EL MUNDO MERCANTIL; DEL CAPITAL, DEL ASALARIADO, DE SU ESTADO.

La reemergencia del proletariado cubano, que el castrismo no podrá impedir, se situará en esa misma linea histórica, que representara en su época de ninguna manera Marti, sino EL PRODUCTOR.

"LOS SINDICATOS ANARQUISTAS Y SOCIALISTAS"

Como ocultar toda la historia obrera en forma absoluta es imposible, pero al mismo tiempo no se puede admitir que la gran división del mundo (permanentemente destruida, desorganizada y amenazante con su resurgimiento), se adorna esa historia falsa, esa historia muerta y sin perspectivas entre "dependentistas" e independentistas, con la "historia de los sindicatos obreros".

Mismo a ese nivel son relativamente pocos los trabajos que se realizan, pues en general se hablan de las "organizaciones obreras y populares", tratando de reinterpretarse todo de tal manera que las organizaciones obreras sean un ala radical de las organizaciones populares y tenemos así "los militantes obreros al servicio de un gobierno popular".

Pero incluso cuando se analizan la historia de las asociaciones proletarias, que nadie puede ocultar que fueron reprimidas y perseguidas durante el siglo pasado y éste por todo tipo de gobiernos, por las burguesías "anti o pro" imperialistas32 y que se definían a sí mismas como luchando contra el capitalismo, se nos dice que se trataba "del origen de nuestros sindicatos", de "sindicatos socialistas", "sindicatos anarquistas".

Es una falsificación más hábil, y no menos peligrosa e interesada, en la cual se han especializado muchos miembros de la lacra marxóloga internacional. EL PRODUCTOR mismo nos ayuda a destruir dicha versión.

El método general consiste en aplicar la concepción socialdemócrata de esos autores y reinterpretar la historia sobre dicha base. El punto de partida es siempre afirmar la separación entre "las organizaciones económicas" y "las organizaciones políticas". En la mayoría de los casos se desconoce lisa y llanamente todas las luchas políticas del proletariado contra el Estado y se oculta el desarrollo teórico y político de las organizaciones revolucionarias. Ello da como resultado que puedan venderse como pan caliente libros que escriben la historia de la teoría revolucionaria del proletariado en América Latina ¡¡¡donde se arranca del siglo XX!!! ¡¡¡O nos presentan a un Mariátegui como el primer importador del marxismo a América Latina!!! En base a eso "la política", coherente con lo que dijimos anteriormente, se habría jugado siempre entre las fracciones burguesas, y los obreros se habrían contentado con hacer "sindicatos". Cada uno de los hechos en donde el protagonismo obrero es inocultable, es reinterpretado en función de tal o tal causa popular o como problemas "económico sindicales".

Una vez esta concepción de la historia afirmada, se hace la "historia de los sindicatos" en donde todo lo que demuestra el antagonismo entre la práctica de esos "sindicatos" y los actuales cae inevitablemente bajo el calificativo de anarquismo, dado a la vez como sinónimo de fase infantil del movimiento del proletariado.

La maniobra es perfecta:

  1. las soluciones realmente políticas, de fondo son las que pueden aportar los antiimperialistas;

  1. los obreros se han organizado en sindicatos para obtener un conjunto de reformas económicas e integrarse a un Estado realmente popular, nacional y antiimperialista;

  1. acción directa, total inconciliable entre los intereses del proletariado y todo tipo de burguesía, asociacionismo obrero partidista y no economicista, internacional roja contra internacional blanca, abolición del asalariado, revolución contra el Estado burgués... son consignas o hechos de una fase infantil y anarquista, donde no se habría comprendido aún la importancia de la cuestión nacional;

  1. el marxismo responsable, es el que se expandirá por América Latina en los años 20 de este siglo, linea de la tercera internacional especialmente a partir de 1921, es decir el de los bolches33. Se admite la amplitud y se puede ser desde oficialmente stalinista (a lo Ghioldi - Codovila) o un poco contestatario (a lo Mariategui....)..

En esta antihistoria del proletariado, cada palabra es falsa y tiene olor a dinero constante y sonante. En cada uno de los textos sobre la historia de nuestra clase que realizamos criticamos esta versión poniendo en evidencia los reales antagonismos de clases. Cualquier pedazo de la historia de nuestra clase, como el lector habrá podido comprobar leyendo por ejemplo EL PRODUCTOR, o el trabajo que hicimos sobre la Patagonia34, alcanza para demoler integralmente esa versión.

Sin embargo, antes de seguir adelante, resulta imprescindible aclarar un conjunto de conceptos, cuya confusión permanente en el significado es utilizada para perpetuar la visión histórica de nuestros enemigos:

  1. Cuando estos señores hablan de MARXISMO, hablan del marxismo de ellos, una teoría resultante, de la interpretación que, sobre la obra del supuesto inventor del comunismo llamado Marx, en el siglo pasado, han realizado un conjunto de siniestros personajes de la socialdemocracia y que hoy sirve como religión de Estado y como arma de movilización capitalista, para el trabajo, el sacrificio y la guerra.

    Si por el contrario consideramos el marxismo, como la teoría del proletariado, como la teoría de la revolución comunista... esta precede en todo el mundo al propio Marx. ÉL, al llevarla a un nivel de sistematización gigantesca permitirá una afirmación totalmente nueva del Partido de la Revolución Comunista. En este sentido, también en América Latina el marxismo precede a Marx. En cuanto a ese crítico del "marxismo" que fuera Marx, mismo, comienza a ser leído discutido y propagado en América Latina desde la segunda mitad del siglo pasado ¡¡¡y no en los años 20 de este siglo!!! EL PRODUCTOR, por ejemplo, cita permanentemente obras y extractos de Marx y Engels (como ha podido parcialmente comprobar el lector).

  1. Cuando los fabricantes de la historia hablan de ANARQUISMO, están utilizando conscientemente un juego de palabras, pues hoy los que se llaman anarquistas no tienen nada que ver con los que en la época y en las décadas posteriores se denominaban de esa manera en América Latina. Hoy, el término anarquista, hace pensar o bien al "anarquista" actual partidario de la autogestión, defensor de la democracia, o/y de la disolución del Estado en los sindicatos o a un soñador partidario de la desaparición del Estado Burgués en base a bombas y sin la fuerza organizada del proletariado en partido. En cualquiera de los casos el proletariado revolucionario ve a este personaje, como un utópico, un reaccionario. En realidad el término anarquismo, como el de comunismo, el socialismo, fue utilizado en América Latina de muy distintas maneras a veces antagónicas y varió con el tiempo, pero nunca con el significado actual, ni mucho menos con el significado retrospectivo que se le pretende dar a los "orígenes anarquistas de nuestros sindicatos". Los "anarquistas" actuales tienen tanto que ver con los "anarquistas" del siglo Pasado en América Latina, como los cristianos papistas de hoy, con los "cristianos" de la época de Cristo, o los comunistas revolucionarios de principio de siglo con los bolches argentinos, brasileros, uruguayos de hoy.

    Para comprender la historia es siempre mejor ver lo que defienden y los objetivos de la lucha. A principios del siglo pasado era considerado anarquista todo aquel que estaba contra el orden establecido. En la epoca de EL PRODUCTOR, los actuales anarquistas solo existían como mutualistas, corporativistas, y se los llamaba como tales, los otros, los defensores de la liberación nacional y de democracia pertenecían a los partidos abiertamente burgueses y tampoco hablaban de anarquismo. En esa época ya se constataba la utilización en América Latina de socialista a secas, como sinónimo de los que quieren perfeccionar el Estado y reformar el capitalismo, (ver texto del 12 julio 1888) es decir como sinónimo de socialdemócrata, por eso, de más en más y de forma progresiva se utilizarán otros términos para diferenciarse. En esa época en Cuba se utilizarán los términos anarquistas o socialistas revolucionarios, en México; socialista comunista, en Argentina; Uruguay, Chile, comunista a secas, o comunista anarquista, en el resto de América Latina socialista revolucionario, comunista y anarquista... Por ello una crítica profunda de la ideología anarquista, cuyo padre puede ser considerado Proudhon y que será construida utilizando también todo lo que en Bakunin es una ruptura insuficiente con ella, tal como se ha desarrollado históricamente para dar lugar al anarquismo burgués, y que no negamos la necesidad de sistematizar y publicar lo antes posible, debe partir de la distinción rigurosa entre dicho anarquismo burgués y las posiciones defendidas por los militantes revolucionarios, los militantes comunistas, que se denominarán "anarquistas"35. Sin dicha distinción se cae necesariamente en la interpretación oficial de la historia, y equivale a considerar comunista al que se llama como tal.

  2. Cuando estos señores hablan de SINDICATOS, están también falsificando integralmente las cosas, pues hoy los SINDICATOS a secas son en todos lados organismos del estado burgués y en esa época ese mismo término era en muchos lados uno de los nombres con los que se autodesignaban las asociaciones clasistas de los obreros. El "sindicato" no tenía la significación economicista, reformista con el que se lo conoce en la actualidad. En la época, llamásense asociaciones, sociedades (los nombres más comunes), consejos, federaciones, gremios, sindicatos, comunas o lo que fuese, esa separación entre economía y política tenía una enorme dificultad en imponerse y esos organismos cuanto eran obreros:

    1. vinculaban a muchos proletarios de distintos lugares o/y de distintas ramas, habiendo en la época tanto tentativas de unificación de todos los proletarios de 'un país,' como de creación de organización de internacionales por sectores como pasos hacia la internacional roja36;

    1. la prensa de esos grupos muestra que dichas asociaciones no eran economicistas y que permanentemente como EL PRODUCTOR, "La Junta Central de Artesanos de La Habana" tomaban posiciones sobre todos los aspectos concernientes de la vida política del país en la "defensa de los intereses económicos y sociales de la clase obrera";

    1. por la misma vía se puede verificar el alto nivel en la conciencia internacionalista;

    1. los núcleos de vanguardia en esas asociaciones asumían las tareas históricas del partido comunista.

    Claro que también existían las organizaciones no obreras, el modelo sindical socialdemócrata, el mutualismo anarquista, con todos los matices y con su repugnancia inherente por la acción revolucionaria del proletariado, por la organización del proletariado en partido para la lucha contra el Estado burgués, etc. De esto ya hemos hablado y como explicamos antes, es normal que los sindicalistas, bolches, socialoides o anarcos de hoy se reivindiquen de ese sindicalismo, pues se encuentra en continuidad total con ellos, con su práctica y con los sindicatos de hoy.

    Nosotros tenemos que reivindicar precisamente lo opuesto, todo el trabajo de las asociaciones obreras que tuvo que ser enterrado por la contrarrevolución para construir los actuales sindicatos en donde los obreros están organizados por y para el capital, al servicio de su modernización y reformas.

EL PRODUCTOR, invarianza del programa comunista y nivel de explicitación

El lenguaje de EL PRODUCTOR es oscuro, el estilo pesado, los ejemplos que se dan discutibles o imposibles de conocer bien como para que sean ilustrativos... un siglo no paso en vano y estamos directamente ante la propia lengua (en las traducciones de los clásicos siempre se arreglan esas cosas y se le sacan los giros de época, se pule y en muchos casos se traiciona. Además, sin dudas los textos fueron escritos por diversos compañeros que a la vez, no ocultan los matices (las "tendencias") en la comprensión de un mismo problema.

Pero que mierda importa todo eso, frente A LA EXTRAORDINARIA AFIRMACIÓN DEL PROGRAMA COMUNISTA QUE ESTE GRUPO HICIERA.

Hemos hablado en general de la importancia que tenía en la época denunciar 1. el contenido asesino de la democracia; el explicar con una claridad meridiana 2. la contradicción fundamental proletariado-capital como contradicción mundial; en insistir sobre la 3. necesidad del Partido y la internacional roja; 4. en denunciar el sufragio universal en un momento en que se decía que sería un medio de emancipación del proletariado; sobre la reivindicación clara y sin vueltas del 5. antipatriotismo, del internacionalismo proletario..Y eso, en una época en donde de más en más el socialismo se decía democrático y tenía una práctica totalmente consecuente con ello (4).; siempre buscaba las definiciones entre las fracciones del capital (2) y se mostraba cada vez más patriota (5); en fin en una época en la que se sostenía que la liquidación de la Primera Internacional había sido (parafaseando a Marx) un paso adelante porque el simple sentimiento de solidaridad; entre los obreros de todos los países y de todas las lenguas, eran suficientes para crear y soldar un solo y mismo gran partido. Posición oportunista, espontaneista que en última instancia había abierto las puertas a que fueran los Socialdemócratas y no los Revolucionarios, los comunistas -aunque estos se redujesen a un núcleo mucho menor- los organizados en Internacional. Como lo dijimos muchas veces, es imbécil considerar traidora a la Segunda Internacional en 1914, pues es sobre bases no revolucionarias, sino demócratas, nacionalistas que se había constituido.

Todas estas posiciones que defiende EL PRODUCTOR, serían comunes a los revolucionarios, a las fracciones comunistas del proletariado en América y el Mundo durante el siglo pasado y éste. Ellas se sitúan en la linea invariante del programa comunista y aunque en cada época y lugar se ha expresado de diversa manera, a veces utilizando diversos argumentos y dándole un significado distinto a los términos, su contenido es esencialmente el mismo. De todas maneras, no deja de admirarnos el hecho de encontrar en esas circunstancias, en que sin lugar a dudas las revolucionarios a nivel mundial estaban dispersados y la historia oficial del "movimiento obrero mundial" nos dice que en el mundo había solo socialdemocracia (bajo su forma lassalliana o proudhoniana), un desmentido tan categórico.

Claro que los interpretes oficiales, los revisores de la historia si se viesen en la obligación de explicar "EL PRODUCTOR" se encargarían de hacerlo. Comenzarían discutiendo si se trataba de un "partido político" o de un "sindicato" y como no es ninguna de las dos cosas (al mismo tiempo que es una organización que se sitúa en la trayectoria histórica del Partido de clase internacional, como fue la Liga de los Comunistas, la dirección real del octubre del 17 en Rusia, los socialistas comunistas en México, la FORA en Argentina...), tendrían que comenzar la falsificación desde el principio... luego vendría el "infantilismo antidemocrático", el 'indiferentismo con respecto a la cuestión nacional" y tendrían que concluir "en el desprecio anarquista de los medios políticos y del socialismo a través del Estado". Es decir el conjunto de los medios tácticos que utiliza la burguesía para someter y aislar las tendencias radicales del Proletariado.

Y llegamos así a la última serie de artículos que hemos publicado, Democracia y Socialismo, donde se completan las afirmaciones programáticas:

  1. Necesidad de destruir el capital, y definición del objetivo del socialismo como la lucha por la desaparición del salario.

  1. Explicación excelente del desdoblamiento de la realidad, la igualdad, libertad, democrática como complemento de la esclavitud asalariada.

  1. Denuncia incluso de la democracia ideal, de la situación extrema "el hombre más honrado... dictando leyes libres iguales y el proletariado como ciudadano igual al burgués y como esclavo.

  1. La necesidad de destruir el Estado burgués y no de perfeccionarlo.

  1. Un aspecto central en la argumentación contra todo socialismo burgués: no se trata de "darle fortaleza a lo que hay necesidad de destruir",

Tanto estas afirmaciones programáticas, así como los que señalamos anteriormente, preparaban ya (aunque estén solamente esbozadas) la ruptura revolucionaria de principios de nuestro siglo. Ahí teníamos ya presentes, en forma concentrada, también la lucha contra los errores futuros. En efecto, Marx había de una forma u otra sostenido con altibajos todos estos puntos y los encontramos en sus obras esparcidos y la vanguardia revolucionaria de los años 17 al 23 los defendía de una u otra forma. Sin embargo, son esos mismos problemas que aparecen aquí concentrados los que no fueron superados en esa fecha. Son esos mismos los problemas centrales que tendremos que afrontar en el futuro.

Si, se había insistido mucho en que era necesario la lucha por la abolición del asalariado, el capital... ¡¡pero en el 17-23 casi por todos lados, se aceptó como sinónimo de socialismo el hecho de que las grandes, empresas pasasen a manos del Estado burgués!! Si, todos los militantes que se situaron en la linea de ruptura total con la Segunda Internacional (en la Tercera Internacional o fuera de ella) acordaban en la necesidad de la lucha contra la democracia en general... pero todas las "tácticas" que predominaron, que fueron las que triunfaron en la Tercera Internacional, resultaron en su conjunto como un apoyo radical a la democracia ¡! Si, se veía que la igualdad entre asalariado y burgués era un mito, pero se consideraba "táctico" la exigencia de la democracia ldeal que la burguesía sería incapaz de cumplir, lo que supuso la imponente política antiproletaria de renuncia a la lucha por sus propios intereses ¡! Si, se había dicho que había que destruir el Estado burgués y no perfeccionarlo, oponiéndole la organización del proletariado en clase dominante (semiestado proletario), pero se teorizó la necesidad de perfeccionar el Estado capitalista Ruso, y su gestión del capital. Si, la III Internacional denunciaría el sufragio universal, pero consideraría necesario la lucha por su obtención en lugares como en Cuba, ¡precisamente! Si, se reivindicaba el partido y la Internacional, pero desde Moscú se censuraba toda ruptura radical con los centristas, los parlamentaristas, los frentepopulistas, etc.; condición indispensable para ello. Si, se denunciaba el capitalismo y su estado pero se sostendría en nombre del socialismo (¡!) la necesidad de apoyarlo, de desarrollarlo, y (contra los comunistas de izquierda) que el capitalismo de Estado es un paso adelante, que el capitalismo monopolista de Estado es la preparación material más completa al socialismo...

NO, NI EN ESA EPOCA, NI TAMPOCO HOY, SE TIENE CLARO QUE LO QUE SIGNIFICA: "ES MAL SISTEMA DARLE FORTALEZA A LO QUE HAY QUE DESTRUIR"

Aún hoy tenemos mucho, muchísimo que aprender de nuestra propia historia, para no cometer los errores del pasado, para no permitir a la burguesía que siga jugando con nuestra sangre por nuestra propia ignorancia de lo que ya ha sido al menos indicado teóricamente. Contra la utilización de la ignorancia que el proletariado tiene de su propia historia, para hacerle dejar su vida, su sangre, sus huesos, al servicio de sus verdugos castristas, sandinistas, socialdemócratas... la reconstitución de la historia de nuestra clase, la afirmación del programa comunista, la centralización de las fuerzas revolucionarias a nivel internacional, constituye una necesidad imperiosa.

Notas:

30 Lease bien para ver hasta que punto esos revolucionarios no tienen nada que ver con la enorme mayoría de los que hoy se llaman anarquistas, en realidad profundamente extremistas de la democracia, de la liberación nacional, de la autogestión (verdadera proclamación de la armonía entre el capital y sus explotadores bajo su forma moderna) del antifascismo, como lo son todas las tendencias de la CNT española al PVP (ROE) Uruguayo.

31 El lenguaje oculta la realidad. No se trata jamás de élites sino de fracciones del capital. Es un sin sentido hablar de anti y pro imperialista dado que todo capital es imperialista y que solo se puede ser antiimperialista, siendo anticapitalista, comunista.

32 Tomamos la terminología de nuestros adversarios para ridiculizarla. Es claro que "burguesía antiimperialista", es un sin sentido tan grande como "burguesía anticapitalista" o "burguesía cuyo proyecto es la eliminación de la plusvalía".

33 Desde la década de los 20 hasta hoy, en muchos países de América Latina, se denominan Bolches (por oposición a revolucionarios, a los comunistas) a los agentes de Moscú a los partidos falsamente comunistas, a la política general de conciliación de clases, frente populista, de liberación nacional, electorera, de parlamentarismo "revolucionario", reformista... que se impusiera desde la "tercera internacional" contra el proletariado revolucionario. Ello viene de que en los años 20 eran los bolcheviques los que dirigían, esta política, en plena contrarrevolución internacional y como agentes de ella; expulsando, persiguiendo, denunciando a todos los militantes que rechazaban dicha linea, a todos los que luchaban por no entregar la bandera comunista a la burguesía "nacional y progresista".

34 Ver COMUNISMO número 2 Oct. Enero 1979-80 y LE COMMUNISTE número 5.

35 Es claro que el término mismo de anarquismo sin gobierno, que designa uno de los objetivos del movimiento es totalmente parcial y como tal erróneo para designar tanto el movimiento revolucionario como el objetivo mismo: la Comunidad humana.

36 La tentativa, en una época de inexistencia de Internacional era valiosa; aunque el método equivocado.

 


CO8.3 Reconstituir la historia del proletariado revolucionario.