LA CONTINUIDAD HISTORICA DEL COMBATE MILITANTE CONTRA LA DEMOCRACIA

     "Con respecto a la democracia pura y el papel que desempeñara en el futuro estoy en desacuerdo contigo...en el momento de la revolución tomará una importancia momentanea como partido burgués extremo, desempeñando el mismo papel que en Franfort en 1848, como última tabla de salvación de toda la economía burguesa e incluso feudal.En un momento como ese toda la masa reaccionaria se alinea en su huella y la refuerza, todo lo que es reaccionario se da aires democráticos. De cualquier forma, el día de la crisis e inmediatamente después, nuestro enemigo será el conjunto de la reacción, reagrupada alrededor de la democracia pura, y ésto es en mi opinión lo que no debe ser perdido de vista". (1)

                      ENGELS a Bebel

      Durante toda su historia, cada vez que el proletariado intenta organizarse como fuerza autónoma, encuentra su principal obstáculo en la burguesía radical y la democracia extrema. La fuerza política de dicha barrera, que el proletariado deberá derribar en su lucha revolucionaria, radica en que la ideología democrática burguesa es una fuerza material que cementa, unifica y cohesiona el edificio de la explotación capitalista y que dicha materialización se opera en la dilusión - atomización permanente del propio prhiado. La ruptura entre el proletariado y la democracia, es por lo tanto al mismo tiempo que condición indispensable, ruptura del proletariado con su propio pasado de masa atomizada.

     A pesar de que esta ruptura exista en permanencia, por la propia naturaleza del proletariado como clase revolucionaria y los antagonismos de la sociedad burguesa siempre crecientes, ella aparece inevitablemente dominando toda la escena social, únicamente en momentos de crisis revolucionaria: "Yo considero inevitable éste resultado final: oposición entre los burgueses radicales jugando de socialistas y los obreros verdaderamente revolucionarios".

(Engels 1884).

     La resolución burguesa de la crisis es la liquidación de esa oposición, la retransformación del proletariado en masa de apoyo de los burgueses radicales; solo así la sociedad burguesa puede continuar su nefasta supervivencia. Entre cada crisis, es una minoría de militantes revolucionarios, la que mantiene, expresa y asegura la continuidad de dicha ruptura entre el proletariado y la fracción extrema de la burguesía -llámese democrática o socialista-.

       No es necesario situarse en Chile y Argentina de 1973, ni en el mundo en 1917/23 para comprender que ha sido siempre la fracción más extrema de la burguesía, la que ha sido capaz de desarmar al proletariado. Ya en el siglo pasado los militantes comunistas habían señalado que este era el peligro que anazaba toda revolución a venir. Es, en el combate de los militantes de vanguardia del proletariado; cuya función ha sido siempre la lucha por la autonomía de la clase obrera, independientemente de la época o la región geográfica, que la continuidad de la ruptura entre revolución proletaria y democracia se expresa en permanencia, sea como balance de una derrota, sea como tareas inmediatas, sea como escollo en la revolución a venir, sea como combinación de los 3 aspectos. Las expresiones formales de dicha ruptura demuestran en cada momento histórico o región, comprensiones diferentes de la misma que son a su vez el producto del nivel alcanzado por la ruptura, o lo que es lo mismo, por el nivel de la lucha autónoma del proletariado. Históricamente cada crisis revolucionaria aparece como un nivel más elevado de autonomía, de emancipación del proletariado. Históricamente cada crisis revolucionaria aparece como un nivel más elevado de autonomía, de emancipación del proletariado. Hoy sin ninguna duda no utilizaríamos las expresiones, de Babeuf o de Blanqui que demuestran el estado embrionario del partido comunista de las épocas respectivas. Sin embargo, así como el capitalismo, a pesar de sus brutales cambios en todos los órdenes en los dos últimos siglos, mantiene su esencia, el movimiento comunista se fortifica, comprende mejor, explicita, intenta no reiterar los errores del pasado, pero mantiene su continuidad. Así como cada fase del capitalismo es un salto cualitativo en un modo de producción que mantiene su substancia antagónica invariante; cada gran experiencia aporta y clarifica las lecciones extraidas en el pasado, pero no modifica su contenido.

      Se nos dirá que textos como el de Blanqui que reproducimos casi en su totalidad, no son suficientemente claros. Es evidente que hoy no tiene ningún sentido hablar del "traidor Noske o Allende" (2), sino de enemigos, que éstos no traicionan a la democracia sino que la realizan contra el proletariado. Sin embargo, es imprescindible no olvidar que hoy podemos afirmar esto con claridad porque existió hace dos siglos "la liga de los iguales" de Babeuf, y la revolución de 1848 en Francia donde el proletariado se reagrupó en torno a Blanqui, y porque hubo fracciones comunistas que haciendo el balance de esos y otros gloriosos combates de nuestra clase, retomaron (con una mayor claridad) la continuidad histórica del programa del proletariado.

    Por ejemplo, para comprender el enorme salto adelante que dará el proletariado en 1848, por un lado dotándose del Manifiesto de los Comunistas (1847) y por el otro librando en junio de 1848 la primera gran batalla clase contra clase, es preciso no olvidar que ya el abismo y la ruptura entre burguesía progresista y proletariado se había manifestado anteriormente : "en cada gran movimiento burgués surgieron también movimientos de la clase que es la predecesora más o menos desarrollada del proletariado moderno. Así, en el tiempo de la Reforma y la guerra de los paisanos, la tendencia de Thomas Münzer; en la gran revolución inglesa, los niveladores, en la revolución francesa Babeuf" (Engels).

     Babeuf ya había constatado: "La revolución francesa, no es más que la antesala de otra revolución mucho más grande, mucho más solemne, y que será la última". Y había comprendido que la república estaba en las antípodas de los intereses de la clase obrera. "Nos han dicho que la República era una cosa magnífica. Lo hemos creido, hasta tal punto que para obtenerla hemos hecho esfuerzos sobrenaturales. La experiencia, no justifica esos maravillosos anuncios." " El entusiasmo que ellas (las expresiones igualdad, libertad) le habian razonablemente inspirado se han transformado en indiferencia e incluso en odio."Odio que se expresaría en la tentativa insurreccional del 20 de mayo de 1795 por el pan, contra la Convencion Nacional y contra el "Gobierno Revolucionario". Pero era demasiado tarde, el desarmamiento casi total del proletariado ya habia decidido la resolución de la crisis: el terror rojo habia sido desarticulado, el terror blanco se impondría, el propio Babeuf dejaría su cabeza en la guillotina.

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      Hemos reagrupado a continuación 3 extractos de textos que consideramos  representativos de la continuidad y la progresión ascendente en la comprensión histórica del combate de la vanguardia comunista contra la democracia y sus defensores de izquierda ( en general autodenominados marxistas). El tema daría para un libro, pero el reducido espacio con que contamos nos ha obligado a hacer una selección, para lo que hemos tenido en cuenta dos criterios: 1). hemos seleccionado textos o bien inéditos en castellano (3) o con poca difusión real ; 2). textos que se refieren expresamente a los mitos más difundidos en la actualidad por la izquierda burguesa latinoamericana.

      Situemos rápidamente los autores, el contexto y el contenido principal de los textos presentados.

1) . Toast de Londres :

      Autor : Blanqui, dirigente del partido del proletariado francés durante décadas. No es este el lugar de reiniciar su reinvindicación histórica. Digamos simplemente, que algunos errores indudables de Blanqui en la evaluación concreta de cada circunstancia histórica -correlación de fuerzas entre las clases- fue aprovechado por el revisionismo social-demócrata para falsificar sus concepciones. A partir de entonces todo intento comunista de planificar, preparar, centralizar y formar la dirección insurrecional sería condenado como "blanquista".

      Contexto: Aplastamiento del proletariado francés 1848-51, pasaje de éste al fondo de la escena revolucionaria. Los obreros franceses son arrastrados otra vez por los demócratas burgueses responsables de su masacre. Este texto fue escrito por Blanqui desde la carcel de Belle-Ile. En la misma época aparecen otros 2 textos que expresan la ruptura entre comunismo y democracia : "Directivas del Consejo Central a la Liga de Comunistas" (de Marx y Engels, Londres 1850) y "Barrera del Combate" (de Coeurderoy y Vauthier, Bruselas 1852).

            Contenido : Más que un fulminante análisis de las causas de la derrota, el texto es una guía para todas las revoluciones a venir: no solo se condena a uno u otro burgués, a uno u otro Gobierno Provisorio, sino que se indican las únicas dos vías: o destrucción del ejército burgués y armamiento del proletariado o gobiernos democráticos y "Obreros" desorganización del proletariado, preparación del terror blanco.

2) . Las vías que conducen al "Noskismo"

     Publicado por : "Il Comunista", el 14 de julio de 1921, órgano del Partido Comunista de Italia, (fundado recién ese mismo año) dirigido entonces por la Izquierda Comunista. El degeneramiento creciente de la Internacional Comunista eliminaría tiempo después todo resabio de posiciones comunistas en dicho partido, como lo había hecho ya en otros países. Se constituiría entonces la fracción comunista del PC de I.

     Contexto: Italia 1921 ataque combinado contra el proletariado, los demócratas y socialistas llaman a los obreros a entregar las armas, a no combatir, los fascistas en pleno desarrollo completarán la obra.

     Contenido: Denuncia de la función real del social-pacifismo. Desarmamiento obrero, asegurar el monopolio de la violencia (a la que consideran como legítima) en el Estado, de hecho preparar la masacre.

3). Plomo, metralla, carcel

Publicado por : "La fracción belga e italiana de la izquierda comunista internacional" en "COMUNISME" N° 3 ( 15 de junio de 1937) y "BILAN" N° 41 (junio 1937).

  

Contexto :Avance y fortificación de la contrarrevolución en toda Europa, aplastamiento del proletariado en base a la utilización conjunta o alternativa del fascismo y la democracia, del frente populismo y el nazismo ; es decir preparación de las condiciones que harían posible la guerra imperialista. Situación en España: 4 de mayo de 1937 represión sangrienta contra el proletariado ejecutada por el antifascismo, el frente popular, la república, la democracia.

Contenido : Denuncia del antifascismo y sus partidos (socialistas, stalinistas, CNT, FAI, POUM,etc.) en España y en el mundo. Contra la guerra imperialista que el antifascismo y el fascismo preparaban, se llama a la solidaridad internacional del proletariado por la revolución  comunista mundial.

1) . BLANQUI (1851) "TOAST DE LONDRES"

     "­¿Cuál es el escollo que amenaza la revolución de mañana? El mismo contra el cual se ha estrellado la revolución de ayer: la deplorable popularidad de los burgueses disfrazados de tribunos Ledru-Rollin, Louis Blanc, Cremieux, Lamartine (4)...

      Lista fúnebre. Nombres siniestros, escritos con letras de sangre sobre todos los adoquines de la Europa democrática.

      Es el gobierno provisorio el que ha matado a la Revolución . Es sobre su cabeza que debe recaer la responsabilidad de todos los desastres, la sangre de tantos miles de víctimas (5).

            La reacción no ha hecho más que su propio oficio, al tragarse a la democracia.

El crimen pertenece a los traidores a los que el pueblo confiado había aceptado como guías y que en los hechos lo han entregado a la reacción.

      ¡Miserable gobierno! A pesar de los gritos y los ruegos, lanza el impuesto de los 45 centésimos que levanta a la campaña desesperada, mantiene los estados mayores reales, la magistratura real, las leyes reales (6). ¡Traición!

      Persigue a los obreros de Paris; el 15 de abril, mete en prisión a los de Limoges, ametralla a los de Rouen el 27, desencadena a todos los verdugos (7)

    Oh ! ellos son los grandes culpables, entre todos los culpables los mas grandes; ellos en los que el pueblo engañado por sus frases de tribunos, veía su espada y su escudo, aquellos a los que con entusiasmo proclamaba arbitros de su destino (8).

    ¡Desgracia para nosotros, si, el día del próximo triunfo, la indulgencia olvidadiza de las masas dejará subir al poder a uno de esos hombres que han traicionado su mandato! Una segunda vez se habría castrado a la Revolución (9).

    ¡Qué los trabajadores tengan sin cesar delante de sus ojos, esta lista de nombres malditos! y si uno solo aparece un día en un gobierno surgido de la insurrección, que griten todos a una sola voz: ¡Traición!

     Discursos, sermones, programas, serían otra vez trampas, mentiras, falsedades ; los mismos truhanes volverán solo para ejecutar la misma maniobra, con la misma bolsa, ellos formarían el primer anillo de una nueva cadena de reacción aún más foribunda.(10)

      Sobre ellos, anatema, si se atreven a reaparecer.

      Verguenza y piedad sobre la imbécil multitud que caería de nuevo en sus redes.

      No es suficiente con rechazar para siempre del Gobierno a los escamoteadores de febrero, es neesario precaverse contra nuevos traidores.

      Traidores serían los gobiernos que, levantados sobre el pavés proletario no hicieron operar al instante mismo :

1). El desarmamiento de los guardias burgueses

2). El armamiento y organización en milicia nacional de todos los obreros.

      Sin lugar a dudas, hay muchas más medidas indispensables, pero éstas surgirán naturalmente de ese primer acto que es la garantía previa, la única llave de seguridad para el Pueblo.

      No debe quedar un solo fusil en manos de la burguesía. Sin ello, no hay salida...

      Las armas y la organización he ahí el elemento decisivo del progreso, el único medio serio de terminar con la miseria.

      Quien tiene el fierro, tiene pan.

      Uno se posterna frente a las bayonetas, las masas desarmadas son barridas.

      Francia, erizada de trabajadores armados, (es por el contrario N. de T. ) el advenimiento del socialismo. Frente al proletariado armado, los obstáculos, las resistencias, las imposibilidades, todos desaparecerán.

     

      Pero para los proletarios, que se dejan entretener con ridículos paseos por las calles, (11) por plantaciones de árboles de la libertad, (12), por frases sonoras de abogados, habrá de primera agua bendita, luego injurias, al fin la metralla, la miseria siempre.

     ¡Qué el pueblo elija!".

     Se puede pedir más claridad a un texto de hace 130 años !!!

2). Las vias que conducen al "Noskismo"

     " Digamos algunas palabras acerca le la evolución de la social democracia italiana hacia la derecha. En las repetidas proclamaciones oficiales, el Partido Socialista se coloca sobre un terreno netamente "pacifista" en lo que concierne los métodos de lucha que el proletariado debe emplear y ha por lo tanto adoptado el punto de vista de los partidarios de Turati: apaciguamiento de odios, desarmamiento de espiritus y de manos, lucha con las armas civilizadas (es decir no sangrientas) de la propaganda y de la discución, condenacion de la violencia proletaria armada, no solo para la ofensiva, sino también en la ofensiva. Esto significa que si el Partido Socialista no está todavía perfectamente de acuerdo con el punto de vista de Turati que va hasta admitir la "colaboración gubernamental" con la burguesía, aprueba al menos sus métodos legales y social-democráticos. Son, es verdad, dos cuestiones distintas. Cualquiera que admita la colaboración con la burguesía está contra las directivas revolucionarias de los comunistas; pero cualquiera, que sin ir tan lejos, repruebe el uso concreto de la violencia en la lucha de clases y se limite a los medios tácticos que le ofrecen las instituciones burguesas, lo está también. La experiencia revolucionaria permite concluir que tal posición conducirá fatalmente a sus autores a renunciar a la revolución y a hacerse los cómplices de la contrarrevolución. Veamos como ésto se encuentra confirmado por los acontecimientos en Italia.

   ¿Cuál es la base del principio del "social-pacifismo"? Será la del "no matarás", la de "ofrecerás tu otra mejilla al ofensor", del cristiano , del tolstoiano ? Seguro que no. Si los social-demócratas creyeran en estravagancias parecidas, serían ciertamente menos peligrosos, pero más bestias de lo que son en realidad.

    La consigna de no matar a los fascistas, de no responder a sus provocaciones es una consigna contingente que procede de otro principio general que el principio moral antes evocado. ¿Cuál es ese principio?

     Examinemos si "siempre" la socialdemoccracia ha condenado la violencia como tal, es decir en el absoluto. Tomemos a Turati que fue quien dió a su partido esa consigna de pasividad. Que decía él, en octubre del 17, luego de la derrota de Caporetto, mientras el ejército austríaco penetraba, armas en mano, en el territorio italiano? Aconsejaba a los soldados italianos no matar, tirar sus armas, no responder a la violencia por la violencia? Todo lo contrario. Exaltaba y santificaba la resistencia armada de las tropas italianas en el Grappa. Y fue cuando nosotro, los comunistas, defendíanos la tesis revolucionaria condenando la defensa de la patria, que él nos atribuía por comodidad de la polémica motivos "tolstoianos" que calificaba de "idiotas y nefastos", mientras que en realidad nosotros partíamos de la consigna "los proletarios no dirigen sus armas contra otros proletarios, sino contra su enemigo de clase que está en su propio país."

     Entre estas dos posiciones tomadas por la social democracia frente a la invasión extranjera y frente al bandidaje fascista, tiene que existir una continuidad lógica. Debe existir y no es dificil definirla.

        El social-demócrata, el social-pacifista no está contra la violencia en general. El reconoce que la violencia tiene una función histórica y social. No niega, por ejemplo, la necesidad de arrestrar y, si es necesario matar al delicuente común al autor de agresiones en la calle. Es a este género de delitos que él compara la invasión militar, pero se niega a compararlos igualmente a la ofensiva social de las camisas negras. ¿Cuál es, entonces, la distinción que lo guía ?

       No es el social-pacifismo que puede responder a esta pregunta, sino nosotros. Su distinción se basa sobre su concepción de la "función del poder del Estado constituido". Esta es extramadamente simple. Cuando es el poder del Estado que emplea la violencia que la quiere, que la ordena, esta violencia es legítima. En consecuencia, cuando es el Estado que la ha querido, organizado y ordenado, la defensa armada en el Grappa ésta fue no solo legítima, sino sagrada, aunque extremadamente sangriente. Pero la violencia defensiva contra el fascismo es ilegítima porque no es el Estado, sino fuerzas extralegales que toman la iniciativa.

    Si no hay que defenderse contra el fascismo, no es porque no sea el mejor medio de desarmarlo (¡Turati no ha recaido en la infancia!), sino porque es al Estado a quien incumbe reprimir la violencia fascista, consideraba también como extra-estatal y extra -legal, según la mentalidad social-pacifista. Tal orientación, supone suscribir un principio típicamente burgués, contra el cual el socialismo marxista, se ha siempre levantado ... Ese principio consiste en admitir que desde que existe el Estado democrático y parlamentario, la época de lucha violenta entre los particulares, grupos y clases de la sociedad está terminada, y que la función del estado es precisamente la de tratar toda iniciativa violenta de la misma manera que las acciones antisociales incluso si él ha nacido de la destrucción violenta del Estado constituido del antiguo régimen.

     En ésta lógica teórica que responde la política actual y la fatal política futura del Partido Socialista italiano. Ha lanzado la consigna de desarme y de no-resistencia al fascismo, pero el fascismo no se ha desarmado. Ha lanzado la consigna de la acción legal y electoral, y una fracción considerable del proletariado ha seguido, pero el fascismo no se ha desarmado.

    El P.S.I. se coloca en oposición al punto de vista comunista según el cual el fascismo no es más que otro aspecto que el Estado burgués opone a la violencia revolucionaria del proletariado y que constituye su último recurso defensivo y contraofensivo. El PSI quisiera un estancamiento de la situación que permitiría un retorno a la VIDA NORMAL en la cual, pudiera continuar la obra pacífica tradicional, a la cual su estructura está adaptada. Como la política de desarme y participación electoral no ha sido suficiente para obtener ese resultado, el PSI se ve conducido a negociar directamente con los dirigentes fascistas. Su fracaso actual no significa nada. El simple hecho de     

haberlo hecho, luego de haber renunciado espontanea y oficialmente a la lucha armada, significa que el PSI se prepara a realizar otras concesiones que serán la consecuencia lógica de su fatal premisa "pacifista". Ella implica un pacto de éste tipo: nosotros hemos realizado el desarme; que el fascismo se comprometa a hacer lo mismo; que la represión de la violencia privada incumbe de nuevo a las fuerzas legítimas del orden, al Estado. El social-democratismo aspira con un ardor estúpido y nefasto a ese ilusorio retorno a la legalidad. Es entonces, lógico y verosímil que el PSI haya propuesto que las dos partes se comprometan a denunciar a todos los que, sean quienes sean, atentan contra esa legalidad, y si aún no se ha hecho, se hará.

      Reservar al Estado la "administración de la violencia" no es únicamente reconocer un principio típicamente burgués, pues el reconocimiento de un principio "falso" conduce a muchas otras consecuencias. Dado que es cierto que el Estado administra la violencia en provecho de la burguesia y que el fascismo no es más que un aspecto de esta misma violencia, que una contra-ofensiva destinada a precaver un futuro ataque revolucionario del proletariado (si la burguesía asumiera la batalla de clase sirviéndose de las fuerzas del orden oficial, mismo antes que una vanguardia proletaria la ataque, pondría demasiado al descubierto sus baterías y proporcionaría demasiados armas a la crítica comunista), debemos necesariamente concluir que el fascismo no se desarmará hasta no estar absolutamente seguro, que la clase obrera en su conjunto no tiene la más minima pretensión de atacar el Estado constituido y las instituciones burguesas. El fascismo hará por lo tanto a la social-democracia la oferta siguiente: para estar seguros que las masas proletarias no atacarán el poder legítimo ... tomen la dirección del Estado, participen en el gobierno burgués.

       El sentido común social-democrático vulgar ve esta situación bajo otro ángulo. Acaricia la ilusión estúpida que podría apoderarse parcial o totalmente de las riendas del Estado para terminar con la "barbara ilegalidad" del fascismo gracias a la guardia real y a las otras fuerzas policiales oficiales...Arribando (la Social-Democracia) a la función de gerente del Estado y por lo tanto de la violencia legal sea pactando con el fascismo, sea a través de la colaboración ministerial, ¿qué hará ella cuando LOS COMUNISTAS CONTINUEMOS A PRECONIZAR Y A EMPLEAR LA VIOLENCIA PARA EL ATAQUE REVOLUCIONARIO CONTRA EL PODER DEL ESTADO ?

    Hará algo bien simple. Condenará esta violencia revolucionaria en principio; pero a pesar  de su pseudo-pacifismo cristiano de hoy, jamás hablará de no resistencia a esa violencia. En perfecta lógica consigo misma, proclamará que el Estado tiene el derecho y el deber de aplastarla. Prácticamente, dará a la Guardia real la orden de ametrallar al proletariado, es decir a los nuevos "bandidos antisociales" que negarán entonces la función benéfica de su gobierno "obrero". He aquí la vía que seguirán los partidos que niegan que la ilegalidad y la violencia sean los medios fundamentales de la lucha del proletariado. Es exactamente la vía que Noske (13) siguió.

     Es esto lo que muestran la crítica marxista y la dramática realidad que vivimos hoy en Italia". (14)

3). PLOMO, METRALLA, CARCEL : ESA ES LA RESPUESTA DEL FRENTE POPULAR A LOS OBREROS DE BARCELONA QUE HAN OSADO RESISTIR AL ATAQUE CAPITALISTA.

      PROLETARIOS !

      El 19 de julio los proletarios de Barcelona, con sólo sus puños desnudos aplastaron el ataque de los batallones de Franco, provistas de armas. (15) Y ahora, durante las jornadas de mayo de este 1937, dejaron sobre los adoquines de las calles muchas más víctimas que en julio, cuando tuvieron que rechazar a Franco. Es el gobierno antifascista -incluyendo hasta los anarquistas, por lo que el POUM es indirecctamente solidario- quien desencadena la chusma de las fuerzas represivas contra los obreros.

      El 19 de julio, los proletarios de Barcelona son una fuerza invencible. Su lucha de clase, librada de las ataduras del Estado burgués, encuentra eco dentro de los regimientos de Franco, los desagrega y despierta el instinto de clase de los soldados: es la huelga que encasquilla los fusiles y los cañones de Franco y rompe su ofensiva.

      La historia sólo registra intervalos fugaces durante los cuales el proletariado puede adquirir su total autonomía en relación al Estado capitalista. Pocos días después el 19 de julio, el proletariado catalán llega a la encrucijada: o se decide por entrar en la fase superior de su lucha con la finalidad de destruir al Estado burgués o permite que el Capitalismo reconstituya las mallas de su aparato de dominación. En este preciso momento de la lucha en que el instito de clase ya no es suficiente y en el que la consciencia  se transforma en factor decisivo, el proletariado no puede vencer sino a condición de disponer del capital teórico, paciente y encarnizadamente acumulado por sus fracciones de izquierda transformadas en partidos por la fuerza de los acontecimientos. Si hoy en día el proletariado español vive sumergido en tal tragedia, la causa es su falta de madurez para forjar su partido de clase: el único  cerebro que le puede dar la fuerza de vivir.

       En Cataluña, desde el 19 de julio, los obreros crean de modo espontaneo, en su propio terreno de clase, los órganos autónomos de su lucha, pero, inmediatamente, surge el angustioso dilema: comprometerse a fondo en la batalla política  para la destrucción del estado capitalista y completar de ese modo los éxitos económicos y militares, o dejar en pie la máquina opresora del enemigo y permitirle, entonces, desnaturalizar y liquidar las conquistas obreras.

      Las clases luchan con los medios que lo son impuestos por las situaciones y el grado de tensión social. Ante un incendio de clase, el Capitalismo no puede ni siquiera pensar en recurrir a los métodos clásicos de la legalidad. Lo que lo amenaza es la independencia de la lucha proletaria que condiciona la otra etapa revolucionaria hacia la abolición de la dominación burguesa. Por consiguiente el Capitalismo debe rehacer la malla de su control sobre los explotados. Los hilos de esta malla, que antes eran la magistratura, la policia, las prisiones, se transforman, en la situación extrema de Barcelona, en los Comités de Milicias, las industrias socializadas, los sindicatos obreros gerentes de los sectores esenciales de la economía, las patrullas de vigilancia, etc.

     Así,en España, la Historia plantea nuevamente el problema que, en Italia y en Alemania, había sido resuelto mediante el aplastamiento del proletariado: los obreros conservan para su clase los instrumentos que se han creado en el ardor de la lucha, a condición que los orienten contra el Estado burgués. Los obreros están armando a sus futuros verdugos si, faltándoles la fuerza para destruir al enemigo, se dejan entrampar nuevamente en la red de su dominación.

    La milicia obrera del 19 de julio es un organismo proletario. La "milicia proletaria" de la semana siguiente es un organismo capitalista adaptado a la situación del momento. Y para realizar su plan contra-revolucionario, la Burguesía puede utilizar a los centristas (16), a los Socialistas, a la CNT, a la FAI, al POUM, ya que todos hacen creer a los obreros que el Estado cambia de naturaleza cuando el personal que lo dirige cambia de color. Disimulado en los repliegues de la bandera roja, el Capitalismo afila pacientemente la espada de la represión que, el 4 de mayo, está ya preparada por todas las fuerzas que, el 19 de julio, habían roto el espinazo de clase del proletariado español.

      El hijo de Noske y de la Constitución de Weimar es Hitler; Mussolini es el hijo de Giolitti y "del control de la producción"; el hijo del frente antifascista español, de las "socializaciones", de las "milicias proletarias", es la matanza de Barcelona del 4 de mayo de 1937.

       Y ,solo , el proletariado ruso replicó a la caída del zarismo con el octubre de 1917, porque solo, logró construir su partido de clase a través del trabajo de las fracciones de izquierda.

PROLETARIOS !

      Es a la sombra de un gobierno de Frente Popular que Franco pudo preparar su ataque. Es a través del camino de la conciliación que Barrios intentó formar, el 19 de julio, un único ministerio que pudiera realizar el programa conjunto del Capitalismo español, fuera bajo la dirección de Franco, fuera bajo la dirección mixta de la derecha y de la izquierda fraternalmente unidas. Pero es la revuelta obrera de Barcelona, de Madrid, de Asturias, la que obliga al Capitalismo a desdoblar su Ministerio, a distinguir claramente las funciones unidas por la indisoluble solidaridad de clase entre el agente republicano y el agente militar.

       En aquellos lugares donde Franco no logró imponer su victoria inmediata, el capitalismo llama a los obreros para que le sigan en la "lucha contra el fascismo". Sangrienta emboscada que los obreros han pagado con millares de cadáveres al creer que, bajo la dirección del gobierno republicano, podrían aplastar el hijo legítimo del Capitalismo: el fascismo. Partieron hacia los collados de Aragón, las montañas del Guadarramay de Asturias, para luchar en favor de la victoria de la guerra antifascista.

      Todavía una vez más, como en 1914, la hecatombe del proletariado es el camino por el que la Historia subraya en caracteres sangrientos la oposición irreductible entre Burguesía y Proletariado.

    ¿Los frentes militares fueron una necesidad impuesta por las situaciones? ¡No! ¡Fueron una necesidad para el Capitalismo con la finalidad de sitiar y destruir a los obreros! El 4 de mayo de 1937 es la prueba evidente de que, después del 19 de julio, el proletariado tenía que combatir contra Companys y Giral, al igual que contra Franco. Los frentes militares no podian sino cavar la tumba de los obreros porque representaban los frentes de la guerra del Capitalismo contra el Proletariado. Contra esta guerra, los proletarios españoles, al igual que sus hermanos rusos que les dieron  el ejemplo de 1917, solo podían replicar desarrollando el derrotismo revolucionario en los dos campos de la Burguesía: el republicano y el "fascista". Transformando la guerra capitalista en guerra civil con la finalidad de lograr la destrucción total del Estado burgués.

       La fracción italiana de izquierda ha estado apoyada únicamente, en su trágico aislamiento, por la corriente solidaria de la Liga de los Comunistas Internacionalistas de Bélgica, que acaba de fundar la fracción belga de la izquierda comunista internacional. Sólo esas dos corrientes han dado la alarma mientras que se proclamaba, por todos lados, la necesidad de salvaguardar las conquistas de la Revolución, de vener a Franco para mejor derrotar a Largo Caballero en una segunda etapa.

        Los últimos sucesos de Barcelona confirman trágicamente nuestra tesis inicial y demuestran la crueldad, sólo igual a la de Franco, con la que el Frente Popular, flanqueado por los anarquistas y por el POUM, se ha abatido sobre los obreros insurrectos del 4 de mayo.

        Las vicisitudes de las batallas militares han sido otras tantas ocasione por parte del Gobierno republicano para reforzar su dominio sobre la clase oprimida. No habiendo una política proletaria del derrotismo revolucionario, tanto los éxitos como las derrotas militares del ejército republicano han sido únicamente las etapas de la sangrienta derrota de clase de los obreros. En Badajoz, en Irún, en San Sebastian....la República del Frente Popular aporta su contribución a la matanza concertada del proletariado, al mismo tiempo que aprieta las filas de la Unión Sagrada, ya que es necesario un ejército disciplinado y centralizado para ganar la guerra antifascista. La resistencia de Madrid facilita, por el contrario, la ofensiva del Frente Popular capaz ahora de deshacerse de su criado del día anterior, el POUM, para mejor prepara el ataque del 4 de mayo.

       De manera paralela, en todos los países, la guerra de exterminio llevada a cabo por el Capitalismo español alimenta la represión burguesa internacional y los asesinatos fascistas y "antifascistas" de España acompañan a los asesinatos de Moscú y de Clichy. También los traidores reúnen a los obreros de Bruselas alrededor del capitalismo democrático, sobre el ala sangrienta del antifascismo, en el momento de las elecciones del 11 de abril de 1937.

       "Armas para España": este ha sido el principal slogan que ha resonado a oidos de los proletarios. Armas que han disparado contra sus hermanos de Barcelona. Rusia Soviética, colaborando en el aprovisionamento de armas para la guerra antifascista, también ha servido al entremado capitalista para la recien carnicería. A las órdenes de Stalin, el cual despliega su rabia anticomunista el 3 de marzo, el PSUC de Cataluña toma la iniciativa de la matanza.

      Otra vez todavía, como en 1914, los obreros se sirven de las armas para matarse los unos a los otros, en vez de utilizarlas para la destrucción del régimen de opresión capitalista.

PROLETARIOS !

       Los obreros de Barcelona han tomado nuevamente, el 4 de mayo de 1937, el camino que iniciaron el 19 de julio y del que el Capitalismo los había podido separar apoyándose en las múltiples fuerzas del Frente Popular. Provocando la huelga por todos lados, incluso en los sectores presentados como conquistas de la revolución, se han enfrentado contra el bloque republicano-fascista del Capitalismo. Y el Gobierno Republicano ha respondido con la misma salvajez con la que actuó Franco en Badajoz e Irún. Si el gobierno de Salamanca no ha explotado esta conmoción del frente de Aragón para impulsar un ataque es porque ha intuido que su cómplice de izquierda ejecutaba admirablemente su papel de verdugo del proletariado.

       Agotado por diez meses de guerra, de colaboración de clase, de la CNT, de la FAI, del POUM, el proletariado catalán acaba de sufrir una terrible derrota. Pero esta derrota también es una etapa en vistas de la victoria de mañana, un momento de su emancipación, porque significa el acta de defunción de todas las ideologías que habían permitido al Capitalismo la preservación de su dominio, a pesar del sobresalto enorme del 19 de julio.

      ¡No! Los proletarios caídos el 4 de mayo no pueden ser reivindicados por ninguna de las corrientes que, el 19 de julio, los impulsaron fuera de su terreno de clase para precipitarlos en el abismo del antifascismo.

       Los proletarios caídos pertenecen al Proletariado y soló al Proletariado. Representan las membranas del cerebro de la clase obrera mundial, del partido de clase de la revolución comunista.

        Los obreros del mundo entero se inclinan ante todos los muertos y reivindican sus cadáveres contra todos los traidores, tanto los de ayer como los de hoy. El proletariado del mundo entero saluda en Berneri a uno de los suyos y su inmolación en aras del ideal anarquista es asimismo una protesta contra una escuela política que se ha derrumbado durante los acontenimientos de España: porque es bajo la dirección de un gobierno con participación anarquista, cuando la policía ha repetido en el cuerpo de Berneri la hazaña que Mussolini logró en el cuerpo de Matteotti.

        La carnicería de Barcelona es el signo precursor de represiones todavía más sanguinarias contra los obreros de España y del mundo entero. Pero también es el signo precursor de las tempestades sociales que, manaña, se desatarán contra el mundo capitalista.

      

        El capitalismo, en sólo diez meses, ha tenido que agotar los recuros políticos  con los que contaba para dedicarse a demoler el proletariado, poniendo obstáculos al trabajo que éste cumplía para fundar su partido de clase, arma para su propia emancipación y para la destrucción de la sociedad comunista. Centrismo y anarquismo, uniéndose a la social-democracia, han alcanzado el término de su evolución en España, del mismo modo como la guerre redujo al estado de cadáver a la Segunda Internacional, después del 1914.  

        En España, el capitalismo ha provocado una guerra de dimensiones internacionales: la guerra entre el fascismo y el antifascismo que, a través de la forma extrema de la lucha armada, anuncia una tensión aguda de las relaciones de clase en la arena internacional.

         Los muertos de Barcelona desbrozan el terreno para la construcción del partido de la clase obrera. Todas las fuerzas políticas que han llamado a los obreros para la lucha en favor de la revolución comprometiéndoses en una guerra capitalista, todas sin excepción se han pasado de trincheras y, delante de los obreros del mundo entero se abre el horizonte luminoso en que los obreros de Barcelona han escrito, con su propia sangre, la lección de clase ya trazada por la sangre de los muertos de 1914-1918: la lucha de los obreros es proletaria sólo a condición de dirigirse contra el capitalismo y su Estado, sirve los intereses del enemigo si no se dirige contra él mismo, a cada momento, en todos los campos, en todos los organismos proletarios que las situaciones hacen nacer.

       El proletariado mundial luchará contra el Capitalismo incluso cuando éste pasará a la etapa de represión contra sus criados de ayer. Porque es la clase obrera, y jamás su enemigo de clase, quien tiene al responsabilidad de ajustar las cuentas a los que han expresado un momento de su lucha para la emancipación de la esclavitud capitalista.

        La batalla internacional que el Capitalismo español ha iniciado contra el Proletariado abre un nuevo capítulo internacional de la vida de las fracciones de todos los países. El proletariado mundial, que debe continuar su lucha contra los "constructores" de Internacionales artificiales (17), sabe que sólo puede fundar la Internacional proletaria a través de la conmoción mundial de la relación de las clases que abra el camino de la revolución comunista, y únicamente de esta manera. Ante el frente de la guerra de España, que anuncia la aparición de tormentas revolucionarias en otros países, el proletariado mundial siente que ha llegado el momento de anudar los primeros lazos internacionales de las fracciones  de la izquierda comunista.

   ¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES !

    Vuestra clase es invencible; significa el motor de la evolución histórica: la prueba la constituyen los acontecimientos de España, ya que ¡es vuestra clase, únicamente la que representa el centro neurálgico de una lucha que convulsiona el mundo entero !

        

     No debe ser la derrota la que os descorazone: ¡de esa derrota sacaréis las enseñanzas para vuestra victoria de mañana!

    ¡Apoyados en vuestras bases de clase, reconstituiréis vuestra unidad de clase más allá de las fronteras, contra todas las mistificaciones del enemigo capitalista!

     ¡En pie, para la lucha revolucionaria en todos los páises!

¡Vivan los proletarios de Barcelona que han girado una nueva página sangrienta del libro de la Revolución mundial !

    

¡Adelante, para la constitución del Buró Internacional para la promoción de la formación de fracciones de izquierda en todos los países !

      ¡Levantemos el estandarte de la Revolución comunista, que los verdugos fascistas y antifascistas no pueden impedir a los proletarios vencidos que transmitan a sus herederos de clase !

      ¡Seamos dignos de nuestros compañeros caídos!

       ¡Viva la Revolución comunista en el mundo entero!

        "No tenemos que tornarnos hacia los partidos democráticos de los otros países, hacia las asociaciones de imbéciles o hipócritas como la Liga de los Derechos del Hombre, pues no podemos hacer nacer la ilusión que esos partidos y  esas corrientes representan otra cosa sustancialmente diferente al fascismo, o que la burguesía de los otros países no está en condiciones de infligir a su clase obrera las mismas persecuciones y las mismas atrocidades que el fascismo en Italia... La reacción y el terror que reinan en Italia deben suscitar un odio de clase, una contraofensiva del  proletariado que conducirá al reagrupamiento internacional de las fuerzas revolucionarias, a la lucha mundial contra el fascismo y contra todas las otras formas de opresión burguesa".

             BORDIGA 1924

notas

(1) Todos los subrayados de los textos y extractos incluidos

 son nuestros.

(2) Cuando el proletariado identifica como enemigos a los que antes consideraba como guías en muchos casos utiliza aun hoy la palabra "traición", traidores". Si ello puede ser a veces un paso adelante, el mito de la traición mantiene enormes y peligrosas confusiones. Al apartarse de una comprensión materialista de la lucha de clases y reducir la historia a la historia de una traición, se cae en general en la condenación de un acto o de un aparato, sin comprender la naturaleza social global de ese acto, o ese aparato. El mito de la traición ha servido a mantener la confusión sobre por ejemplo la naturaleza burguesa de sindicatos, partidos (social democracia, stalinismo), e incluso Estados y la autojustificación en tanto que "traicionados" de todos los que hacen el juego de dichos aparatos. Poner las cosas en su lugar implica comprender que la naturaleza social de un aparato (y de todos los apoyadores críticos), está determinada por la función real que el mismo cumple de uno u otro lado de la barricada, en la lucha entre la burguesía y el proletariado.

(3) Todo error de traducción es imputable a nosotros mismos. Carecemos de especialistas en la materia.

(4) Se precisa demasiada imaginación para ubicar en cada país hoy ¿cuáles son los burgueses disfrazados de tribunos?... siempre habrá los Ledru-Rollin, los Louis Blanc...

(5) Se requiere tanta perspicacia para comprender la continuidad entre esos gobiernos provisorios y los "frentes populares" un siglo después ?

(6) Indudablemente hoy los gobiernos populares van muho más lejos que la pura y simple mantención de los Estados mayores, las leyes y la magistratura represiva. Por ejemplo Allende los llamó a los ministerios y bajo su régimen no solo se mantiene la legislación represiva en su totalidad sino que se aprueba " la nueva ley maldita" (así le llamó el proletariado) "Ley de Control de Armas".

(7) También aquí los recientes populismos han ido mucho más lejos, bajo el gabinete cívico militar de Allende que incluye desde generales a dirigentes de la CUT se veja a los obreros de Cobre Cerrillos, de Indugas, de Cemento Melón, de cervecerías Unidas, se realiza el allanamiento y la matanza de SUMAR, la represión de los "campesinos" de Cautín, la tortura sistemática de los marineros y suboficiales que no cumplían ordenes y tantas otras. Y a los verdugos, no digamos ya los verdugos del gobierno que no se iban a autoapresar, sino a los de Patria y Libertad, también se los sacaba de las cárceles y se le otorgaban salvo conductos.

     En Alemania el Estado democrático, contando con gobiernos total o parcialmente socialdemocráticos entre 1918 a 1932 realizará identica obra: represión abierta contra el proletariado, liberación de los putchistas nazis (ejemplo: proceso de Hitler en 1923). El Partido “Comunista” Alemán en el mismo periodo iba adoptando las posiciones frentistas, parlamentarias, electoreras, sindicalistas que lo transformaban en Partido de la contrarrevolución. Por ello los nacional socialistas ni siquiera necesitan nada similar a la "marcha sobre Roma" llegan al gobierno por la via pacífica y las medios democráticos y parlamentarios.

(8) Seis dias antes del golpe de Estado en Chile del 73, los cordones industriales dirigían una carta a Allende, donde se denunciaba la represión sistemática contra todas las organizaciones de clase y se explicaba como se había reintegrado en el Estado el monopolio de la represión, como se preparaba el golpe. Pero esos mismos que moririán bajo las balas de una represión solo posible por el Gobierno de Allende, dirigían la carta al "compañero Salvador Allende" y constataban (otra vez muy tarde)" ahora los trabajadores tenemos desconfianza".

(9) En el original en francés " une seconde fois, s'en serait fait de la Revolution". Si Blanqui supiera que no solo hubo segunda vez. !!

(10) Nótese que ya Blanqui con toda claridad consideraba la burguesía más radical como anillo necesario de la misma cadena de la contrarrevolución.

(11) Esos que los sindicatos y los partidos de la izquierda del capital denominan "manifestaciones".

(12) En el Uruguay de 1971 los comités de luchas barriales, fueron transformados por el Frente Amplio en impotentes comités de arreglos de basurales, confección de garitas de omnibus, etc.

(13) Hombre clave de la social-democracia alemana en el aplastamiento de la insurrección del proletariado de Berlín en 1919, la represión contra los consejos Revolucionarios y la KPD (Liga Espartaco). Si algo lo distingue de sus hermanos de clase social-demócratas es su sinceridad. No tuvo incovenientes en decir: "se precisa alguien que haga de perro sanguinario : yo no tengo miedo de las responsabilidades".

(14) Gracias a lo que en realidad constituían sus aliados objetivos los socialistas, en el desarmamiento del proletariado, el fascismo preparaba ya su ataque: menos de un año y medio después el exsocialista Mussolini sin tirar un solo tiro entra en Roma en acuerdo con el conjunto del gobierno demócrata, Mussolini formará el gobierno de "Gran coalición nacional"

(15) Texto integral. Los subrayados son del original.

(16) Se refiere a los PC Stalinistas, considerados ya por las fraciones comunistas como gendarmes de primera fila de la contrarrevolución. Sin embargo se mantenía aún para referirse a dichas fuerzas la expresión "centristas", que mantiene la confusión sobre la naturaleza de clase de las mismas. En efecto, desde el punto de vista histório la expresión centrista   designa una fracción políticamente oportunista y oscilante de la clase obrera y no un partido burgués, como era el caso de los P.C.

(17)Se refiere a los trotskystas con respecto a los cuales la revista BILAN dirá unos meses después: "Es pues evidente que con los grupos trotskystas el distanciamento (ya existente) se ha transformado por los acontecimientos de España, en un abismo que en realidad es el que existe entre los que luchan por la revolución comunista y los que se han incorporado a las ideologias del capitalismo".

 


CO1.3 La continuidad historica del combate militante contra la democracía.

Toast de Londres (1848)

Las vías que conducen al "Noskismo" (1921)

Plomo, metralla y cárcel (1937)