ACERCA DE LA LUCHA CONTRA LA DEMOCRACIA EN LOS DIFÍCILES AÑOS 80 DEL SIGLO PASADO

EXTRACTOS DE ''EL PRODUCTOR" - LA HABANA 1887-1890.

LA CONTINUIDAD HISTÓRICA DEL COMBATE MILITANTE CONTRA LA DEMOCRACIA1 llevada adelante incansablemente por las fracciones de vanguardia del proletariado mundial no conocen, ni conocieron nunca fronteras. Intentaremos aquí explicar brevemente, como dicha lucha se presentará en la década del 80 del siglo pasado, lo que nos permitirá ubicar y comprender en toda su importancia la obra del periódico "EL PRODUCTOR", aparecido en La Habana, casi un siglo antes de la existencia de Cuba "independiente". Al publicar algunos textos y extractos queremos contribuir, no solo al desenterramiento de una parte muy poco conocida de la historia (es uno de los períodos más desconocidos de la historia del proletariado internacional), sino también a combatir la versión social-demócrata de la misma, al poner en evidencia las fuerzas revolucionarias que incluso en esos momentos difíciles, luchaban contra todas las posiciones de la socialdemocracia de hoy y de ayer: contra la democracia, contra la patria, contra la reforma del Estado... oponiéndole la autonomía del proletariado, por la destrucción del Estado burgués, por la Revolución Social.

La situación del proletariado en la época

El proletariado se encontraba nuevamente sin un centro único, la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), como dirección real había muerto. La ola de sangrienta represión que sacudía Europa (que no había menguado desde la Comuna), acompañada de la profundización de la miseria y la desocupación, con la consiguiente exacerbación de la competencia que se libran los proletarios entre ellos (cuando no poseen una estructura de asociación y solidaridad internacional para combatirla), la muerte de Bakunin (1876), Blanqui (1881) y de Marx (1883); la política reformista, de democracia radical y a veces pseudo-socialistas llevada adelante por algunos gobiernos de América2 contra la emergencia de la autonomía proletaria, constituyeron los principales elementos sobre los que se asentaría una nueva fase de desarrollo del reformismo. Todo coadyuvaba a un nuevo impulso de las teorías del "mal menor", del conjunto de las ideologías burguesas especialmente obreristas, en las que se utilizarían los nombres de esos revolucionarios. Se abría la época de modernización del reformismo, de las viejas teorías de conciliación de clases de los liberales, los republicanos, los socialistas y anarquistas burgueses, de masificación de las ideologías sindicalistas, corporativistas, antiautoritarias, parlamentaristas, federalistas de los Proudhon, de los Lasalle, donde en el fondo se concilia no el socialismo con la democracia pues esto es imposible, sino el servilismo hacia el Estado con el servilismo hacia la democracia3.

Es la época de la socialdemocracia4, es decir, en la que aquella política de alianza del partido de la revolución social, el del proletariado, con el de la democracia, el de la burguesía grande, mediana, pequeña, encuentra su apogeo; lo que solo puede materializarse en una fase descendente de la lucha revolucionaria, en base a la debilidad del proletariado como partido autónomo, a la renuncia práctica al programa y a los intereses del proletariado y la revolución social.

En efecto, ese tipo de tendencia se da necesariamente en los períodos en los cuales el proletariado pasa al fondo de la escena revolucionaria como ya lo señalara Marx en "la lucha de clases en Francia" (LCF) y "El 18 Brumario" (18B), mientras las fases de ascenso revolucionario se caracterizan por un conjunto de luchas por las cuales "el proletariado se desprendió como partido político independiente del partido demócrata" (LCF p. 67) culminándose en las jornadas de junio del 48 donde "todas las clases y todos los partidos se habían unido en un 'partido del orden' frente a la clase proletaria como 'partido de la anarquía', del socialismo, del comunismo" (18B p. 24, los subrayados son de Marx); las fases de descenso se caracterizan por lo contrario. Así, "con esta derrota -la de junio 1848- el proletariado pasa al fondo de la escena revolucionaria. Tan pronto como el movimiento parece adquirir nuevos bríos, intenta una vez y otra pasar nuevamente a primer plano, pero con menor energía y con resultados cada vez más insignificantes. Tan pronto como una de las capas superiores a él experimenta cierta efervescencia revolucionaria, el proletariado se alía a ella y así va compartiendo todas las derrotas que sufren uno tras otro los diversos partidos..." (18B p. 23).

Así, en los primeros meses de 1849 "El partido social y el demócrata, el partido de los obreros y el de los pequeños burgueses (y de los burgueses, podemos agregar en coherencia con los sucesos históricos y con otras partes de esos mismos textos de Marx) se unieron para formar el 'partido socialdemócrata'" (LCF p.84 subrayado por Marx).

Era pues una fase de descenso en la lucha proletaria de desaparición relativa del proletariado como fuerza independiente, es decir, una fase socialdemócrata y en particular la fase en la que la socialdemocracia se internacionaliza y se dota de formas adecuadas, es la Época de la Socialdemocracia Internacional. Por todas partes, pero sobre todo en Alemania, la Socialdemocracia intentaba convencer al resto de la burguesía de los enormes servicios que le podía brindar en la lucha, contra las tendencias revolucionarias del proletariado. Así, ante la incomprensión de algunos sectores de la derecha (ejemplo: Bismark) que no tenían aún clara la oposición consecuente de la socialdemocracia contra toda lucha revolucionaria, las declaraciones de sus jefes se multiplicaban para afirmar que sus verdaderos fines no eran revolucionarios, sino reformistas. Era motivo de exclusión el preconizar la acción directa y más aún el sostener la necesidad de la lucha armada contra la burguesía. Ni siquiera faltaban las declaraciones

nacionalistas, chauvinistas, de los Wilhem Leibknecht y Cía., en el sentido de que "los socialistas alemanes darían sus vidas para defender hasta la última pulgada de territorio alemán -incluida la Alsacia y la Lorraine-5, política que llevarían efectivamente a la práctica en 1914.

Según la "historia oficial del movimiento obrero", historia hecha por los "anarquistas", por los grandes partidos "comunistas" y "socialistas", en la época existían ellos solos: la socialdemocracia y los anarquistas que no eran sino una variación aburrida de la socialdemocracia. Esa historia evidentemente falsa y coincidente con los intereses de la supeditación del proletariado a la burguesía, oculta la verdadera frontera entre burguesía y proletariado revolucionario, ocultando todas las fuerzas revolucionarias existentes en la época en lucha contra la burguesía y la democracia.

En efecto, en esos años, los partidarios de la conciliación de la socialdemocracia, encontraron una enorme y gloriosa resistencia obrera que no lograron acallar (como sucedería casi enteramente en el mundo en la fase que se inicia en la década del 20 de nuestro siglo) que luchaba por la autonomía del socialismo con respecto a la democracia, por el socialismo revolucionario, por el comunismo. De esa lucha existente en las calles, en las fábricas, en las discusiones que se desarrollaban en los clubs obreros, en los campos... de diversas partes del mundo, poseemos aún un conocimiento bastante relativo, gracias al testimonio insuficiente de algunos escritos militantes y la prensa obrera de la época que ha llegado hasta nosotros.

Esa lucha, del último cuarto del siglo pasado, no niega que en su conjunto la época no haya sido de ascendencia en la autonomía del proletariado pero, a pesar de ello, la misma tiene, desde nuestro punto de vista de clase, un interés fundamental, pues constituye incuestionablemente la preparación teórica-práctica de una nueva fase de ascenso en la revolución, que comenzaría a concretizarse desde principios de siglo, donde el crecimiento sin precedentes del asociacionismo proletario, el desarrollo enorme de la prensa revolucionaria, tendrían sus primeras concretizaciones en enormes manifestaciones de masas, grandes huelgas generales y acciones armadas inscriptas en ellas en Bélgica 1902, en Chile 1905, en Rusia 1905, en Argentina 1907,1909... y sobretodo en Baja California y México 1911 y que sería coronada por la fase revolucionaria propiamente dicha de 1917 a 1923 que con Rusia como centro, abarcará el mundo entero.6

Como siempre, lo que nos interesa es esa linea invariante de la revolución, que prepara programáticamente (es decir desde el punto de vista organizativo, teórico, etc.), incluso en las malas épocas, la fase próxima haciéndola posible. Por ello, no nos interesa en sí la vida de la unión de la social-democracia sino por el contrario, la de las fuerzas sociales tendientes a toda separación entre el socialismo (el único posible y verdadero): el revolucionario, el comunismo (necesariamente antidemocrático) y la democracia. En esa linea se encuentra "EL PRODUCTOR" que, aparece precisamente en los años en que se forma la Internacional de la Socialdemocracia: la Segunda Internacional (julio de 1889 en París).

Claro que siempre habrán sectores en la socialdemocracia, en desacuerdo con la política general de ella, que participarán en algunas luchas obreras contra la burguesía y que harán críticas parciales contra la democracia7 el parlamentarismo, el reformismo, etc.; pero la verdadera crítica contra la democracia se desarrollaba en la época en casi todo el mundo, fuera de la socialdemocracia. Como se sabe, solo 15 años después se comenzaría a desarrollar una oposición más global al interior de la socialdemocracia, en torno a Lenin y otros internacionalistas, pero que para ser consecuente deberá necesariamente romper con la totalidad del programa de la socialdemocracia; situarse también fuera de ella, retomar aspectos centrales de la crítica que se hacía desde afuera de la socialdemocracia, desde el comunismo hasta reivindicarse también como comunistas opuestos a toda democracia. Hecha esta aclaración, veamos por lo tanto, brevemente, algunos aspectos de la crítica de la democracia, realizada en esos años, por el proletariado revolucionario.

El mito de la época: América paraíso

La democracia, bajo la forma en que la burguesía la había idealizado, su forma parlamentaria y republicana, aparece realizada en la época en casi todos los países de América (tanto en Latinoamérica como en Estados Unidas) y en algunos países de Europa (véase EL PRODUCTOR de el 22 de diciembre de 1889 publicado a continuación). Ese elemento, sumado al hecho de que los salarios eran un poco menos bajos en América que en Europa, donde el proletariado reventaba literalmente de hambre, explica una nueva ola de migraciones en ese sentido8 y la existencia del mito de la época (exactamente el mismo de hoy, pero empujando la migración en sentido inverso), según el cual América era algo así como un paraíso.9 Durante muchas décadas las tendencias burguesas entre los obreros permitirían la perpetuación de esos mitos tanto en América como en Europa. Así, por ejemplo, El Internacional publicado en Montevideo durante 1878, y que pretendían reivindicar la linea de la AIT pero que en realidad era Proudhoniano, dice en su número 1: "Se nos oculta que en esta parte de América el capital no es tan enemigo del trabajo (SIC) (¡la misma imbecilidad que se trata de hacer creer ahora en Europa! NDR) como allende de los mares, en la vetusta y desvencijada Europa; sabemos que los Gobiernos del Plata (SIC) (de hecho se preparaba el camino para los primeros ministros "anarquistas" del mundo que se concretizarían a principios de siglo con la colaboración de Arenas en el Gobierno de Batlle en Uruguay) guardan al obrero en ciertas ocasiones y en determinadas épocas, consideraciones que agradecemos como sinceras (SIC) (también aquí se encuentran los antecedentes reales de los Sindicalistas ministerialistas, de la FORA -Federación Obrera Regional Argentina- Camaleónica, en oposición a la FORA Comunista NDR), pero no faltan momentos en que los obreros inmigrantes padecen las más crueles expoliaciones, después de promesas ilusorias y de vanas esperanzas".

Los militantes revolucionarios de todas partes del mundo intentaban desmentir esa falsedad, poniendo en evidencia que el capital y el proletariado son enemigos irreconciliables, y que el mito de que los obreros vivían bien en América era precisamente eso, un mito, dirigido y publicitado por el capital internacional para poseer internacionalmente una masa de obreros que bajasen los salarios en América y contribuyese a quebrar las luchas por la reducción del horario de trabajo y por mejoras salariales que se llevaba a cabo en toda América. Las empresas americanas y europeas, enormemente vinculadas, cuando las americanas no eran simples filiales de las europeas, se daban el lujo de contratar obreros en Europa y traerlos en el medio de las huelgas para quebrarlas10. Sin una Internacional Revolucionaria, era muy difícil combatir esa política del capital. A pesar de que, la miseria misma, hacía comprender al recién llegado que lo hablan engafado, la lucha de clases lo unificaba con sus hermanos contra la burguesía y su democracia, (incluso en esos países considerados modelos como los del Plata), y la propaganda revolucionaria atacaba de lleno esos mitos, era muy difícil llegar a ser comprendido por los Proletarios europeos directamente concernidos (los que estaban aún en Europa) para que no se dejasen arrastrar por él. En la época se darán varias iniciativas de reconstitución de una asociación internacional de trabajadores que fracasarán y solo se conseguirán algunas giras por Europa de militantes revolucionarios intentando explicar la realidad, que conocían perfectamente por haber vivido en América o haber pasado uno de sus tan reiterados exilios; pero iban a ser necesarios importantísimos hechos (como los que veremos en el próximo capítulo) para que el Océano y el filtraje de la información burguesa, socialdemócrata, no pudiesen ocultar que en "ese nuevo mundo" los obreros vivían también miserablemente, luchaban abiertamente contra la burguesía y que la democracia modelo sacaba también sus garras terroristas para liquidar toda tentativa de organización del partido de la revolución social.

Téngase en cuenta que si bien los diferentes sucesos de la lucha de clases acaecidos en Europa eran conocidos aunque distorsionados, en toda América, la inversa no era cierta. El mito del paraíso permitía ocultar el desarrollo del movimiento revolucionario, del comunismo en América.11

Demoliendo los mitos : la importancia de los "sucesos de Chicago"

Fue precisamente en esas circunstancias que se desarrollaron (lo que históricamente se conoce como) "los sucesos de Chicago" que atacarán a todos esos mitos en forma decisiva, pues mostrarán al proletariado de todo el mundo, contra la socialdemocracia, el carácter terrorista de la democracia "más democrática del mundo" y la necesidad del proletariado de enfrentarla con la violencia revolucionaria.

El mismo nombre de las cosas "los sucesos de Chicago" podría dificultarle al lector de hoy día la comprensión de la amplitud del movimiento. Se trataba de un amplísimo movimiento proletario por la reducción del horario de trabajo, existente ya no solo en toda América sino en todo el mundo y que buscaba tomar forma, coordinarse, unificar reivindicaciones, etc.; y que tendrá su punto álgido en ese famoso primero de mayo de 1886 (y los días siguientes) con la huelga general en Estados Unidos (centenares de miles de huelguistas) acompañada de acciones dinamiteras llevadas adelante por militantes revolucionarios, que según parece cometieron el error de anticiparse a un plan mucho mas vasto, ofensivo e insurreccional para el cual (según la acusación fiscal) los subversivos contaban solo en Chicago con más de 1.000 hombres armados y disciplinados.

Esta vez, la burguesía mundial no podría parar la ola de apoyo obrero internacional a esos militantes. En Estados Unidos se declara la democrática caza al paria anarquista, socialista, que culmina con los juicios, la condena y la muerte (11 de noviembre de 1887) de algunos dirigentes del movimiento. Ocho compañeros serán sentenciados, de los cuales cinco serán asesinados por los verdugos del Capital internacional. Las valientes declaraciones de esos revolucionarios fueron conocidas en el mundo entero y por primera vez el Océano y la socialdemocracia, iban a ser impotentes para impedir que los obreros de todas las latitudes conocieran la verdadera jeta sanguinaria racista del "paraíso" democrático.

Publicamos algunos extractos de las mismas, de acuerdo a la versión que fuera publicada por EL PRODUCTOR en 188712, que como correspondía se solidarizó integralmente con todos los actos de los militantes revolucionarios.13 Ello permitirá completar la visión de la época y de la situación en esa región de América en donde se inscribirá la acción de EL PRODUCTOR, y de paso tirar abajo algunos mitos más de la contrarrevolución histórica, de la historia escrita por la contrarrevolución. Se conocen los límites de una declaración efectuada ante un juzgado burgués realizada por Un condenado a muerte, pero ni siquiera así pierden valor. Bastan los extractos que publicamos para saber porqué dichas declaraciones son aun tan desconocidas y por qué para nosotros tiene tanto interés el darlas a conocer.

AUGUSTO SPIES: "Al usar de la palabra lo hago como representante de una clase en frente de otra clase enemiga; y, como decía aquel personaje veneciano, mi defensa es vuestra acusación, mis pretendidos crímenes son vuestra historia... El salario, es el origen de todas las injusticias sociales, injusticias tan enormes que indefectiblemente producirán la Revolución. Grinnel ha declarado, que es la Anarquía que trae ante los jueces. Pues bien; la Anarquía es una filosofía, un estudio del mundo y de la sociedad; si es eso lo que se trata de juzgar yo lo digo con orgullo 'soy anarquista'. Os declaras enemigos del socialismo, denunciándole como un crimen ante vuestros jurados llenos de preocupaciones; sea en buena hora; pero nosotros podemos probar que el capitalismo es la aplicación de una teoría económica que enseña como una clase de hombres puede vivir a expensas de otra, en tanto que el socialismo que quereis condenar demuestra como las riquezas son patrimonio común de la humanidad y nadie sin irritante violación del derecho puede privar a otro de la parte que le corresponde en el disfrute de estos goces..."

MIGUEL SCHWAB: "Como obrero que soy he vivido entre los míos; he dormido en sus buardillas y en sus cuevas; he visto prostituirse la virtud a fuerza de privaciones y miseria y morir de hambre hombres robustos por falta de trabajo, pero esto lo había conocido en Europa y abrigaba la ilusión de que en la tierra de libertad -según la motejan- no presenciaría estos tristes cuadros. Sin embargo, apenas puse aquí el pié, tuve ocasión de convencerme de que (aquí) sucede lo mismo respecto al obrero, sino peor que en los demás países. En efecto, tended la vista en vuestro derredor y encontrareis que solo en Chicago hay más miseria que en todas las naciones del viejo mundo reunidas. De ahí, pues la razón que haya aquí más socialistas nacionales que extranjeros, lo que oculta cuidadosamente la prensa burguesa, que acusa a éstos de traer la perturbación y el desorden. Antes de terminar, yo declaro estar dispuesto a morir por mis convicciones, puesto que esto puede ser útil a la propaganda."

NEEBE: "Hasta (hace) algunos días, no sabía yo lo que era la libertad y la ley en los Estados Unidos... celebro mi sentencia porque ella enseñará a los amigos del trabajo, a los oradores y agitadores, lo que es la ley en la república Americana y los peligros que corren."

ENGEL: "Siéndome imposible soportar una existencia apenada por toda suerte de desgracias, dejé mi país, Alemania en 1872, creyendo encontrar en América la república tan preconizada en Europa. Llegado a Filadelfia mi corazón latía de alegría al solo pensamiento que iba a vivir en un país libre. Pero todas mis ilusiones se disiparon bien pronto, viéndome obligado a confesar que en esta República, modelo de burgueses, se cuentan por millones los proletarios excluidos del derecho a la existencia. Y esto no es una invención gratuita, sino un hecho real. Hay que decirlo alto, repetirlo en todos los tonos para que los obreros que aún creen en las libertades y bienestar republicanos, se convenzan de que la burguesía es tan infame monárquica como republicana: en Chicago -yo he sido testigo presencial- infelices trabajadores se alimentan únicamente con los despojos que recoge en las basura…"

LINGG: "... Os declaro franca y abiertamente que soy partidario de los procedimientos de fuerza. Recientemente declaré... que si nuestros enemigos empleaban el cañón, nosotros debíamos usar la dinamita contra ellos. Repito que soy enemigo declarado del orden actual y que lo he de combatir con todas mis fuerzas, mientras me quede un soplo de vida. Vuelvo a declarar, franca, y abiertamente, que soy partidario de los medios violentos. Me ratifico en mis palabras en que hemos de oponer la dinamita al cañón."

PARSONS: "... Si yo no puedo firmar todos los artículos de La Alarma, cosa que se me imputa como un crimen, me declaro responsable de todos en absoluto y muy particularmente de los que he escrito sobre la dinamita y el armamento... Los explotadores dan a sus mercenarios fusiles Winchester, rifles a 18 dólares cada uno, nosotros hemos buscado el medio de fabricar bombas de dinamita que solo nos cuestan seis céntimos…"

Si esos compañeros pusieron o no la bomba en cuestión y mataron esos agentes del orden capitalista, o si todo fue un invento de la justicia burguesa, es algo muy poco importante en el día de hoy; lo cierto es que esos compañeros en toda circunstancia se mantuvieron en negativa frente a las acusaciones concretas, como corresponde; que dada la posibilidad de que sus declaraciones fueran conocidas por los obreros del mundo entera (lo que cada vez es más difícil), reivindicaron integralmente la necesidad de utilizar la violencia revolucionaria, el terrorismo rojo, contra el terrorismo del estado republicano y democrático, como queda suficientemente y terminantemente demostrado en los extractos de las declaraciones que anteceden14. Es importante decirlo hoy, pues la contrarrevolución haría de la necesaria reivindicación de la inocencia, que los acusados hicieran frente al Jurado, la supuesta ideología de los mismos y hoy pacifistas de todos lados tienen el coraje de utilizar los nombres de los "mártires de Chicago" para la conciliación de clases, para la democracia, para el día de la fiesta del trabajo... etc., es decir para todo lo contrario de lo que reivindicaban los ahorcados de Chicago. Como queda claro, somos nosotros, los proletarios revolucionarios, los que podemos y debemos reivindicar a los compañeros de Chicago y no los partidarios de las democracias, de la socialdemocracia, del anarquismo individualista y autogestionario, de los socialismos democráticos de hoy, que en los hechos siguen ahorcando todos los días a los Parsons, los Engel, los Lingg... a los proletarios revolucionarios.

De la ignorada historia del movimiento comunista en esa región de américa

Para comprender la vida de EL PRODUCTOR, sería necesario dar una visión más precisa y estructurada de la situación del movimiento comunista en esa parte de América, pero no nos es posible, pues la historia del movimiento comunista en América entera, está aún por escribirse y por lo tanto solo disponemos de elementos totalmente aislados de dicha historia, como lo es precisamente EL PRODUCTOR, que al mismo tiempo que testimonia de la linea en que el mismo se desarrollaba, nos deja con la sed de saber las circunstancias precisas de su acción, las condiciones concretas que posibilitaron su origen, así como sus relaciones con otros grupos y periódicos de la época.

De todas maneras, el señalar brevemente algunos de esos elementos aislados, que la contrarrevolución no ha logrado impedir que su conocimiento llegara hasta nuestra generación de revolucionarios, resulta la condición mínima para situar a EL PRODUCTOR. En esa medida el haber subrayado los sucesos de Chicago, no solo nos permiten explicar la problemática general de la época, sino el tocar aspectos intimamente ligados al movimiento revolucionario en Cuba. En efecto, el movimiento comunista en Cuba (que de más estaría señalar que formaba parte indisoluble del movimiento comunista mundial) según los elementos de que disponemos, estaba muy particularmente asociado -en contacto- con el de México, España, Estados Unidos... (luego lo estaría con el de Puerto Rico, República Dominicana, y los otros países de América Central). Se conocían las noticias de Francia, Alemania, Rusia... pero llama la atención la falta de contacto con el resto de los países del Sur de América y con Italia.

Sin embargo, todos los elementos históricos de que disponemos, conducen a pensar, que haya sido el movimiento comunista en México, el que estuviera más intimamente ligado con el de Cuba; lo que creemos explicable, por el constante pasaje de militantes revolucionarios de uno a otro país, acosados por las sucesivas olas de represión antiproletarias en México, que constituyera en la época no solo uno de los puntos neurálgicos de las guerras imperialistas, de lo que siempre se habla (recuerdesé en esos años la guerra expansionista del capitalismo esclavista de Estados Unidos, la intervención militar de Francia, España, Inglaterra, etc.), sino también una zona de gran desarrollo del movimiento revolucionario del proletariado que siempre se desprecia o se ignora15, que tuvo siempre la decisión inquebrantable de solidarizarse por todos los medios con la lucha del proletariado en otras regiones del mundo.

Al respecto, nos parece imprescindible señalar que en las décadas anteriores se había producido en México un crecimiento sin precedentes del asociacionismo obrero tanto rural como urbano, que intentaba, en la linea de los intentos de revolución social de principios del siglo pasado ahogado en sangre por españolistas e independentistas coaligados16, afirmar un proyecto revolucionario, lo que significa un salto cualitativo con respecto al movimiento comunista del pasado, dominado por la mera resistencia sin perspectivas al capitalismo. La unificación del proletariado de distintas nacionalidades y tribus, en un mismo lugar de producción, el surgimiento de las primeras fábricas, la presencia de inmigrantes de varias latitudes contribuía a ese proceso, a pesar de que los obreros industriales eran aún pocos, las ciudades chicas y la concentración del proletariado baja.

Las huelgas en la industria textil en San Idelfonso (1864, 1865) luego en Tlalpan (1866,1868)17 para la reducción del horario de trabajo de las mujeres y niños, mejorar en los materiales y en las condiciones de trabajo, aumentos de salarios, que serán reemprendidas con más vigor en 1877, donde se lograría la eliminación del trabajo nocturno, constituyen eslabones de ese movimiento, que intentaría dotarse de un centro en 1870, creación del Gran Círculo de Obreros de México y en 1880: creación de la Gran Confederación de Trabajadores Mexicanos.

Es cierto sí, que ese asociacionismo, como en todas partes del mundo no había logrado desprenderse de la ideología burguesa y pequeña burguesa; y el reformismo, el proudhonianismo bajo sus formas propias o "criollas" estarán presentes desde el principio. Pero a estas tendencias mayoritarias en la constitución del Gran Círculo de Obreros de México y también en su forma proudhoniana en la escisión que fundara La Social (1871) que en realidad no eran más que otra cara de las imbecilidades de Albert K. Owen que pretendía construir ahí la "metropolis socialista de occidente"18 con ayuda de varios estados capitalistas19, se opondría siempre una tendencia realmente clasista, es decir comunista.20

Esa tendencia que como sabe el lector, es la que más nos interesa, será también la más perseguida. Es a la vez la más ligada a los revolucionarios cubanos y estadounidenses pero será también la menos conocida.

Sabemos, si, que esa tendencia histórica, la comunista, que para dar puntos de referencia internacionales21, se sitúa en la línea que en la Comuna de París estuvo representada por los militantes de la Internacional, con discrepancias con los blanquistas y sobre todo en oposición total con el proudhonianismo, era minoritaria frente al mutualismo en los congresos de las asociaciones obreras de México. Sin embargo, esa misma línea estuvo a la cabeza de la Escuela de El Chalco y del Club Socialista, y se autodenominaba "socialista comunista" para diferenciarse precisamente de esos socialismos pequeño burgueses y apartidistas.22 Fueron esos mismos compañeros, que se dotaron de las estructuras necesarias para el estudio conjunto, la formación sistemática de cuadros revolucionarios (se asumía colectivamente desde la alfabetización misma de niños y adultos en un medio rural en donde la mayoría no sabía leer, a la discusión de textos, a la formación y ejercitación de oradores y agitadores de masas), la discusión organizada, los que dirigieron el movimiento revolucionario agrario en todo su desarrollo incluido su punto culminate: la fase insureccional. La insurrección de el Chalco en 1869 será uno de los puntos culminantes, por la radical autonomía de clase, no solo del movimiento del proletariado mexicano, sino del mundo entero en todo el siglo pasado. A ese núcleo pertenecen los dirigentes comunistas-socialistas que serán fusilados entre los que se destaca Julio Chavez Lopez, como agitador, y hombre clave del armamento del proletariado que había aprendido todo, incluso a leer, al seno de dicho grupo. A pesar de ese tremendo golpe por la derrota de la tentativa revolucionaria, esa fracción comunista se reintentará reorganizar en las décadas siguientes y reconstituir la Escuela de El Chalco. En esa misma linea, y suponemos teórica y orgánicamente ligado por mucho de los hombres, se fundaría el primer "Partido Comunista Mexicano"23, que aunque de existencia efímera por la represión, tuviera un importante desarrollo político en todo el territorio, incluyendo células y centros políticos en parte del territorio del actual Estados Unidos. Entre otros periódicos publicó la Revolución Social, dirigido por Alberto Santa Fe, profundamente enemigo del reformismo. En ese desarrollo del movimiento comunista, especialmente presente en el proletariado agrícola hay que buscar ya los antecedentes de la gigante y frustrada revolución proletaria que se desarrollara en 1909. En efecto, estamos seguros de que un estudio serio de dicha Revolución evidenciaría las ligazones teóricas y tal vez orgánicas entre dicho movimiento y el iniciado por la Escuela del Chalco en la década del 60 del siglo pasado, con sus tentativas de reorganización en las décadas siguientes que serán violentamente perseguidos y reprimidos, y también con esas revueltas como las de Tenochic en 1892, la de Paplanta en 1895, la de Acayucán en 1906...

En Cuba, el movimiento del proletariado parece haber seguido tanto los altos y bajos del de México como el mismo tipo de lucha de tendencias. Sin embargo, la existencia de la esclavitud abierta, directa en 1880 como complemento y base del asalariada (que continuó practicándose en Cuba hasta fines de siglo a pesar de la abolición jurídica), así como un mayor paso de las estructuras artesanales propiamente dichas, constituirían trabas objetivas a la unificación y centralización del proletariado en comparación a las del movimiento en México u otros puntos de América. Los sectores claves del proletariado cubano serían sin dudas los obreros tabaqueros, que constituyen sus primeras sociedades (que conocemos) en 1868 y los obreros portuarios de la Habana que pueden considerarse una fuerza organizada desde la década de los 70. En ambos sectores se desarrollarán las diversas posiciones que ya señalabamos en México, el sindicalismo mutualista de un lado y las posiciones contrarias a toda conciliación de clases, por la lucha revolucionaria, la acción directa contra el capitalismo, etc., del otro. Esa lucha de tendencias se desarrollará paralelamente a la atracción que esos sectores del proletariado ejerzan sobre el resto de los explotados (incluidos los sometidos a la esclavitud abierta, los típicos artesanos, etc.), como centralización de sus aspiraciones. Al mismo tiempo, es por intermedio de los mismos o/y de sus respectivas tendencias políticas que el proletariado de la Isla de Cuba estrechará sus vínculos con el proletariado de los otros países: partidarios del socialismo revolucionario "sin más", "bakuninista", "marxistas" u otros estarán en contacto con sus "homólogos" de México, España; etc.;24 los portuarios de La Habana serán un medio de contacto con el proletariado internacional... EL PRODUCTOR testimonia en permanencia de dicha realidad y al mismo tiempo que no faltan los editoriales criticando las ideas dominantes entre los obreros y artesanos de la época (como la posibilidad de conciliar el capital y el trabajo) constan los llamados a la solidaridad internacional, a la solidaridad del proletariado cubano con sus hermanos del continente o de cualquier otra parte del mundo. Particularmente ligado a los obreros tabaqueros y otros sectores del proletariado que se organizaban en torno a ellos, EL PRODUCTOR es con respecto a ese núcleo más avanzado un medio de información, organización, polémica, propaganda, etc., a través del cual llegan a expresarse también directamente los obreros de los tabacales de México, así como no faltan los textos en que se nota la ligazón con los obreros de ese sector (y otros) en U.S.A.

EL PRODUCTOR, fue al principio el portavoz de un reducido grupo de militantes, entre los cuales el revolucionario internacionalista Saturnino Martinez, que desde la década del 60 aparece organizando grupos y sociedades obreras. Luego EL PRODUCTOR, como verdadero organizador colectivo de ese sector del proletariado nucleado por los obreros del tabaco y éstos por su vanguardia revolucionaria, se fue desarrollando hasta transformarse en el ÓRGANO OFICIAL DE LA CENTRAL DE ARTESANOS DE LA HABANA25. Tanto en su primera época (1887-1889) donde publicaron 167 números, como en su segunda época (1889-1890) donde se publicaron 78 números, EL PRODUCTOR llevó como subtítulo: "PERIÓDICO CONSAGRADO A LA DEFENSA DE LOS INTERESES ECONÓMICO-SOCIALES DE LA CLASE OBRERA".

No tenemos ninguna duda de que lo fue, a pesar de qué no hayamos tenido la posibilidad de conseguir más que unos pocos ejemplares para leerlos. Teniendo en cuenta el desarrollo y explicitación del programa de la revolución comunista, que en la época el proletariado internacional había logrado consolidar, es incuestionablemente la claridad clasista, revolucionaria de EL PRODUCTOR.

¿Y la lucha por la independencia, por la liberación nacional?

La más profunda de todas las contrarrevoluciones, la que se abre en la década del 20 de este siglo, ha impuesto a los proletarios de todo el mundo, un reflejo tal, por el cual es difícil aún de imaginarse lo que significó en el pasado la autonomía del proletariado, lo que nos jode profundamente para prepararnos para la autonomía futura.

Durante décadas se reinterpretó oficial y "marxisticamente" la historia de acuerdo al esquema stalinotrotskista según el cual el movimiento del proletariado por su propia revolución es algo así como el prolongamiento revolucionario de la lucha entre fracciones de la burguesía; la mantención de la revolución (su transformación en permanente, ininterrumpida...) luego de la afirmación de la nación, del triunfo de la fracción nacional de la burguesía. Ello nos obliga a poner en evidencia en cada caso que:

En Cuba, en América, no habría excepciones, el movimiento revolucionario del proletariado por el comunismo nunca fue la continuación de un movimiento de liberación nacional26, sino que se desarrolló directamente contra las luchas entre naciones, proclamando bien alto que el proletariado no tiene patria y que tiene un interés directo, inmediato, e histórico en no hacerse matar por la patria de sus explotadores mayores u menores. El proletariado no es el heredero de la burguesía, sino por el contrario el de todas las clases y capas explotadas durante toda la historia de la humanidad.

En la época que nos concierne las luchas interimperialistas en la zona eran permanentes. Detrás de las liberaciones nacionales, de la lucha por la independencia de Puerto Rico27 con respecto a España, o contra ella, estaban todas las grandes (y las pequeñas) potencias imperialistas de la época. Los Estados Unidos estaban en plena fase de consolidación de la Unión de los Estados, y por lo tanto de expansión y rapiña contra las potencias en decadencia total como España o parcial como Francia. En la Zona, Estados Unidos era el partidario de la liberación nacional (como el imperialismo Ruso hoy en esa zona), de la independencia, la libertad y "tutti quanti"... España representaba la conservación, el status quo.

En Cuba los movimientos independentistas apoyados por tal o tal potencia imperialista (al principio Inglaterra) tenían muchas décadas de existencia (ejemplo el conducido por Ramón Pinto en los años 50) pero adquirirán el carácter de guerra independentista abierta (imperialista) en 1868: comienzo de la Guerra Grande que durará 10 años. Triunfará la burguesía "española" con su correspondiente aliada "nacional", pero en esos mismos años que se publica EL PRODUCTOR, se consolidarán las bases económicas de la alianza -que triunfará luego- entre la burguesía norteamericana y la fracción más liberal, más furiosamente nacionalista: es decir pro imperialista "norteamericana" como hoy el furioso nacionalismo del castrismo es pro imperialista ruso): "Se da así en Cuba un nuevo tipo de participación extranjera en la economía: el influjo de la nueva metrópoli nortemericana no se limita a la comercialización o a los transportes: se extiende a las transformaciones industriales, avanza hacia una conquista de la tierra. De este modo, la colonia que aún no ha logrado emanciparse de la tutela española se adelanta a otras zonas hispanoamericanas para ubicarse bajo una tutela de nuevo tipo; en el destino que comenzaba a prepararse para Cuba al terminar la guerra de diez años, más de una nación hispanoamericana hubiese podido reconocer los rasgos esenciales de su propio futuro..."28

Esa fracción burguesa "proyanqui" que reconstituirá las fuerzas de la independencia (lease de la guerra imperialista) se organizarán en el Partido Revolucionario Cubano fundado en 1892 por José Martí, poeta, escritor, héroe nacional cubano que reivindican tanto la "derecha" como la "izquierda" en la Cuba contemporánea. Martí muere en 1895 y en ese mismo año Cuba adopta su primera constitución democrática.

Es decir que la clase obrera de La Habana y el resto de Cuba, se veía sometida a toda clase de presiones para ser utilizada en esa guerra imperialista de liberación nacional. Guerra en la cual no tenía nada que conquistar triunfase quien triunfase. Frente a dicha guerra EL PRODUCTOR es un valiosísimo e incuestionable testimonio de la lucha del proletariado por sus propios intereses sociales, por la revolución contra la democracia, contra la patria.

La escueta selección de textos que publicamos comprende29:

"La libertad en las democracias" 22/12/89. Ayuda a mejor comprender internacionalmente la época y sus mitos, y testimonia de la conciencia del carácter criminal de la democracia constituida en república.

"Eso... ¡nunca!" 27/1/1889. Pues ayuda a concebir las características particulares de la oposición general de clases al mismo tiempo que nos suministra una breve descripción de como concebían esos militantes a las fracciones del capital, sus partidos y testimonia de una clara conciencia sobre el contenido de los derechos que se le dan a los trabajadores.

"O pan o plomo" 23/6/1889 que denota una comprensión escalofriante para la época de la necesidad del proletariado de oponer a la internacional del capital, la Internacional Roja, un partido exclusivamente obrero, por el socialismo revolucionario (contra los "socialistas" nacionales, conciliadores que brotaban como hongos siguiendo el modelo de la social democracia alemana).

"Antipatriotas Si" 10/8/1890. Que es una respuesta fundamental en la época a los llamados de la burguesía pro española a defender la "patria" y pro yanqui a liberar la "patria" hecha por "anarquistas"30, "cubanos", "españoles",... blancos, negros... "ser patriota significa ser asesino".

Democracia y socialismo 21/6/1888, 5/7/1888, 12/7/1888. Serie de 4 textos, del cual no hemos podido conseguir el del 28/6/1888 donde se muestra globalmente la impresionante claridad programática de los revolucionarios de la época. Volveremos sobre ello en la conclusión.

Recomendamos al lector el seguir muy atentamente los puntos centrales del programa comunista y no perderse en las formulaciones propias de la época.

Notas:

1 Ver los números anteriores de Comunismo y en particular el Número 1 donde fuera publicado un artículo con dicho título.

2 El gobierno de Juarez (1858 - 1872) en México es un excelente ejemplo. Además de su lucha de "liberación nacional", suspensión de todo pago de deuda pública exterior, repliegue a la guerrilla cuando España, Inglaterra y Francia invaden coaligadas... desarrolló una política de reformismo burgués que se asimilaba mucho al programa de los socialistas democráticos de la época: milicias populares, anticlericalismo, impuestos progresivos que toman la forma de confiscación de la gran propiedad, cooperativas de producción con la ayuda de Estado, promulgación de leyes para hacer la educación popular, obligatoria y gratuita, etc. Algunos historiadores señala la influencia que sobre Juarez tuvo Proudhon y Ocampo (también proudhoniano). Como era de esperarse este gobierno liberador de la nación, socialdemócrata y proudhoniano, no dejó de reprimir todo intento de lucha autónoma del proletariado y ahogará en la sangre la gloriosa tentativa revolucionaria del proletariado agrícola que respondiendo al llamado de Chavez Lopez se alzara en armas en 1869 para imponer el comunismo: la Comuna del Chalco.

3 "... el programa (el de la Socialdemocracia Alemana NDR) está todo él infestado hasta el tuétano de la fe servil de la secta lasalleana en el Estado; o -lo que no es mejor ni mucho menos- de la superstición democrática; o es más bien un compromiso entre estas dos supersticiones, ninguna de las cuales tiene nada que ver con el socialismo " MARX - Crítica del Programa de Gotha.

4 Forman parte de dicha tendencia, no solo los que se llaman a si mismos socialdemócratas, sino todos los que, de una forma u otra defienden la disolución del proletariado en la democracia, por ejemplo un conjunto de sectores que se reclaman del anarquismo o del socialismo libertario, que renuncian a la lucha por la destrucción del Estado burgués y el salario, a las bases esenciales del programa revolucionario del proletariado. No son otra cosa aquellos que buscan la redención en el individuo, pues el capitalismo es precisamente su realización, los que preconizan una sociedad libertaria de cooperativas o sindicatos, oponiéndose en nombre de dicha idealización imbécil de la sociedad presente, a la necesaria organización del proletariado en fuerza destructora (y autoritaria -agregamos nosotros para llamarle a las cosas por su nombre) del capitalismo, con su democracia y su libertad. Esas formas de "anarquismo", constituyen -y han constituido históricamente- otras de las formas de servilismo hacia el Estado burgués.

5 Cita tomada de la prensa de la época por "EL PRODUCTOR" en el Balance del año 1888,

6 En ningún caso este tipo de enumeraciones pretende ser exhaustiva, nadie insiste más que nosotros sobre lo enterrada que está la historia de nuestra clase en especial en África, Asia pero también en América y hasta en Europa.

7 Engels en tal o tal texto, casi nunca dados a publicidad en la época, rechaza el nombre de socialdemócrata y reivindica el de comunista y llega a condenar globalmente la democracia, como lo que es, la contrarrevolución misma. Sin embargo, teniendo en cuenta globalmente su actitud pública de apoyo a la Socialdemocracia y a la política electoral, parlamentaria, nacionalista, sindicalista y de falsificación ideológica de Berstein, Liebknecht, Kautsky y Cía. -a uno u otro según la época-, su crítica es totalmente parcial, y a pesar de sus amenazas jamás se desolidariza pública y globalmente con la Socialdemocracia. Esa posición oscilante y oportunista servirá enormemente a la obra de los Versalleses de enterramiento de los proletarios en la Democracia, la obra de la contrarrevolución, es decir de la socialdemocracia que tendrá como consecuencia lógica y necesaria la participación en la guerra de 1914.

8 Si no mencionamos otros continentes, en esta rápida caracterización de la situación, es simplemente porque ignoramos la situación del proletariado y sus luchas (salvo elementos esporádicos) en otros continentes durante esa fecha. Toda contribución, para combatir a la desinformación reinante al respecto, será bienvenida.

9 Dicha tendencia continuó desarrollándose hasta principios de siglo XX, en donde se llega a niveles insoportables para el capitalismo europeo que había comenzado una nueva fase expansiva y requería mano de obra barata. En 1901 de Italia salieron 650.000 personas hacia la sola América Latina. Frente a esta situación que los capitalistas, al quedarse sin desocupados, temían condujese a un aumento desenfrenado del salario, se crea en Italia el Comisariado General de Emigración reglamentando y hasta suspendiendo la emigración por "motivos de orden público".

10 Un soló ejemplo enormemente importante. La huelga de trabajadores del riel en 1896 en Argentina, en las que participaron 12.000 proletarios con una fuerza enorme por su posición estratégica (todos los sectores dependían del ferrocarril) es enfrentada por la compañía trayendo masivamente obreros de Italia totalmente desinformados.

11 Hoy, la historia de la aristocracia obrera, según la cual se llega a afirmar que todo el proletariado europeo (y norteamericano) vive de la explotación de los obreros del "tercer mundo", cumple la misma función y difícilmente las luchas del proletariado europeo contra la burguesía se conocen, en resto del mundo, como lo que son.
En casi todos lados o directamente se desprecian como escaramuzas por la redistribución de la "plusvalía extraordinaria resultante de la neocolonización" o se blanquean bajo fórmulas tales como "conflictos generacionales propios de la sociedad de la abundancia". Aunque para cualquiera que haya conocido el sucucho promedio o el HLM del obrero parisino, los suburbios de Hamburgo, de Napoles, Berlín o Varsovia todas esas fórmulas de los sociólogos son una imbecilidad total; esos mitos pasan como verdades fuera de Europa.

12 EL PRODUCTOR utilizó varios números para dicha publicación bajo el premonitor título de "Para la historia"; la versión en castellano la habían tomado del periódico "La Acracia".

13 Editorial del 11 de noviembre de 1887 "En nuestro puesto" y números siguientes.

14 Recuérdese otra vez que se trata de declaraciones, en condiciones sumamente difíciles, realizadas por condenados a muerte frente a sus verdugos directos, que cada momento los interrumpían para con cualquier pretexto jurídico, intentar impedir que el mensaje, que esos revolucionarios estaban conscientemente dirigiendo a sus hermanos de clase por el mundo, no tuviese la claridad debida.

15 Marx y Engels escribieron mucho sobre ese período en México y todo sobre una base totalmente falsa. Sería absurdo reprocharles su ignorancia integral del movimiento autónomo del proletariado en esa zona, pues era prácticamente imposible en Europa el disponer de informaciones concretas al respecto. Lo que por el contrario debe decirse claramente, es que todo lo que sobre el tema escribieron al ni siquiera presuponer la existencia del proletariado y de sus intereses, luchando contra el capital, le hace una enorme concesión a la ideología dominante en la época (y callarse hoy al respecto sería continuar esa concesión) que los llevó -y no podía ser de otra manera- a definirse primero a favor de Estados Unidos en nombre de la civilización y contra los "haraganes mexicanos", luego contra la intervención Europea en México, en nombre del argumento, tan antimarxista, como el derecho de las gentes, es decir siempre a favor de la Nación burguesa. O dicho de otra forma, se podía ignorar cual era la preparación del proletariado en México de 1850-70, como la del Francés en 1870... o la del mundial en 1914, 1939... pero lo que es una concesión general a la burguesía, para alguien como Marx y Engels que sostuvieron la existencia del movimiento comunista desde Tomás Muntzer es el analizar el problema precisamente como la burguesía, prescindiendo de la existencia del ser internacionalista, y por lo tanto como si hubiese que definirse entre naciones o campos imperialistas. Creemos importante aclarar que no hacemos esta critica a Marx y Engels porque consideremos que haya habido por ejemplo en la primera internacional

militantes más claramente internacionalistas (como pretenden por ejemplo los epígonos de Bakunin que son en general tan malos imitadores de Bakunin como los stalinistas de Marx, dado que Bakunin cometió ese mismo error que lo llevó a las más aberrantes posiciones reaccionarias, germanofóbicas y por lo tanto racistas). Jamás interesa a los comunistas el mantener ídolos. Hacemos esta crítica a las posiciones burguesas de Marx y Engels, porque delimita mejor el programa internacionalista, comunista, y esto, si nos interesa contra todos los ídolos y contra todas las fuerzas que han idolatrizado a Marx a Engels... para mejor ocultar la lucha de esos revolucionarios, y hacer del marxismo una religión del Estado, del trabajo.

16 Movimientos revolucionarios como el dirigido por Morellos (1810-1815) se sitúan tanto histórica, como programáticamente entre el de Babeuf (1790-1793) y el de Blanqui (1830-1848). El hecho de que las referencias históricas programáticas debamos asociarlas a nombres de militantes europeos para hacernos entender, marca por un lado la importancia del movimiento comunista en ese continente y en algunos casos la anticipación sobre los otros continentes indiscutiblemente ligada a Europa como centro histórico de la acumulación del capital, de la teoría de la revolución y la contrarrevolución; por el otro la ignorancia generalizada sobre la propia historia de la revolución en otros lados que sirve para perpetuar una falsa visión del mundo y su transformación, para dificultar la ruptura con la racista ideología eurocentrista, que identifica Europa con adelanto, ciencia, cultura, civilización... y el resto con "barbarie", atraso, etc.

17 En todos los casos la solidaridad de los proletarios entre ellos resultó ejemplar y hubo extensión de las huelgas a otras fábricas y regiones. Por ejemplo sabemos que en 1865 La Colmena se declara en huegla de solidadidad con los obreros de San Idelfonso; que la huelga del Distrito de Tlalpan se inició en Fama Montañesa y se propagó a las fábricas de Contreras, la Abeja, Tizapán.

18 Roberto Owen en 1828 había pedido a la República Méxicana el territorio de Coahuila y Texas para la experiencia "socialista". La empresa no se lleva a cabo durante su vida (muere en 1858) y recién en 1872 Albert K. Owen intentará realizarla a partir, de la bahía de Ohuira - Topolobampo. Desde esa fecha y hasta 1893 época en que, se admite el fracaso integral, la vida en ese país estará marcada por la discusión en torno a los concesiones gubernamentales a Owen, los problemas, los fracasos, los intereses que contradecía la "realización" de esa "colonia socialista".

19 "Es evidente que el utopismo, que antes del desarrollo del socialismo materialista y crítico encerraba el gérmen de éste, no puede a partir de entonces serlo más y se transforma en una bobería insípida, reaccionaria de la cabeza a los pies" (MARX a Sarge 1877).

20 Entre ambas tendencias existía pues una tajante e irreversible frontera de clase.

21 Por lo que dijimos antes "internacional" tiene que ser europeo.

22 Como en otras partes y en la propia Comuna de París, la ruptura con la democracia radical, no había sido aún asumida y comprendida en toda su dimensión.

23 Es la primera organización en el mundo -salvo información contraria- que se denominase esa manera.

24 A pesar de que los que se llamaban "marxistas" o "bakuninistas" pudiesen a veces ser en América compañeros bastante más conocedores que el resto de los militantes revolucionarios, de las polémicas que dividían al proletariado en Europa y más en contacto con él, ellos aparecían en América como sectas con poca significación política (y no solo numérica).

25 Recuerdese que en castellano, la oposición entre obrero fabril y artesano, se consolida más tarde que en otras lenguas y en el siglo pasado artesano, designaba simplemente aquel "que ejercita un arte u oficio meramente mecánico" (ver diccionario de la Real Academia). Por ello, a esa asociación de obreros, que se desarrolló en torno a la sociedad de obreros tabaqueros se le denominó Junta Central de Artesanos.

26 Aunque muchas veces la lucha social encontrase como enemigo directo al ejército colonizador. Esa guerra contra la burguesía criolla y extranjera fue combatida siempre por la combinación sistemática del terror blanco y la recuperación burguesa en favor, u contra la independencia. Entre 1800 y 1825, los ejemplos abundan en este sentido.

27 En 1825 casi toda América era independiente. Portugal había perdido todas sus colonias y España conservaba solo Cuba y Puerto Rico.

28 Tulio Halperin Donghi "Historia Contemporánea de América Latina"

29 Tengase en cuenta que la selección es forzada pues disponemos de pocos números de ese periódico.

 


CO8.1 Acerca de la lucha contra la democracia en los difíciles años 80 del siglo pasado.